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Alycia Debnam-Carey (Alicia Clark) in Fear The Walking Dead season 2 episode 5 “Captive”.

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Alycia Debnam-Carey (Alicia Clark) in Fear The Walking Dead season 2 episode 5 “Captive”.
Bueno en eso la contraria tenía razón, la fiesta le parecía algo ridícula solo para festejar el eclipse lunar. Pero también lo veía como una oportunidad para conocer gente, cosa que sabía que no terminaría logrando. “Si, había oído sobre esa norma…me dijeron lo mismo cuando quise entrar.” Dijo y señalo su bolso donde contenía la camiseta, aunque estaba dispuesta a entrar, se había decidido alejarse unos minutos. Frunció el ceño unos segundos al escucharle “Yo no iba a decirte nada.” Replico mientras bajaba la mirada y luego se alzó de hombros. “Yo no soy quien para decirte que hacer y qué no.”
❛ Mejor, porque estoy harta de gente diciéndome qué debo hacer y qué no como si tuvieran derecho alguno.❜ Enunció, y no sólo se refería al portero con el que acababa de tener el conflicto, sino con la larga cantidad de personas que alguna vez parecían haberse creído jueces. De todos modos, cuando alzó la mirada se encontró con la oscuridad que parecía inaugurar el fenómeno del eclipse. Suspiró. ❛ El tipo también me dijo que pidiera un deseo como si fuera una estrella fugaz.❜ Algo totalmente estúpido y sin ningún valor científico, por supuesto.
Ahora que lo pensaba, se estaba preguntando como es que aquel potero seguía vivo. La verdad es que si la inglesa le hubiera golpeado, el sin duda la hubiera aplaudido. Una nueva risa salió de sus labios ante ese pensamiento y la observo mejor, como muchas veces lo había hecho. Eso se había transformado en uno de sus favoritos hobbies, mantener la mirada en la cazadora y recordar cada una de sus características. Aunque lo siguiente, hizo que la sonrisa de Freddie se agrandara. La vio sonreír varias veces desde que se conocieron sí, pero escuchar su risa era algo totalmente nuevo. Y no puede negar que también algo demasiado hermoso, como lo era ella. “No tan bonitas como tu risa.” Dijo sin poder evitarlo, mientras la veía totalmente embobado. No le importaba lo que ocurriera, no le importaba los problemas que traería a su vida, los problemas que podía tener con la manada. Esta chica lo tenía totalmente embobado y le gustaba, mucho. Su cuerpo se tensó unos segundos cuando pensó que la contraria quitaría su mano ¿Tal vez había sido mucho? Pero en realidad, la siguiente acción de ella, lo termino relajando. Su brazo ahora la abrazaba completamente mientras su mentón descansaba en los cabello de ella, negando con la cabeza ante sus palabras. “No soy increíble, no digas eso.” Susurro antes de dejar un pequeño beso su cabello y volver a su posición anterior. “Yo me pregunto lo mismo, porque vamos, soy una criatura extraña y hablo mucho.” Dijo un tanto en broma. “Sinceramente merezco ser mandado de una patada a otro lado.” Una pequeña risa salió de sus labios, acariciando el brazo de la contraria para luego abrazarla ahora con ambos brazos. Llenándola de arena sin querer ante el movimiento que hizo. “Lo siento.” Susurro antes de añadir. “Aunque me gusta mucho que estemos aquí, tengo una idea.” Comento mientras bajaba la mirada hacia ella, observando cómo es que estaba sobre su pecho y preguntándose si su idea era la mejor. Ya que le gustaría mantenerla de aquella manera, en sus brazos. “Vamos juntos y le pido yo que te deje pasar, total estoy con la vestimenta.” Susurro suavemente. “Y sino, veremos desde aquí el eclipse ¿Qué tal eh?”
Nunca había dejado de llamarle la atención la forma en la que Freddie había entrado a su vida, sin duda con una estancia indefinida y de la que no podía estar más agradecida. En efecto, era una especie de rompedura de los esquemas tan altamente planeados que construyó durante años, pero sin duda desde que lo vio por primera vez aprendió la comodidad en preocuparse menos y sentir más. Como no podía ser de otra manera, el comentario sobre su risa la llevó a teñir de un suave rosado sus mejillas, todavía debía poner en práctica el funcionamiento de la aceptación de cumplidos si venían precisamente de él. Pero qué podía decir, resultó no ser la única que se había percatado de aquella primera sonrisa, razón por la cual no pudo evitar que algo de vergüenza la invadiera, no podía creer lo débil que resultaba a su lado. Y qué feliz la hacía los gozos de la vida humana que tan tempranamente le apartaron. ❛ Eso no es así en absoluto.❜ Le restó importancia a los comentarios negativos recién caídos sobre el masculino. En realidad, no lograba concebir cómo alguien podría ejercer un único mal comentario hacia el que consideraba lo más parecido a la perfección que había visto en su vida. ❛ Por supuesto que no, además si alguien llegara a patearte sería el último acto de su vida. ❜ Enunció, en una especie de tono bromístico que ocultaba la posibilidad de que sus palabras fueran verdaderas, pues una promesa de protección llevaba consigo todo tipo de elementos para llevarla a cabo. De todos modos, la nueva cubricción de sus labios le dejó una cálida sonrisa, se encontraba tan en paz que ni si quiera se percató de la arena, pero negó levemente para restarle importancia. Pensó en su propuesta, llegándole a la cabeza la idea de si realmente quería abandonar aquella posición con él, pero lamentablemente debía recordar que todavía quedaba mucha fiesta por delante. ❛ Está bien, pero espero que me ayudes a escapar de la policía por si se niega.❜ De nuevo, se permitió bromear, en cualquier caso y muy a su pesar, tuvo que separarse de él para dirigir la mirada al lugar donde se encontraba el hombre. ❛ No está.❜ Soltó, un problema menos. De todos modos, se incorporó, esperando a que el hiciera lo mismo para agarrar su mano y volver a enlazar sus dedos. Miró al cielo y la nocturnidad se iba haciendo evidente, así como la eminente llegada del eclipse. ❛ Vamos, debe estar a punto de empezar.❜
-O por los solitarios. Alza una ceja. No es débil por no tener nada que perder. Si tuviera algo o a alguien a quién aferrarse demasiado, sería esa su debilidad, un punto flaco por dónde poder llegar hasta él. Esa cazadora es el menor de sus problemas, tenía otros más complicados con los que lidiar. -O por la gente que realmente no tiene nada que perder. Se encoge de hombros y aparta la mirada.
Adam ha hecho mucho por él, no iba a ponerlo en el punto de mira de aquella chica. Es demasiado desconfiado y cauto como para exponer a su reciente grupo. Ni siquiera Stephen, el otro cazador con el que tenía problemas, sabía con exactitud a la manada a la que pertenecía. -Eres muy ingenua si crees que voy a decírtelo solo porque me preguntes.
Tal y como era esperar de aquél sujeto, sus palabras volvieron a no sorprenderla. Las conversaciones repetitivas con él resultaban tan frecuentes que era una continua espiral de la que le encantaría salir. ❛ No pienso darte palabras motivadoras al respecto. ❜ Por supuesto que no, mucho menos cuando lo único que había hecho era molestarla desde el primer momento que cruzaron caminos. De todos modos, la negativa ante el tema de la manada le provocó una ladeada sonrisa. ❛ Eres muy ingenuo si crees que puedes subestimarme. ❜ Enunció, pues su trabajo de vida se había basado enteramente en formarse en la cazadora que es. ❛ Si no me lo dices, tendré que hacerlo por mí misma. Digo, tendré que seguirte y quién sabe si el eclipse esté arriba cuando te encuentre con todos ellos.❜ Continuó, buscando colocar la vista en el los ojos de él. ❛ ¿ De verdad estarías dispuesto a ponerte a ti y a todos ellos en peligro ? ❜
La chica aseguraba que no se había referido a él, sus palabras fueron tajantes, lo que no dejaba lugar a la duda o a preguntar nuevamente, aunque la chica se hubiera expresado de aquella forma de él, a Ethan tampoco le hubiera preocupado del todo, no cuando peores cosas hacia su persona había escuchado (como también llegó a escuchar que hablaban de su madre ), aquellos fugaces pensamientos fueron abandonados a causa de lo siguiente que expresó la de cabello castaño, al dirigirse a él de aquella manera, dejaba en claro que lo recordaba, que en algún momento lo había visto y a Doyle le costó un poco más de trabajo reconocer a la joven, porque cada noche que conocía a una persona, no prestaba atención del todo, pero la chica había realizado algo que era imposible que ignorara u olvidara del todo –Y tú eres la única persona que me ha cubierto en un club como ese- y con esas palabras dejó en claro que también la reconocía.
“No tengo interés” pasó por la cabeza del pelirrojo, pero no lo expresó, porque podía ser mínimamente cordial y la joven no tenía la culpa que Doyle evitara a toda costa tipo de conversaciones o situaciones en las que pudiera convivir un poco más con las personas –Los organizadores del evento deben ser unos voyeristas totales, para tener esa como regla- opinó el pelirrojo que vaya que conocía de voyerismo cuando trabajaba en un lugar que satisfacía aquello –Si tienes ganas de entrar, puedes quitártela solo para entrar y después te vuelves a cubrir – opinó Ethan que sabía no era el mejor de los consejos pero era lo único que se le ocurría.
Apretó los labios en una especie de sonrisa lineal cuando el pelirrojo descubrió que se trataba de ella. En efecto, sin duda había resultado un momento más que pintoresco para añadir a la lista de extraños sucesos acontecidos en sus horas de trabajo. De todos modos, ahora tenía otras cosas en mente, principalmente tratar de entrar al lugar con todo aquello puesto. ❛ No, esa no es una opción. ❜ Enunció, aunque tampoco esperaba que siguiera dándole consejos, al fin y al cabo era ella la que debía solucionarlo. Además, por lo menos contaba con que sabía que no era la única que pensaba que todo aquello de aparecer en todas partes con poca ropa no era más que una tremenda estupidez. Aunque, estaba claro que dado el puesto de trabajo del otro, algunos estaban más acostumbrados que otros. ❛ Sólo necesitaría distraer al portero, pero sabe de memoria mi cara. ❜
Colby no había podido entrar porque no tenía traje de baño, quizá era algo barato de comprar, pero para él le parecía algo inútil. Quedó afuera hasta que un chico le dijo que tenía uno extra que nunca usaba, que sólo lo llevaba por emergencia y que nunca lo había usado. Colby miró una oportunidad y agradeció por ella, sin embargo tampoco le parecía bien obligar a todos a llevar traje que mostrase por casi completo su cuerpo, no todos se sentían bien con ello.
Miró como una chica tenía un problema relacionado, Colby llevaba un poncho, el cual le gustaba mucho y no quería quitarlo ya que en la noche llegaba a darle mucho frío y no podía pagar un seguro médico en caso de que se enfermase. — Hey, yo tengo un problema parecido. — Miró al rededor, viendo que alguien se metía por lo que parecía ser una entrada con candado que se había roto. — Creo que podremos entrar como queramos. — La llamó con una mano, mirando a aquella entrada.
Justamente cuando se encontraba en plena búsqueda de la forma de salir de allí cuando una voz se dirigió a ella, provocando que alzara la visión para encontrárselo inmediatamente. Lo conocía, era el mendigo que solía ver por la zona de su bar y que había invitado a comer varias semanas atrás. Alzó una ceja cuando le comentó que poseían problemas similares, pero el poncho que llevaba puesto le dio la respuesta. Finalmente, se levantó y dirigió la mirada al lugar que le acababa de indicar. ❛ Y yo que había dejado de creer en los milagros. ❜ Habló, de hecho estaba segura de que se hubiera fijado de no ser por la escena que el portero le había montado momentos atrás. ❛ Muchas gracias, supongo que te debo una. ❜
Ahora debía de pensar que era un tanto estúpido por no fijarse en las bases de la luna… Puso los ojos en blanco. Aunque qué importancia tenía que esa cazadora pensara que es un buen lobo o no. Él nunca pidió serlo y no disfrutaba especialmente de ser un monstruo. -A lo mejor es porque no tengo nada que temer y por eso no le doy importancia. Ya se había enfrentado a Stephen y ahí estaba, vivo y con una segunda oportunidad. Todo iba a ir bien. Y ni siquiera ella iba a impedir que lograra sentirse orgulloso de ser uno de los betas de Adam. -¿Es por eso que no quieres quitarte la camiseta? ¿Llevas algo ahí debajo? Pregunta sin pretender parecer preocupado. No había pensado que los cazadores pueden tomar control de la situación… No le gusta la idea de que alguien pueda amenazar a uno de los suyos.
Rueda los ojos y la mira furioso aunque se dice a si mismo que debe de controlarse, la rabia no lleva a ninguna parte salvo al desastre. -No conduzco. Voy a pie. Una de las ventajas de no sentirme cansado.
Una vez más, rodó los ojos con las afirmaciones del beta, acción que parecía más que constante en cada uno de sus encuentros con el mismo. ¿Que no tenía nada que temer? ❛ Esa es la frase más repetida por los débiles. ❜ Enunció, era algo que siempre le solían decir sus padres, precisamente que el miedo al fracaso o a la pérdida de honor era lo que movía a los cazadores a actuar de forma impecable. Su siguiente cuestión, sin embargo, provocó que alzara una ceja. ❛ Si tanto te interesa yo también quiero saber algo.❜ Respondió, ladeando la cabeza. Era más que obvio que ella resultaba una cazadora, casi tanto como que el alfa del otro todavía tenía mucho que hacer con él. ❛ ¿ Cuál es tu manada ? Preferiría que me lo dijeras, pues me ahorrarías tenerte los ojos puestos por unas horas. ❜ Cuestionó, tampoco tenía mucho interés en dedicar ciertas horas a vigilarlo, pero sin duda agradecería situarlo dentro de un grupo cuanto antes. De todos modos, le respondió una lineal sonrisa a su mirada llena de ira. ❛ Muy buena decisión. ❜
Sky se sintió ofendido al instante. Solo había sido una vez que se había presentado al mundo solo con una toalla rodeándole la cintura… Y ni siquiera había sido intencionado. Sus compañeros le habían gastado una broma… Y ahora al parecer iba a tener que vivir con esa consecuencia y fama toda la vida. No era justo, él era muy pudoroso, hecho por el cual estaba vistiendo una camisa hawaiiana. -¿Irónico que me presente con ropa? No deberías de juzgar a la gente tan rápidamente… Aquella vez, en la calla, no fue por mis intenciones que acabé desnudo. Se defendió lo mejor que pudo y emitió un tedioso suspiro. Como él, ella tenía intención de entrar sí o sí a la fiesta. Solo había una diferencia, Sky estaba dispuesto a dejar la camisa atrás… Por una vez, no pasaba nada. Además todo el mundo iba en traje de baño. -Quitándote la camiseta sería la opción más rápida.
Suspiró con su aclaración, pues no hacía que dejar más que claro que no había entendido el por qué de su afirmación. En consecuencia, tuvo que rodar los ojos. ❛ No, irónico que no te hayan dejado pasar por llevar ropa cuando nadie más lo hace. ❜ Aclaró, utilizando el pie para enterrar el maldito collar hawaiano que le habían regalado y que todavía seguía tirado. Vamos, ni si quiera lo estaba juzgando. De todos modos, tampoco tenía por qué darle explicaciones. ❛ Eso no va a pasar. ❜ Aclaró en cuanto a la idea de hacer desaparecer la única prenda que evitaba que su cuerpo pudiera quedar expuesto. De todos modos, terminó por levantarse, tratando de quedar a una altura similar del otro. ❛ Creía que los policías teníais mejores planes. ❜
No pudo evitar reírse al escuchar cómo es que casi terminaba en una pelea con el portero, la verdad es que no le sorprendía. La primera vez que coloco sus ojos sobre ella, estaba peleando con alguien…en una fiesta. Aunque no hizo ningún comentario alguno al escuchar sus siguientes palabras, terminando con el frunciendo un poco el ceño. “Bueno eso me parece injusto.” Comento mientras su mirada iba sobre ella, de nuevo. “Si no quieres hacer algo, no tienen por qué obligarte aunque sea una fiesta.” Se acercó un poco más a ella, hasta el punto donde sus brazos comenzaron a rozarse. Una pequeña carcajada escapo de sus labios al escucharle y se alzó de hombros. “¿Qué puedo decir? No he ido al gimnasio para no mostrarme.” Bromeo, aunque esperaba no quedar como un egocéntrico porque en realidad lo que estaba buscando era hacerla sentirla cómoda. Esperaba lograrlo. Aunque el siguiente comentario de ella, lo descoloco un poco y no pudo evitar volver a fruncir un poco el ceño. “¿Eres un bicho?” Pregunto suavemente, mientras una de sus manos iba hacia las de ella, para poder acariciarla con suavidad. Buscaba darle tranquilidad, como tantas veces hizo y demostrar que él no iba a juzgarla. “Tú no eres un bicho por ser quien eres, eres Livia.” Le recordó, tomando su mano lentamente. “Y eso no significa que eres un bicho, significa que eres tú y nadie tiene porque juzgarte.” Se acercó un poco más a ella, para poder susurrarle algo como tantas veces había hecho. “Además si hablamos de bicho aquí, no quiero asustarte pero tengo garras.” Bromeo, en busca de sacarle una sonrisa que se había convertido en su favorita. “Vamos, no digas esas cosas de ti.” Finalmente soltó su mano al tener una idea y en vez de alejarse de ella, rodeo sus hombros con su brazo y la acerco a él. Buscando abrazarle suavemente y esperando que esta acción no le molestara.
Tuvo que asentir tras la muestra de Freddie acuerdo con su causa. Sabía que para cualquier persona hubiera sido un conflicto sin importancia, además de que el portero casi parecía un embajador del body posi. ❛ Creo que se hartó de mí diciéndole precisamente eso. ❜ Enunció en un notorio nuevo estado de relajación que, en efecto, había venido relacionado con la llegada de Freddie. Una pequeña sonrisa se colocó con diversión en sus labios con la broma del otro sobre su cuerpo, pero con sólo la temprana visión del mismo pudo acercarse a la definición de atracción física que parecía mover el mundo de los humanos corrientes. De todos modos, la cuestión retórica recién tirada al aire provocó que sus ojos volvieran a fijarse en los masculinos, atenta a las palabras de éste y sintiendo cómo el calor regalado con el agarre de sus manos se extendía cada vez que su tono de voz acariciaba sus tímpanos. Nunca había dudado de esa habilidad que Freddie poseía para transportarla un mundo ajeno a sus realidades, como si de verdad pudiera tener la oportunidad de ser apreciada por alguien. Tenía más que claro que no podía ser una simple coincidencia que hubiera entrado en su vida, cada momento que pasaba con él descubría que haber permanecido junto a él era una de esas decisiones que cambiaría su vida de la mejor forma posible, las consecuencias no eran más que pequeñeces. Quedó confirmado cuando él volvió a bromear, terminando por hacer que una gran sonrisa decorara sus facciones, acompañándose de una suave risa cuyo sonido había creído olvidar para siempre. ❛ Son unas garras muy bonitas. ❜ Quiso añadir a la broma, pero de nuevo las acciones del otro la hicieron sentir protegida de todo los que la rodeaba. Tomó la mano ajena que descantaba sobre sus hombros para que la rodeara mejor y se apoyó sobre su pecho, pudiendo escuchar latir el corazón de Freddie. ❛ No sé cómo pudes tener tanta paciencia conmigo... eres increíble. ❜
Ni siquiera sabía cómo había acabado en aquella fiesta, bueno tal vez fue el eclipse lunar que ocurriría pronto, pero las fiestas no eran su fuerte. Nada de lo que estaba ocurriendo a su alrededor era su fuerte, ni siquiera llevar bikini pero eran las normas de esa fiesta. Aunque su idea era tal vez socializar con las personas del lugar, lamentablemente término en un lugar aislada mientras observaba a las personas disfrutar del lugar. En realidad fue su decisión y sabía que cuando acabara la noche lo lamentaría, pero era lo que le nacía hacer. No se dio cuenta de que una persona estaba a su lado, hasta que ella hablo. No pudo evitar dar un salto y luego volvió a acercar sus rodillas hacia su pecho, colocando el mentón sobre sus rodillas. “¿Qué es ridículo?” Decidió preguntar suavemente. “Vamos Ariane habla con las personas” se decía a sí misma y tal vez aquello ayudaría ¿No?
Tal y como era de esperar de un momento como el que acababa de experimentar, se encontraba tan ensimismada en sus propios asuntos que no se había dado cuenta de que acababa de invadir el espacio personal de alguien más. No se disculparía, pero su cerebro ya estaba maquinando formas de entrar evitando a aquél idiota que parecía tener un almacén de collares hawaianos. ❛ Esta fiesta. ❜ Adelantó, como si acabara de decir la mayor obviedad del mundo. ❛ Sus normas estúpidas no me dejan entrar con camiseta y tengo que hacerlo. ❜ Continuó, no era del mínimo interés para la castaña, pero sentía como si tuviera que contarlo. ❛ Y si tu respuesta es que entre sin ella y después me la ponga, mejor no digas nada. ❜
Ojalá no hubiese sido otra vez él. Ella no es la única que se lamenta que sus caminos se crucen cada dos por tres como jugarretas del destino que resultan de lo más injustificable. -Hoy hay eclipse… ¿Hoy hay eclipse lunar? Es una sorpresa para él mismo que agranda los ojos en parte pánico. No se acordaba. Solo estaba allí por ver a sus compañeros de manada… No tenía presente que se trataba de una de esas noches. Nunca las ha pasado en público, por miedo a su vulnerabilidad. La mira de reojo y aprieta la cerveza en su mano sin demasiada fuerza o podría romper la botella. -¿Es por eso que estás aquí? Pregunta siendo directo y no aparta la mirada como ella ha hecho. Necesita una respuesta sincera, sabrá si miente o no.
Rueda los ojos. Que amable que era al recordar el gasto económico al que se ha de enfrentar ahora… Está en sus gastos del mes pero aún no ha llevado el auto al taller. -Igual que las dejaste. Hace una mueca y la mira con rencor, solo ella sigue siendo la culpable. -Le diré a mi coche que has preguntado por él, muy preocupada. Dice con sarcasmo y luego le da otro sorbo a la bebida olvidando lo que ha dicho acerca del eclipse de luna.
El comentario acerca del eclipse lunar consiguió que frunciera el ceño en un leve estado de confusión. Que no lo supiera colocaba en muy mala posición a su alfa, creía que todas aquellas eran charlas diarias básicas con los betas. ❛ Sí, debes ser el hombre lobo más inteligente de Montreal al no saberlo. ❜ Enunció, teniendo que rodar los ojos ante su comportamiento. Desconocer el momento del eclipse era una forma de ponerse en peligro, aunque lo cierto es que no le sorprendía viniendo de él. ❛ Sí, por eso. ❜ Mencionó, desde que las cosas con Freddie habían tomado cierto cauce, había dejado a un lado su misión como cazadora, de no ser por eso estaba segura de que podría identificarlo en una manada en horas. Por supuesto, mantendría el ojo en él. ❛ Seguro que si la policía te pilla conduciendo con las ventanas rotas te caerá una multa. ¿Tampoco lo sabías? ❜ Cuestionó con una cínica sonrisa ladeada.
Sky había acudido a la fiesta un poco a regañadientes… Solo porque su madre había insistido en que debía de relajarse un poco más y disfrutar un poco del momento. Iba a haber un eclipse lunar aquella noche… Sabía más o menos lo que implicaba, aunque siempre había pasado aquellos eventos en casa. Era la primera vez que le iba a suceder en público y, además, en una fiesta ni más ni menos. Por otro lado… El aroma de su hermano pululaba por la zona y, aunque habían discutido, Sky estaba preocupado por Charlie y pensaba seguirlo.
El portero le indicó que no podía pasar a menos que se quitara la camisa hawaiana. El chico rodó los ojos, ¡pero si iba de acuerdo a la temática! Rechazó el maldito collar de flores y arrastró los pies para situarse lejos de la cola, al parecer sí o sí tenía que acceder en bañador. Hizo de tripas corazón y empezó a desatarse los primeros botones… Pero desvió la atención a una chica que andaba cerca de él, también iba igual de cubierta. -¿Tampoco te han dejado pasar?
En el momento en el que alzó la mirada, tuvo que dejar pasar hasta un par de segundos para reconocerlo. Y cuando lo hizo, dejó escapar un suspiro: ❛ El policía desnudo. ❜ Lo identificó, examinándolo un poco mejor para darse cuenta de que con suerte había decidido presentarse con ropa, lo que suponía la razón por la cual no le habían permitido entrar a la fiesta. ❛ Qué irónico. ❜ Pensó en voz alta acerca de la situación, pero su prioridad seguía siendo entrar sin tener que desprenderse de la ropa. No creía en las leyes del mudo mundano, mucho menos cuando podían ser tan frágiles como aquella. ❛ Tengo que encontrar la forma de entrar. ❜
Quejas, quejas y más quejas era lo único que llegaba hasta su sistema auditivo, y era justo en ocasiones como esas en las que no le gustaba contar con dicha habilidad, para él, era demasiado fácil desprenderse de sus prendas, pues no era algo que él no hubiera visto antes, era tan sencillo como ir a nada en una playa o alberca. Igualmente en la fila había tanta gente que dudaba que todos prestaran atención a cada que uno entraba por aquel acceso. Así, se dirigió a la joven, ignorando completamente que se trataba de una cazadora. De haberlo sabido tampoco le importaría. ❛ ¿Por qué lo es? Es como si fueras a la playa en un día normal y ya. ❜ Dijo con tranquilidad, y con esa misma tranquilidad se desprendió de su playera, listo para esperar su turno. ❛ Es bastante sencillo en realidad. ❜
Por si no fuera poco con la discusión con el portero, una voz masculina dirigida a ella inauguró la que parecía la segunda parte de todo aquél maldito asunto. Suspiró, sabía que su presencias en las fiestas nunca iban a ser buenas ideas, pero parecía que sus malditas temáticas no eran más que obstáculos. ❛ En realidad no... ❜ Se cortó, principalmente causado por la actuación del muchacho a la hora de desprenderse la cabeza. Lo que le faltaba. Por supuesto, apartó la mirada de él. ❛ Lo siento, pero más allá de tu narcisismo deberías saber que hay personas que no piensan como tú y eso no significa que estén equivocadas. ❜ Le habló, poniéndose en pie al fin para buscar con la mirada otras formas de entrar a la zona burlando a la seguridad. Tampoco tenía demasiado tiempo como para perderlo en quien se metía en su vida sin permiso.
La idea de pasear solamente en traje de baño no había sido su primera opción, habría elegido antes que eso algún short playero y alguna blusa, sin embargo, al ver que aquello iba en serio se alegró por haber llevado su pareo. Mientras esperaba en la fila le pareció ver como la joven cazadora se alejaba, quedando cerca de ella cuando ésta habló. ❛ Vamos, no es tan malo. ❜ Dijo, entendía en cierta forma su punto de vista, pues ella tampoco podía sentirse segura completamente al estar así pero al menos le consolaba el hecho no era la única así. ❛ Podrías intentar entrar así y ya adentro ponerte algo encima. No creo que estando adentro te digan algo ¿o si? ❜ Fue su intento de ayudar, tenía una blusa y un short, lo que pretendía llevar puesto al entrar. Durante un segundo, su rostro le pareció vagamente familiar porque todavía no le reconocía completamente, aunque si lo hiciera, sería por haberla visto aquella noche en el festival.
En un pleno ataque de rabia, quiso echar toda la arena encima del maldito collar para enterrarlo, pero tampoco era como si fuera a ser muy efectivo. La distracción llegó con la aparición de la pelirroja, cuyo discurso desvelaba que había sido testigo de los sucesos. Y tal y como esperaba, no era positivo para ella, por lo menos indirectamente. ❛ Mira, no hay forma de que me quite la camiseta, me da igual que no lo entendáis. ❜ Nadie lo hacía, o por lo menos ese era el pensamiento que la acompañaba siempre que actuaba a contracorriente. De todos modos, fijó la mirada en ella, por supuesto que no tenía la culpa, pero estaba más que cansada del tema. ❛ Si se te ocurre una forma que pueda entrar, perfecto. Y sino déjame sola. ❜
Que mejor lugar para buscar ganar algunos billetes extra que un evento como el que se había anunciado, Ethan había asistido porque se le había dicho que posiblemente podría cubrir un puesto, pero con tan mala suerte que pronto se le había informado que al final habían conseguido a todo el personal necesario, así que se había quedado sin razón para estar en el lugar y sin dinero extra. Pero estando ahí, después de que hasta se había puesto un traje de baño, decidió que bien podía pasarse por la fiesta, disfrutar un poco del ambiente y después irse sin más, como siempre acostumbraba. Sin embargo, antes de que pudiera buscar adentrarse a la fiesta unas palabras llamaron su atención –¿Qué es ridículo?- preguntó Ethan por impulso ya que había pasado justo al lado de la que joven cuando había expresado tales palabras –¿Estás hablando de algo de mí?- preguntó el Wendigo.
Le estaba costando recapacitar más de lo que creía, principalmente por lo consciente que era de que no podía marcharse de allí y menos si aquello conllevaba perderse el eclipse. Su otro plan era, por supuesto, colarse de cualquier forma. En esas variantes viajaba su mente para cuando la voz llegó a ella, haciendo que levantara la cabeza para observarlo. ❛ No. ❜ Negó concisa, aunque logró visionar mejor al sujeto que no tardó en reconocer. Era el bailarín del club, con mucha más luz pero con la misma cantidad de prendas sobre su cuerpo. ❛ Eres tú. ❜ Mencionó para que supiera que lo había reconocido, pero al final optó por levantarse. ❛ Y si tanto interés tienes en saberlo, hablaba de la fiesta y sus reglas de nada de ropa encima del bikini. ❜
Él que siempre ha desertado de fiestas y la única a la que acudió fue la que organizó su ex prometida para su cumpleaños (y se había ido a la hora de iniciarse, a pesar de ser protagonista)… Y ahora se encuentra ahí. Ridículo con un bañador que no se pone desde hace demasiados años… Y con un collar de flores que el portero de la entrada no le puso en contra de toda su voluntad. Al menos tiene una cerveza en la mano, se consuela con ese pequeño premio que no le va a hacer efecto alguno. Mira a su alrededor y solo ve cuerpos más fibrados que el suyo, más altos y bronceados… Es toda una inyección positiva para su autoestima. -Esto es ridículo. Murmura para sí a la vez que otra persona cercana. Siente esperanza de que haya alguien igual que él. Alza la vista y ah sorpresa es ella, la destructora de ventanas. -Voy a necesitar más de éstas ahora que sé que estás aquí. Dice en referencia a la cerveza y rueda los ojos fastidiado por su presencia.
Tan pronto como se giró para observar a la persona que acababa de dirigirse a ella, tuvo que girar los ojos. No se lo podía creer, estaba en todas partes. Sabía que sería más que obvio que deshacerse de él no sería tan sencillo. ❛ ¿ Otra vez tú ? ❜ Cuestionó con hastío, dejando un notable suspiro escapar de sus pulmones. Definitivamente parecía que no se encontraría ni a una sola persona que no le dieran ganas de pegarse un tiro. ❛ Primera cosa inteligente que dices, tal vez así seas menos insoportable. Una pena que haya que esperar hasta el eclipse. ❜ Enunció, para justo después apartar la mirada y colocarla en la visión del horizonte. ❛ ¿ Cómo están las ventanas de tu coche ? ❜ Cuestionó, abrazándose las piernas y apoyando el mentón en las rodillas. ❛ Quiero decir, seguramente te hayas tenido que gastar una buena cantidad de dólares. Es una pena, pero los accidentes pasan. ❜
El moreno, tras horas de debate, había decidido ir a aquella fiesta de la cual había oído hablar nada más llegar al lugar. No conocía a nadie en Montreal, y en parte iba en busca de Livia, a quien verdaderamente dudaba encontrar allí. Igualmente, si no le veía, aún tenía la posibilidad de entablar conversación con algún cazador de allí, o conocer a alguna horrenda criatura a la cual poder dar caza. Sin embargo, su sorpresa llegó cuando, tras haber pasado por la entrada, la silueta de una figura familiar se creó ante ella. Así, empezó a seguirla, con sigilo para que ella no le reconociera, pues no sabía cual iba a ser su reacción. Tenía fe en que no se hubiera enterado del desastre en Leicester, pues así recibiría una calida bienvenida. Pero si se trataba de lo contrario, iba a tener problemas allí también. Aunque, conociendo a su prima, él cree a ella capaz de hacer exactamente lo mismo. Tras llegar a lo alto de lo que parecía ser una colina, escuchó las palabras de la joven, adornadas con el desprecio a aquel inerte objeto. Conforme se acercaba, agarró el collar hawaiiano, sonriendo levemente — Sabía que no eras de fiestas —. Dijo, alcanzando la posición de la mujer — Pero no te tomaba por una santurrona —.
Lo único que tenía en mente era lograr encontrar la forma que le evitara marcharse de allí, pues era más que consciente de que su presencia durante el eclipse iba a ser más que necesaria. Por lo tanto, quiso sacar su teléfono móvil y abrir la conversación con Freddie para encontrarse allí o por lo menos dejar que la situación de momentos atrás pasara a un segundo plano. No lo llegó a completar, pues la voz masculina que llegó a ella casi consiguió que le diera un vuelco al corazón. Alzó la mirada y se lo encontró: Arvel Haddock. De un momento a otro, todo su mundo se vino abajo. Su mente maquinó en segundos, llevándole a los peores escenarios, era una de las pocas veces que había sentido miedo, pues no era únicamente su vida por la que temía. ❛ ¿ Qué... qué haces aquí ? ❜ Cuestionó, aunque si había sido enviado, no le sorprendía. Habían pasado meses en los que había evitado completamente hablar con el resto de su familia en Inglaterra. No había dado noticias, no había dado señales de que su trabajo estaba siendo cumplido. Su burbuja, la misma en la que había creído poder volver a sentirse en casa, se había roto y la realidad le dio la peor bofetada de su biografía. De todos modos, la sonrisa de boca de su primo la desconcertaba tanto como su presencia, por lo que prefirió no levantar más sospechas y acercarse a él para rodear su cuello y abrazarlo. Y no, por supuesto que no se alegraba de verlo. ❛ Esta es mi misión más compleja, Arvel. Cada vez que los miro veo a aquél alfa. ❜ Consiguió decir con lentitud con mera intención de ganar algo de tiempo. Por supuesto, no desperdició el momento y el abrazo para aprovechar el teléfono que aún tenía en la mano para mandarle un mensaje a Freddie a espaldas de su primo: “Aléjate de un británico con cara de anuncio de televisión. Es un Haddock.”