DIFERENTE y CAOS
Mi bebé ya cumplió 3 años y yo sigo sin creer que ha pasado tan rápido.
Llevo 3 años siendo mamá y aún estoy acostumbrándome al caos que significa tener una hija y a esta "nueva vida". He pensado que ya para cuando los papás y las mamás por fin empiezan a "acostumbrarse" o habituarse a la vida así con criaturas, de pronto nuestras hijas ya toman su propio camino y la vida vuelve a ser diferente.
A ver que, siendo mamá o papá, la vida es siempre así: DIFERENTE. Como humanos pasamos por distintas etapas y cambios para convertirnos en adultos que al final seguimos cambiando, pero súmenle a esto tener pequeños seres humanos de los cuáles te haces cargo. Caos, caos.
La vida, en mi vida sigue siendo caótica como cuando Alondra tenía 1 año. Ella ahora ha decidido cambiar de ropa a sus muñecos así como cuando ella se cambia, 3 o 4 veces al día y pues... CAOS. Aún tenemos que salir corriendo o vamos siempre tarde a los lugares a los que queremos ir. A veces ni llegamos porque depende de la rutina de nuestra criatura o de si ya le dio sueño. Nuestra familia se pregunta siempre por qué vamos corriendo o no nos da tiempo para hacer x o y, pues eso, tenemos una hija. Además mi bebé ya no pesa 4 kilos, ahora es una niña de 13 kilos que aún quiere ser cargada en brazos.
Eso sí, ha sido bien divertido y verla crecer, expresarse y disfrutar de este mundo es de lo más exquisito. Así que cuerpo, mente y corazón fuertes y llenos de amor.
Ayer después de tratar de darme varios manotazos porque viajamos muy temprano y ella moría de sueño, me abrazó y me dijo: Mamá, te amo. Y claro que mi corazón sintió bonito, un calorcito así rico.
Así como sentí de bonito cuando ella era muy chiquita y según ella me estaba peinando, sus cariñitos en mi cabello me hicieron sentir tanto amor y alegría. Así, así de bonito y caótico es ser mamá, que un gesto o cariño pequeño se siente tan bonito... tan diferente.













