marina.
Marina se llevó el más grande de los sustos al oír la voz de la mayor, dejando caer el vaso de leche que se había servido y provocando un estruendo en todo el lugar. No podía conciliar el sueño, así que se había levantado tras veinte minutos de intentos fallidos para servirse algo… Y ahora había fracasado en esto también. “Demonios… Me parece que son las dos y cuarto,” contestó nerviosa, corriendo a buscar una pala y un trapero.
se sobresaltó igualmente por el fuerte ruido & despojó un poco de su somnoliento & cansado semblante para actuar rápido & tomar un trapo que reposaba en la estantería, para poder así secar la leche derramada. ❝ trae una escoba & recogedor, está en el closet de la alacena. ❞ sentenció suavemente, lo suficiente como para no sonar como si estuviera ordenando a la contraria. ❝ lamento haberte espantado. ❞ sin poder contenerlo, soltó una carcajada, quizás siendo producida por su cansancio & un poco por lo que había provocado.










