"Estoy bien" dice, señalando su chaqueta con su índice derecho. "Es lo suficientemente gruesa para mantenerme bien. Además, lo máximo que puedo obtener luego de esta simulación es un resfriado y tengo medicamentos que puedo usar". Si es que es realmente posible porque, la verdad sea dicha, no se había puesto a pensar antes sobre las consecuencias de este proyecto en su cuerpo. Cuando suspira no es más que resignación a su propio pensamiento. "No tengo ningún plan, en absoluto. Me encomendaré a mi suerte y a esperar que los caminos que tome sean los correctos" el tono jocoso no es más que el resultado directo de sus palabras. No está preocupada. Sea cual sea el resultado, solo espera que sea el suficiente para su objetivo. Se pregunta, sin embargo, dada las palabras contrarias, si acaso es la única que se está tomando esta simulación a la ligera.
Cuando su mirada se posa en su compañía y ve cómo se cubre con la bufanda, un calor gratificante se le forma en el centro del pecho. Un sentimiento humano que no ha sentido con un otro desde... ni siquiera puede recordar. Después de todo, no creció en la familia más cálida de Binguk. "Los humanos de esta época se contentaban con cosas muy.., curiosas" susurra, por miedo a que una de las personas de la simulación la escuche y algo se arruine por completo. "¿Tal vez es por esa misma razón?" Con su mentón, señala a su compañía. "Por lo que dices. Si creen que el mundo se acabará y que no hay mucho qué esperar... Tal vez es interesante ver las luces junto a la familia". Un sentir que, de nuevo, no logra compartir del todo. La familia de si padre celebraba, Mucho. Jamás fue lo de ella.
Cuando la sugerencia es dicha, Alasia se ríe, encoge su hombro derecho y señala en dirección a la tienda. "Creo que tendremos que intentar ser muy, muy encantadoras para que nos las regalen". Sus pasos la guían, sin titubiar, hacia la tienda. Al momento de estar fuera de ella y escuchar el inherente bullicio de la multitud, una nueva idea aparece en su mente. "O puedo distraer al vendedor lo suficiente como para que te hagas de una de ellas". Después de todo, piensa, en proponer no hay ningún engaño.