Manejar tu vida y las de los demás...
Recuerdo que a los 14 años cuando eres adolescente todo se te hace fácil, y es verdad te quieres comer el mundo y más. A esa edad aprendí a conducir si por 10 mil y un razones entre ellas el miedo que me daba subirme a un carro y que me llevará alguien bajo los efectos del alcohol. Pero además fue porque como toda niña quería que a mis XV mi papás me regalaran un carro. Sueños e ilusiones que cuando eres adolescente e irresponsable no sabes lo que significaba tener un carro propio.
Nunca me pregunté que si la gasolina ¿cuánto costaba? y eso que en el 2001 recuerdo era todo mucho más barato. Mucho menos de los servicios que incluye y la manutención que implica tener un automóvil.
El punto es que yo aprendí a conducir a los 14 años me enseño mi papá, que hoy creo firmemente fue la persona más correcta en enseñarme, porque sólo una persona que te quiere mucho y sabe la responsabilidad que implica poner al volante a uno de sus hijos es capaz de lidiar con todo el asunto.
Cuando aprendí fue un reto, y a la vez aprendí que las personas son pacientes pocas veces para enseñar y si no te pones las pilas pues se cansan o dos no van a volver a confiar en ti, mucho menos tomarse el tiempo para enseñarte. Lo digo por que mi papi ahora suena muy chistoso pero ya con dos días de práctica que fueron 2 horas por día de práctica me llevo a carretera y en el camino baje la vista a ver los pedales para ver cual pedal pisar y también que velocidad poner al carro si porque donde aprendí fue en una camioneta Nissan doble cabina color azul de transmisión estándar, que con mucho esfuerzo se compró mi papá, hace unos años atrás. Como no puse atención y solté el volante se fue hacia el otro lado el carro invadiendo el otro carril, fueron milésimas de segundo cuando senti un coscorrón por parte de mi papá que me dijo que me pusiera lista que no debo bajar la vista mucho menos distraerme con algo porque la carretera sigue su curso y que la mirada siempre es fija en el camino y siempre al 100% concentrada.
Desde ahí aprendí a conducir mis pininos y primeros logros fueron ir a las tortillas que estaba a 3 cuadras de mi casa, al mercado que no era un trayecto de más de 2km, después seguí por el centro de mi ciudad natal. Pero ya que cuando aprendí un día se me quedo parado el carro en una subida y como siempre he sido una mujer precavida cargaba un tabique porque a parte del freno de mano que me ayudaba a subir las pendientes con el tabique el carro no se me iba y recuerdo que siempre iba acompañada de mi hermano menor o alguien más, para que me ayudarán por cualquier cosa. Pero un día como todo el carro también empezó a marcar los niveles y de eso no sabia mucho, fue entonces donde mi papá me dijo tú crees que el carro camina solo con gasolina, porque parece que de eso ya eres consciente porque veo que le pones $50 pesos que en ese entonces para mi que era estudiante era algo de gasolina para pasear por el pequeño Huajuapan.
Así fue como mi padre abrió el cofre y me enseño como revisar los niveles de carro, a donde llevar a checar las llantas, que y cada cosa del carro necesita servicio y donde lo puedo llevar en caso de cualquier imprevisto, a donde y a quién llamar. Hoy creo que esas lecciones las llevo grabadas en la mente además de todo el temita que significa todos los días salir y manejar por la ciudad.
Me considero una persona altamente responsable y cuidadosa para manejar aunque aveces como a todos me puedo estresar en el tráfico y más. Manejo en carretera siempre con mucho cuidado y responsabilidad pero eso lo fui a aprendiendo con el paso de los años. Como todo conductor por los sustos de carretera, por la poco imprudencia de uno y mucha de otros etc.
Pero de lo que siempre aprendí a ser el doble de responsable es cuando llevo a alguien conmigo, ya sea familia, amigos etc. Porque de mi vida como me dijo mi papá esa es tuya y tu sabes que hacer con ella eso yo lo sé desde que te enseñe a manejar; pero de la de los demás ellos están confiando el doble en tí, y poniendo su vida a tu merced.
Todo esto se los cuento porque me impacto de una forma terrible el pasado accidente en Reforma, porque en primera mi cabeza no logra concebir que una persona en estado totalmente de ebriedad haya decidió manejar su carro que por la marca cualquiera diría se maneja solo pero pues no es así, pero bueno él por ser irresponsable y bajo efectos del alcohol y drogas me imagino lo llevo a esto. Pero y los demás que iban con él no entiendo como una persona es capaz de subirse a un auto llamese el auto que sea con una persona en total incapacidad de manejar y pongan en total riesgo su vida.
Y pues el final como siempre ya sabemos cual fue.

















