desconoce si los créditos debe llevárselos la seguridad, si es la cadencia o el secreto reside en dar con los temas que parecen apasionarle, mas las palabras de elara no fallan en envolverlo, involucrarlo. " ah, pero la pasaban fatal por las decisiones que ellos mismos tomaban. ambos buscaban lo paranormal de forma activa, ambos optaban por el camino difícil. si hubieran elegido a alguien distinto, te aseguro que se habrían librado de muchas situaciones traumáticas. no digo que no se amaran, pero ... no creo que sea el mejor ejemplo de romance. " sabe que el amor ( y en especial la pasión ) no funciona de esa manera, eligiendo dónde florecer, pero vislumbra un panorama distinto si se propone pensar en la unión ideal de dos personas correctas, una historia donde una de las partes no se vea arrastrado a incorporar en su rutina una oscuridad que no le pertenece. por esa razón, duda cuando ella deja ir el siguiente interrogante. girando el anillo en su dedo, sigue con aires distraídos. " ¿estuviste en pareja alguna vez, elara? " es la necesidad de comprender si habla desde una experiencia pasada o si se trata de una idealización, a su parecer, peligrosa.
recostado frente a la gran pantalla logra relajar su cuerpo, aunque pierna derecha no se entregue por completo. con ambas manos, la gira un poquito en busca de comodidad, cosquilleo en ascenso. " no, pero creo que las tragedias se mueven por un azar irremediable. en el caso de jack y rose, creo que el sacrificio de él fue un gran final. tus protagonistas probablemente se habrían aferrado a la tabla de madera y se habrían hundido ambos, por otro lado. " inexpresividad acompaña los falsos aires de seriedad que adquiere al argumentar, junto con una suave negación de cabeza que lo devuelve hacia la pantalla. una sonrisa, sin embargo, sí que se le escapa ante la mención siguiente: " adelante, no la vi. ¿conoces los diálogos de memoria? ¿qué preguntas serían esas, por ejemplo? " no le arruinaría la experiencia recibir algunos spoilers, piensa en lo que lleva su mirada hacia ella. labios se curvan ligeramente hacia abajo de solo reparar en la manta, una pequeña mueca de falsa victimización que antecede a un: " no hace falta que te obligues a compartir nada, de todos modos. no quiero molestarte. " niega, niega, y corona frase juntando ambas palmas de sus manos frente a sí, un soplido acompañando el movimiento de la manos como si el frío se hubiera apoderado por unos segundos de él. no siente que la temperatura haya disminuido, tan solo es su manera de, en la confianza del momento, manifestar su preferencia. vestigios de colores que creía enterrados, salen a la superficie en esa pequeña actuación. si su asistente estuviera en la sala, opinaría que por unos instantes sono casi, casi como el mismo que era cuatro años atrás.