luivsky:
‘ uhm, nah ’ son apenas segundos los que le lleva arribar a esa conclusión. ‘ con tantos invitados, sería difícil mantenerse al tanto de quien trae regalo y quien no ’ a la propia anfitriona, además, duda que le pueda importar demasiado. ‘ ¿qué le compraste? ’
‘‘¿y que si a la hora de abrirlos s percata que ninguno tiene mi nombre?’‘ posible escena pero igual queda la opción de entregárselo otro día, realmente no cree que le moleste a rosemary. ‘’le compré una planta’’ y a la hora de percibir propia respuesta, encoge su nariz. ‘’ahora que lo pienso, suena un regalo aburrido... ¿o es mi imaginación?’’ pregunta sonriendo.









