“Me gustas. Y como no soy experta en el tema. voy a intentar plasmar todo lo que estas provocado dentro de mi de la mejor forma que sé… escribiendo. Me gustas. Y cuando digo eso, no me refiero al color de tus ojos ni al el sabor de tus labios, que también. Pero hoy me apetece concretar más. Me gusta la forma en la que poco a poco me has influenciado para bien. Hasta que te conocí, no sabia expresar mis sentimientos. Tú me obligaste hablar sobre todos ellos con tu mirada dulce y cálida. Me dabas tanta seguridad, que con el tiempo, decirte lo mucho que me importas se volvió mucho más fácil. Me enseñaste a seguir comportándome como una niña y ser mujer a la vez. Hiciste que dejara mucho vicios detrás de mi. La mayoría de ellos, vicios dañinos para mi salud. Tú preocupación por mis estudios y mi futuro hizo que comenzara a esforzarme más. Me demostraste que era capaz de ello y mucho más. Estas ahí. Siempre estas ahí. Conmigo. Preocupándote por mi. Por que te importo. Y sinceramente, aún no comprendo porque. No olvidemos los detalles. Esos pequeños detalles que haces para verme feliz. Y no sé como hiciste para conocerme tan rápido en tan poco tiempo. Y eso, que yo no soy una chica transparente que digamos. Más bien estoy llena de misterios. Y tú, casi sin esfuerzo, fuiste descubriendo todos y cada uno de ellos. Y aún sabiendo, que yo no era nada experta en el tema, sin darme cuenta, me enseñaste amar.”
— L.D.L.










