“Escúchame, tu cuerpo no es un templo. Los templos pueden ser destruidos y profanados. Tu cuerpo es un bosque: espesas copas de árboles de arce y dulces y aromáticas flores silvestres brotando debajo de la madera. Crecerás de nuevo, una y otra vez, no importa cuan devastado estés”.
~Beau Taplin .

















