hola, gente bella. por acá gemini con mi niña georgia kruger. abajo del read more les dejo datitos de ella. si se les ocurre algo le pueden dar like a la publicación y les molesto en ims o me pueden escribir por telegram (@sonicyuta) o discord ( sonicyuta#4542) // @pomintro
conexiones / biografía
georgia kruger. 21 años. de nueva york
estudia literatura clásica y sus actividades extracurriculares son natación y astronomía.
su madre era pintora, su papá escultor, hasta que abrieron una galería en pleno ny y se dedicaron puramente a eso.
pinta desde que tiene memoria y la entrenaron para poder imitar técnicas de grandes maestros
es rara. ah. es muy estructurada en las cosas que requieren sensiblidad y muy sensible en las cosas que quizás requieren más racionalidad.
es el estereotipo de nerd. básicamente alex dunphy (todos mis pjs son sacados de modern family? sí, y?), así que es bastante pedante en ese sentido.
lo suyo son los libros, se pasó y se pasa la vida leyendo. es buen objetivo para bullying pero puede ser bastante ácida a la hora de defenderse.
en general no destaca mucho y le gusta no hacerlo.
tiene la moralidad un poco torcida en algunas cosas, pero no es una persona que haga cosas malas. es uno de los aspectos en los que es bastante estructurada y sigue las reglas al pie de la letra. nunca le picó el bicho de la rebeldía y hasta lo juzga un poco, pero no me niego a que alguien la mal influencie.
es bastante inocente en muchas cosas ya que dedicó su vida a aprender y no a vivir. así que está chiquita la mayoría del tiempo.
románticamente es todo un tema. es de esas loquitas que se leyeron mil veces toda los libros de jane austen, así que en el fondo sólo quiere un mr. darcy, pero por fuera dice que prefiere estar sola y rechaza a todo el mundo. está enamorada del amor pero del amor no sabe nada. tuvo pareja una sola vez cuando tenía como 16 y después de eso nada. pero nada eh. nadita. capaz alguna cita pero no mucho más.
es heterosexual, o al menos eso cree. los gay panics son bienvenidos.
advierto (capaz ya se dieron cuenta) que puede ser que algunas cosas en su personalidad sean poco sólidas porque estoy un poco perdida con el personaje. perdón por adelantado.
conexiones busco de todo amistades aunque no muchas porque seguro que entre lo ácida y las pocas habilidades sociales debe tener como 3. pero también crushes, rivalidades, enemistades, alguien que le haga bullying y ella le diga que es tontx. esas cositas.
había ido en buscar de unos libros para una tarea que tenía que entregar ayer, podía escuchar las voces en el lugar que suponía debía estar en silencio. mientras buscaba una mesa miró a su amiga y sonrió para entonces encaminarse hacia ella, fue cuando recibió el golpe con la bola de papel. “¡auch!”, exageró. “oye soy inocente” bromeó sonriendo hacia ella
mueca invade su rostro al ver que papel se desvía y no llega a destino, golpeando con suavidad a su amiga. “lo siento” se disculpó entre risas. “te cruzaste en el medio” señala. “iba para los de aquella mesa que no paran de hablar” le explica, a la vez que señala su objetivo con un movimiento de cabeza. “ven siéntate” la invita sin poder borrar mucho la sonrisa. “¿qué traes ahí?” pregunta mirando los libros que trae encima, pero más ansiosa por volver a pasar tiempo con ella que real interés por éstos.
“no lo estoy.” menciona luego de moverse hacia un lado, apenas, intentando esquivar bola de papel que termina impactando contra su hombro. apenas arruga la nariz, mostrando su descontento, a veces se olvidaba de que vínculo entre ambas no era el mismo y le resultaba por demás natural comunicarse con ella de esa forma. “es difícil estudiar así.” empezando por la horrible tormenta que acechaba, concentración se disipaba por completo. además, todavía seguía pensando en lo que había sucedido la noche de la iniciación. “puedo pensar en un millón de cosas mejores para hacer.”
ver pelotita estrellarse contra ella la hace sonreír con cierto triunfo. nunca puede sacar la competencia de su sistema. momentos así son extraños porque se sienten cómo si nada hubiera cambiado, pero lo hizo y lo sabe. arruga la nariz, demostrando que no está de acuerdo con ella. “para mi es más fácil. no siento culpa por no estar bajo el sol disfrutando o esas cosas que se supondría que debería hacer” sensación con la que cargaba desde antes de su adolescencia, impulsada en parte por su familia. “¿cómo qué?” pregunta cómo si realmente no lo hubiera. sucede que para ella no hay mucho más que eso.
“ eso no se consigue estudiando, pequeño saltamontes. “ bromea, pues él no cree haber tomado apuntes ni una vez y sus notas son suficientes como para que no le quiten la beca, que es su más básico objetivo. “ vamos, alguna otra cosa que hacer debe haber por aquí… “ y sonrisa se forma en su rostro, ha tenido terrible idea. “ ¿por qué no jugamos a algo? “
“¿y cómo se supone que se consigue entonces?” se pone a la defensiva porque de alguna manera se siente atacada, es la única manera que le ha funcionado (y que conoce) para tener el único éxito que le importa. manos viajan por los apuntes con ganas de cerrarlos, pero no lo hace. interior siempre se debate entre seguir con su forma de ser e intentar corromperse mínimamente. siempre termina haciendo la primera. “¿un juego?” pregunta algo sorprendida, aunque no debería sorprenderse viniendo del moreno. “el día no parece estar para juegos” confiesa, mirando hacia la ventana.
no es suficiente rápida para esquivar pelota de papel, misma provocándole un ceño fruncido y que deje su llamado telefónico a la mitad “ no provoques que te lance el teléfono porque créeme, lo haría ” termina por colgar la misma, y volviendo mirada a contraria “ ponte los audífonos y no molestes, si quieres silencio de cementerio vete a la biblioteca ”
hombros suben y bajan. “sería peor tu pérdida que la mía” aunque difícilmente alguien en posmona tenga problemas para cambiar un teléfono, y ella definitivamente no podría esquivarlo, pero eso no lo dice. “ya lo intenté, y se te escucha igual” se queja. “no hay luz en la biblioteca, por eso tuve que venir aquí” contesta a la defensiva.
“ se está yendo la luz cada dos minutos, ¿para qué estudiar así? “ aunque él no estudia de ninguna forma, es la excusa de ese momento ya que busca distraerse con alguien. entre manos tiene un bolígrafo dorado, robado de algún profesor, pero se ha cansado de jugar con objeto. “ ¿por qué no hacemos algo? “ se endereza, pues posición previa no podía ser cómodo para ningún ser humano.
“¿para sacarme una buena nota?” entrecejo se frunce como si respuesta fuera obvia, porque para ella lo es, siendo su principal objetivo en casi todos los aspectos de su vida. “¿algo cómo qué?” pregunta manteniendo la imagen de que no planea hacer otra cosa que lo que tiene en frente, pero la verdad es que después de varias horas no le vendría mal un poco de distracción.
“sí lo sé —como yo.” porque era lo que estaba haciendo, aunque no descartaba haber comenzado a recitar melodía de manera casi inconsciente, accionar que podría haber llegado a molestar a contraria. aún así, no iba a reconocerlo. luego de un par de minutos, se apodera de bola de papel y la lanza nuevamente en su dirección, apuntando a la cabeza.
encontrarse con rostro conocido la hace sonreír pero a penas deja que comisuras se levanten. “si lo haces en silencio lo harás mejor” suelta con su usual acidez pero cierto tono de broma. vuelve a sus libros y su toma de nota cuando después de algunos minutos bola de papel rebota en su cabeza. “oye” se queja con real gesto de ofensa. no tarda en repetir gesto apuntando a ella, sin un objetivo en particular más que vengarse. “no parece que estés muy concentrada, tali” agrega algo divertida, situación que cree evidente tras aquél intercambio.
“Hey, cuidado, si la vela se cae puede causar un desastre.” Exagera con burla debido a que están en una biblioteca y con tanto libro cerca el peligro es mayor. “Supongo que la luz volverá pronto, pero de momento la necesito para alumbrar mi cuaderno.”
lectura para su carrera la había llevado a buscar a uno de esos libros que sólo se encuentran en la biblioteca de posmona. “tranquila, estoy acostumbrada a leer así” lo suelta con cierto sarcasmo, pero no es mentira, lo ha hecho varias veces. “espero que sí” se refiere a la vuelta de la luz. “aún con los lentes se me dificulta leer así”
- Bienvenidx a Silent Hill. - saluda a aquella persona al verla cruzar por delante mientras está terminando de fumarse un cigarrillo fuera de uno de los edificios de la universidad, resguardada de la llovizna y la neblina. - Si hoy era el día en que querías tener un pelo estupendo, olvídate de lograrlo. - añade arrugando la nariz para exagerar expresión de disgusto. Como si realmente le importase…
terminado su día de clases, se dirige a dejar sus cosas en su habitación antes de sentarse a seguir estudiando cuando voz la saca de sus pensamientos. comentario la hace encogerse de hombros. “esto lo mantiene bastante bien durante cualquier clima” señala par de rodetes que rara vez no lleva armados. “nunca vi esa película, creo que la conozco sólo porque hacen referencia a ella los días nublados” confiesa.
no sabe con exactitud cuánto tiempo ha estado parada frente a la ventana viendo la lluvia caer. por alguna razón es aquél tipo de clima el que le brinda cierta paz. “¿no te parece hermoso?” es lo primero que pregunta al sentir presencia ajena junto a ella. “los problemas de la luz no son ideales, pero igual— hermoso, ¿no crees?”
silueta conocida de su amiga la hace acercarse y pregunta le roba una risa. “sí, puede ser” le gustan los días así, de pequeña le hacían sentir menos culpa por quedarse en su casa leyendo y no salir a jugar. “es lindo” admite. le cuesta encontrar belleza fuera de las letras impresas. “me gusta leer a la luz de las velas” admite. “es una buena excusa para hacerlo. hacerlo porque sí se siente algo tonto”
“aquí es donde las luces se apagan y se empiezan a escuchar ruidos extraños” sonrió de lado, claramente bromeaba, pero entonces, las luces se apagaron.
situación que le sigue a palabras pronunciadas llaman su atención. “¿eres bruja o algo por el estilo?” pregunta con su usual sarcasmo. tampoco es tan extraño, siempre suceden esos cortes durante esa época en posmona.
“shh” exclama desde su lugar, sentada en una mesa con los libros y cuadernos desparramados. a pesar de que tenía un par de auriculares puestos, el bullicio los atraviesa y no la deja concentrarse. papel con notas que ya no sirve es transformado en una bola que vuela hacia persona contraria, intentando llamar la atención junto con su chistar. “hay gente tratando de estudiar”
la calma ajena permite que el resto del camino sea más ameno, su concentración casi completamente dedicada a no tropezarse con alguna rama. tiene que levantar la vista para entender a lo que georgia se refiere, y entonces entiende todo el alboroto a su alrededor. “¿qué significa?” rowan no sabe mucho sobre el latín, y de todas formas está segura de que castaña podría traducirlo mucho mejor. “¿es algo malo?” no tiene la menor idea, pero el rojo carmesí que tiñe las palabras junto a los rostros angustiados de sus compañeros le indican que sí.
"es ..." a penas puede mirar a su amiga mientras intenta entender lo que sucede. "en la obra de julio césar de shakespeare, es lo último que dice antes de que ..." toma aire, porque relacionar lo que sucede en la obra con lo que ha sucedido en el círculo es algo perturbador. "antes de que sus senadores lo traicionen y lo maten" traga saliva y recién ahí es capaz de volver a mirarla. "no creo que sea bueno, pero es ... rebuscado" sacude un poco la cabeza "quizás sea alguna de las bromas a los novatos" no suena muy convencida de eso, aunque quiere creerlo.
pasos no son seguros, se atrevería a decir que no se trata del verdugo. pero cuando quiere fijarse mejor, siente mano ajena en el hombro y sus palabras. “ sh. ” ahora es él quien demanda silencio, pues palabras a su alrededor se abren camino y quiere oír los susurros que ocurren a unos metros de distancia. “ creo que se ha terminado. “ y da gracias, pues no quiere pasar ni un minuto más con georgia después de previa interacción en la fiesta.
demanda contraria le hace soltar un bufido. detesta que le digan que hacer, más aún en un gesto cómo ese. nunca ha sido exactamente buena con leo, ni él ha sido de su agrado, pero la manera en la que la trata esa noche no le gusta y recién ahora es consciente de quizás ha cruzado una línea. supone que sucesos del pasado no fueron duros sólo para ella. palabras de él le resultan extrañas y toma la misma posición que él, mirando por sobre el tronco. "eso es raro, ¿habrá pasado algo?" pregunta cómo si por un segundo se hubiera olvidado de la tensión que los rodea. el juego suele durar mucho más tiempo según recuerda. lo mira de reojo y mirada se vuelve a clavar al frente. "no lo sé todo ..." suelta tras un suspiro, intentando retomar lo que le dijo antes de dejarla con las palabras en la boca. "no sé nada, la verdad" confiesa. eso lo sabe, lo sabe hace tiempo, pero es incapaz de confesarlo. "lo siento" no le sale mirarlo cuando lo dice, por lo que baja la mirada. no son palabras que diga con frecuencia.
“no tengo idea, empecé a volver cuando escuché y ahí te encontré.” supuso que no había tenido demasiado éxito, o quizás alguien había tropezado y terminado en peor estado que georgia, no lo sabía. continúa andar, siguiendo paso ajeno para no obligarla a forzar el pie, sin embargo, se detiene cuando alcanza a percibir escrito en color carmín sobre las paredes de la casa. “qué mierda…” no sabe muy bien qué decir, qué pensar. “¿lo ves?” se vuelve a quien supo ser mejor amiga, deseando estar teniendo una alucinación.
asiente ante confirmación de no saber qué sucede, tal cómo lo pensaba. camina con ella en silencio. sin saber muy bien si hablar de algo. complicidad que había sido tan natural de repente es difícil de encontrar. siente que ya no tienen nada en común. está un poco perdida en esos pensamientos cuando escucha exclamación de la morena. mirada viaja a ella y luego a la pared. pintada la deja dura, atando cabos. "si, no estoy ciega" no lo dice de mala manera, ni es un ataque personal, suele tener esa manera de responder. "es un poco tétrico para una broma a los novatos ... ¿no?" porque es lo primero que se le ocurre, pero contexto detrás de palabras escritas es oscuro como para una bienvenida.
( intervención de 𝒑𝒍𝒐𝒕 𝒅𝒓𝒐𝒑 ) : reconoce peinado característico tan pronto como desde lejos visualiza a más pequeña, por lo que se acerca con distinguido sigilo, tan sólo para aferrarse a hombros a la par que murmura, muy suave: “ boo. ” seguido por cortas risitas, posicionándose al lado de contraria, ahora formando parte de su escondite. “ mira, traje a roberto. ” está mas animada que lo usual, presentando palma con visible comicidad. “ vi a un grupo de chicos devolviéndose, ¿crees que se acobardaron? ” ¿o es que algo mas pasó, algo que les espantara fuera de escena? intenta sacudir el pensamiento.
toque en los hombros llama su atención y al voltearse visión de la rubia le roba una risa. “casi logras asustarme” confiesa mientras se hace a un lado dejándole lugar para esconderse con ella. “ahora es el escondite perfecto” sonrisa y gesto con la cabeza aseguran sus palabras que se mueven entre la broma y la realidad. la compañía de lux siempre le es agradable. “también yo ...” confiesa. “no me moví porque temí que sea algún tipo de estrategia para sacarnos de los escondites” en su cabeza todo suele funcionar de una manera más rebuscada que en la realidad. “esperemos un poco y si nada sucede volvemos, ¿te parece?” propone. teme que juego haya terminado y quedarse ahí toda la noche sólo por su necesidad de nunca perder. “¿qué opina roberto?” pregunta intentando volver a la animosidad.
ojos viajan a paredón en cuanto siente agarre y atención es llamada, ceño que se frunce frente a confusión. puntos parecieran conectarse con declaraciones previas que si bien sacaron carcajadas, podrían ponerse serias ahora. “ esto… tiene que ser una broma, ” lo primero que escapa de sus labios, sin saber si para convencerse o porque genuinamente así lo cree. “ ¿no? va con lo tétrico de la cortada de palmas, el juego a oscuras en el bosque… ” definitivamente encajaba con la estética del círculo.
ladea un poco la cabeza, dándole la razón. no le extrañaría que lo fuera, sin embargo no le saca la sensación incómoda del cuerpo. “no creo que sea muy alentador para los nuevos, si es que entienden lo que significa” si algo así hubiera sucedido en su primera noche no está segura de que hubiera aguantado tanto tiempo en el círculo, menos con todo lo que sucedió después. “quizás busquen espantarlos” se le ocurre cómo opción más viable. “pero, ¿para qué espantarlos tanto?”