El cargo más difícil
· Ser Presidente de la República implica no poder quedar bien con Dios y con el Diablo.
HÉCTOR SALVATIERRA
Así como existenel oficio más antiguo del mundo o el más arriesgado, aparece la profesión más exigente, la ilusión más deseada y otros “más” de indiscutible relevancia. Pero no cabe duda de que en la lista resalta el cargo más difícil: Presidente de la República o jefe de Estado.
Y es que si bien dirigir los destinos de un país conlleva alcanzar la máxima aspiración humana: tener poder, dicha realización produceefectos no siempre envidiables.
En nuestro país se llega a la Presidencia de la República por medio de elecciones, marco en el que los mejores momentos son los de la campaña proselitista, pues quien camina hacia la primera magistratura vive entre aplausos, agasajos, alfombras rojas y acercamientos con “amistades a granel”.
Todo cambia una vez definido el panorama y con la banda presidencial lista para portarse, cuando el elegido ve el arribo de más “amistades” y el inicio de pedidos que paulatinamente van a más y más.
Jimmy Morales ganó el domingo pasado su ingreso en la historia: será el mandatario quincuagésimo desde la constitución de la República, el décimo desde la reapertura democrática, el primero que triunfa sin una participación previa y el segundo en apabullar a su contrincante en la vuelta decisiva.
Para recibir el control del Organismo Ejecutivo y en cumplimiento de las reglas del sistema, el ungido dominó ampliamente las urnas en las dos citas; en la segunda fue avalado por quienes sufragaron en lacapital, en centros urbanos y rurales, con dominio pleno en 21 de los 23 distritos.
Hasta aquí, todo miel sobre hojuelas, salvo las reacciones propias de la dinámica electoral. Sin embargo, los pelos en la sopa aflorarán conforme el nuevo gobernante tome las riendas de una nación en la que la solución para cada problema afronta la opinión de una auténtica Torre de Babel.
Guatemala tiene unos 17 millones de nacidos en este país, de los que aproximadamente 10 millones somos adultos y, por consiguiente, ciudadanos; de ellos, unos 7 millones nos empadronamos y en la segunda vuelta votamos 4.2 millones. Pero de estas cifras, es reducido el número que desde el 14 de enero de 2016 comenzará a pegarse a las decisiones de la administración Morales, entre este, unos con acento foráneo.
Desde afuera, surge la agenda del Gobierno de Estados Unidos, de la representación de la Unión Europea y de la Coordinación de Naciones Unidas; desde ese ámbito, empresas inversoras, algunas con negocios asociados a la conflictividad, y en el plano local, las corrientes parlamentarias, la variopinta sociedad civil, los unidireccionales sindicatos, los gremios, la prensa, los preclaros analistas, las iglesias, el empresariado y, más temprano que tarde, quienes se perfilen para los lejanos comicios de 2019 empezarán a dar forma al “cargo más difícil”.
Publicación del Diario de Centro América, Guatemala 28 de octubre 2015
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