walking thru the streets late at night would be so Good and calming if I didn’t have to be scared of every man and car I see after 8pm
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walking thru the streets late at night would be so Good and calming if I didn’t have to be scared of every man and car I see after 8pm
How’s this for creepy… Book Tower, the 9th tallest building in Detroit, is completely abandoned.
Sonreir para mi.
Original: Aye Perry.
Tengo una hermosa sonrisa. ¡Oh, cómo la extraño! Esta mañana, me despierto y me sonrío a mi misma en el espejo de mi dormitorio. Estoy decepcionada por lo que veo. Beso a mi marido, envío a mis dos hijos a la escuela. Entretengo a nuestros invitados. Les muestro a todos mi encantadora sonrisa. Pero me miro en el espejo y yo no la veo.
"¿Estás lista?" Harry llama desde la sala.
"Sí, mi amor." Le contesto, mientras abrocho un collar de perlas pulidas alrededor de mi cuello.
"Oh fantástico, los niños están con la señora Knox, y las reservas para cenar están lista para las ocho en punto." Harry sonríe radiantemente mientras entra en nuestro dormitorio. Camina hacia mí y pone sus brazos alrededor de mi cintura y me dice lo encantadora que me miro esta noche.
Yo lo abrazo con afecto. Pero de repente, siento como sus brazos se endurecen.
"¿-V-Vivian?" Harry tartamudea.
"Sí, querido?", Le contesto con dulzura.
Con horror, Harry levanta un dedo tembloroso por encima de mi hombro y señala a el viejo espejo de cuerpo entero en la pared.
"Tu reflexión ... no es posible ... nos esta mirando?!"
Me doy vuelta y la veo allí, mirándonos fijamente. Ella se lanza contra el espejo. No hay sonido, sólo el ensordecedor silencio. ‘Harry, ayúdame!’ ella articula mientras azota la superficie con los puños.
Siento mis ojos angostándose. Harry nos mira de aquí para allá, entre mi perverso reflejo y yo.
Mis extremidades comienzan a alargarse y loa ojos azules de mi querido Harry se dilatan. Él grita y lucha mientras yo lo agarro. Mi mandíbula se separa. Mi cara se contorsiona y se divide abiertamente en mi boca, mis dientes como cuchillos brillantes y penetrantes.
Vivian agarra el espejo. Le pega a el espejo mientras devoro a su desventurado marido.
Tal vez después de esto, aprenda a sonreír para mí.
Mi Mama Me Advirtió
Original
Se que hay mucho que se a dicho de los privilegios de hombres. Yo sabia que las cosas no eran iguales en lo mas mínimo desde el momento que entre al primer grado hasta este momento mientras escribo esto, que no estaría a salvo aunque me sintiera cómoda. Apesta, pero ese es el precio que pagamos por ser hebras.
Mi mama siempre me decía estas reglas. Yo creo que muchas mujeres han oído de estas reglas de una forma o otra. Siempre me decía que nunca mirara hacia abajo cuando caminaba por que esto mostraba sumisión. Cabeza arriba, hombros parejos. Camina como si tu reinabas. Camina como si tu ibas a ser la primera persona que conquistarías a Rusia en el invierno y sin ayuda.
Cuando tenia 17 agrego mas advertencias, mas reglas. No reacciones cuando los hombres te chiflan, solo harás que continúen. No camines por la misma ruta yendo a un lado y regresando, alguien puede estar esperándote. Ponte ropa de la talla correcta, nada suelto. No quieres ser fácilmente agarrada. Siempre se limpia y concisa. Se prudente, nunca seas atrapada.
Cuando vine al colegio, entre alientos tortuosos y el pitido del electrocardiograma, me dijo que nunca deje una bebida al aire libre. Que mantenga el vaso, o la botella, o la lata siempre conmigo. No aceptes bebidas abiertas de otra gente, no sabes lo que le han echado adentro. No te vistas de forma provocativa por que si algo pasa le van a echar la culpa a eso. Se amable pero no demasiado amable. La gente te culpara si algo te pasa. Por favor, se prudente. No dejes que te atrapen.
Es gracioso por que estoy segura que las mujeres casi siempre oyen alguna forma de estas reglas, pero a los hombres no se les habla de esto. A veces se les dice que no le chiflen a las mujeres, que no las sigan, que no le pongan cosas en sus bebidas, pero nunca viceversa.
Algunos me vieron conversando con el, pero dejo de charlar conmigo para coquetear con otra; bonita, hombros parejos, sonrisa grande. El tipo de niña amable mi mama quería. El tipo que lleva a hombres como el a casa, pero el se empieza a mecer, bebiendo mas de su lata. Camino por la fiesta una vez mas, y luego empiezo a caminar por la noche, repitiendo las reglas, pensado a mi misma.
Pienso del Rohypnol que le eche a su lata de cerveza, la sonrisa que le di, los pantalones apretados y la blusa con escote, roja y apretada; pienso en la forma que entre a la fiesta atascada y como los ojos me seguían a los barriles de cerveza; pienso en las palabras de mi madre, y lo sigo desde la banqueta cruzando la calle.
Me gusta como camina con su cabeza agachada, su cabello suelto por el calor de la fiesta. La forma que sus hombros caían por el mareo del alcohol y la droga entrando a su sistema; la forma que su camisa se ondeaba en la brisa de la noche, como con solo una simple sonrisa con hoyuelos el acepto una bebido de un extraño. Estos hombres, ellos no saben. Nunca lo saben. Lo había visto mientras el caminaba a la casa de fraternidad y camina de regreso solo.
Seré prudente, mama. No seré atrapada.
Traducido por: Melissa
Conocí a la Muerte hace dos semanas
Mi hermano a estado muerto por un año. El daño que su muerte me a causado es enorme. Ni soy la misma persona que era antes de su muerte.
Paso solo un mes antes de graduarme de la prepa. Que tipo de adolescente contempla el suicidio? Bueno, ni puedo preguntar eso, yo también e estado en esa posición y se que tentador es, pero nunca lo pude hacer.
No hubo señales, ni una carta, se supone que debo vivir el resto de mi vida sin saber exactamente por que mi hermano murió. Hace un mes ya no podía mas. Pasaba las noches sentado en la tina con un frasco de pastillas pensando a mi mismo, “Por que no?” Pero después de ver como había afectado a mi mama, no podía.
Pero solo me seguía enojando mas y mas. MERECIA tener a mi hermano de vuelta no? Aunque no soy un hombre muy espiritual, empecé a buscar maneras para que regresara. Ni me importaba si la idea era tan ridícula que hasta podría parecer cursi en una película! Necesitaba verlo.
Después de una semana y media buscando, encontré un “libro de hechizos” viejo de la Edad Media. Uno de los hechizos te daría la oportunidad de hablar con la Muerte por 10 minutos. Si, no la Parca, pero la manifestación de la Muerte. Ni los requisitos perturbadores podían pararme.
La mano de un recientemente muerto, una pinta de sangre de venado, y la lengua de un gato.
Después de entrar a una funeraria a las dos de la mañana, y dejar inconsciente al director, obtuve la mano.
La sangre de venado fue mas fácil, conozco a unos cazadores y después de sobornarlos, me dieron la pinta.
Lo que me rompió el corazón mas que todo fue la ultima. Después de un viaje al refugio de animales local obtuve mi ultimo ingrediente. Se me hizo difícil, me tuve que seguir diciendo a mi mismo que todo esto era para mi hermano.
Después de tener todos los ingredientes empecé la “ceremonia”. Tenia que hacer un circulo con la sangre, usar medidas para poder poner la mano directamente en medio, y poner la lengua en la mano. Para terminar, tenia que prender la mano y la luengo en llamas. Hice todo esto afuera en mi patio de cemento. Tenemos una cerca enorme y mis papas estaban de vacaciones entonces fue fácil de hacer.
Espere unos minutos aguantándome el olor horrible, pero nada paso. Empecé a reír por ser tan estúpido en pensar que podría trabajar. Camine hacia el circulo, mis intenciones eran apagar el fuego, pero cuando llegue ahí mi cuerpo entero se derrumbo.
Al mismo tiempo que caí sentí un dolor ardiente en mi cabeza, y cerré los ojos. Pero ahí es donde empecé a ver cosas… visiones de gente muriendo.
El primero fue un hombre mayor en una barco solo. Se estaba asfixiando con algo. Mientras veía que se derrumbo, sentía que mi garganta se cerraba.
Y luego la visión cambio. Vi a una mujer dar la vuelta en una esquina, pero del otro lado de la esquina estaba un hombre enmascarado con una navaja. El hombre le clavo la navaja a la mujer en el cuello. En ese entonces sentí como 1,000 picaduras de abejas en mi cuello. La sangre chorreaba de la mujer, y empezó a apretar su herida. El hombre agarro su bolsa y corrió. Mierda, estaba sintiendo cada muerte…
Enseguida fui sumergido bajo el agua, viendo a un buceador agitado, intentando agarrar su tubo de aire. Podía sentir la presión aplastándome. Cada vez que intentaba gritar, nada salía.
La próxima fue la peor. Observaba el interior de un ataúd. Una mujer estaba agitada y gritando pidiendo ayuda. Había sido enterrada viva. Se sentía como si todo el mundo se estaba cerrando alrededor de mi.
Y luego… vi a mi hermano. Estaba alejándose del gabinete de armas y caminaba hacia su cuarto. Al mismo tiempo que abrió la puerta de su cuarto, finalmente grite “SUFICIENTE!”.
Abrí los ojos. Todo estaba bien! Estaba acostado en el suelo mirando al cielo. Me enderece y oí mi puerta corrediza abrir. Mire hacia ella y vi a un hombre que parecía tener alrededor de 40 años. Estaba vestido con ropa de ejercicio! Considere gritar por ayuda pero luego dijo:
“Me llamaste no?”
Empecé a acercarme a la puerta y pregunte “Que estas…”
“Perdón, fue la persona mas cercana que pude imitar.”
Me senté en el sillón reclinable en mi sala y el se sentó en una mecedora en frente de mi.
“Que fue lo que me paso afuera?”
“El precio personal que tenias que pagar, tienes que saber el sentido de la muerta para poder hablar con la muerte.” Hablaba en un tono muy suave.
Me enderece firmemente. “Lo quiero de regreso.”
“Quien? Tienes que ser mas especifico para poder ayudarte.”
“Mi hermano.”
Se reclino en la mecedora y cerro los ojos, pensando. “A si, el 6 de Mayo, suicidio, 13 años. Por que?”
Me quede asombrado. Enojado mejor dicho.
“Que diablos quieres decir, por que? Es mi hermano. TRAELO DE REGRESO!”
Se paro rápidamente. El hombre que estaba imitando era casi una pulgada mas bajo que yo.
“Pégame” me dijo rigurosamente.
Tome un paso para atrás. “Pero si te toco….”
“No. No morirás, no creas todo lo que oigas. Hazlo.”
Me quede parado ahí por unos segundos, pensando en que hacer. Después, como si nada, le di un puñetazo en la mejilla. Tropezó un poco.
“TRAELO DE REGRESO!” Podía sentir mi adrenalina corriendo por mis venas.
Me grito en la cara, “POR QUE?!”
Le pegue de nuevo. “TU SABES POR QUE!”
Me agarro por el cuello de mi chaqueta. Me acerco a el y dijo, “Me voy a dejar sangrar, obtén satisfacción real. Pero explica por que quieres a tu hermano de regreso.”
Ahí es cuando me retire un poco y empecé a darle puñetazo tras puñetazo. Nunca intento de luchar contra mi. Lo tire al piso, mi mano agarrada de su garganta, y seguí pegándole.
“POR QUE ERA MI HERMANO! SE SUPONE QUE EL IBA SER EL TIO DE MIS HIJOS! ERA MI MEJOR AMIGO! LO NECESITO AQUÍ POR QUE NO PUEDO SEGUIR SIN EL! SOLO REGRESAME A MI HERMANO!” Mis gritos se volvieron llantos. Al fin me volví muy cansado para poder seguir y me acosté junto a El.
Volteo su cabeza a mi. Su cara estaba sangrando mucho.
“Te lo regresare.” Me dijo.
Los dos nos paramos.
“Espera, enserio?”
“Claro, pero necesito que veas algo primero.”
Estiro su mano hacia mi cabeza, pero me retire.
“De nuevo te lo digo, no morirás, te lo prometo, Dios.” Dijo con una risa.
Cuando puso su mano en mi cabeza las visiones empezaron de nuevo. Empezaron con escenas rápidas de asesinos serial famosos mientras mataban a sus victimas. Pero no sentía el dolor esta vez. Dahmer, Bundy, Gacy. Xinhai, todos horriblemente destruyendo a sus victimas. Luego lideres monstruosos como Sadam, Mariam, y Kim II Sung parados frente una multitud de gente. Luego, las visiones cambiaron y vi gente desconocida y sin rumbo cometiendo crímenes horribles como matando y violación sexual. Continuaron por tanto tiempo que me empecé a sentir enfermo. La Muerte quito su mano de mi cabeza.
“Que diablos fue eso?” le pregunte.
Se sentó en la mecedora y empezó a mecerse.
“Algunas de las personas que regresaran con tu hermano.”
Me senté de nuevo.
“Espera, por que?”
Empezó a hablar en una voz consoladora.
“Si traigo a tu hermano de vuelta, entonces cada persona que a muerto en los pasados 30 años también regresara. Claro que esto quiere decir que una gente será reunida con sus queridos familiares, pero los monstruos que vagabundeaban por el mundo también estarán de vuelta. Tal vez Xinhai podrá aumentar el numero de gente que a matado a mas de 300. A lo mejor Saddam encenderá su imperio de nuevo y causara un millón de muertes mas! Pero tal vez los investigadoras de SIDA que murieron en ese avión pasando sobre Ucrania regresaran y curaran a la SIDA. Pero estarías dispuesto a arriesgarte tomando en cuenta todos los animales que ya han sido sentenciados a muerte?”
Mi corazón se hundió. No sabia que hacer.
“Pero, no podrías…”
“No hay excepciones. Lo siento.”
Sentí las lagrimas en mis ojos.
Miro hacia el reloj, “Te queda un minuto. Estaría dispuesto a traer a tu hermano de regreso. Es tu decisión.”
Finalmente le di mi respuesta, “No. Esta bien. Solo vete, por favor” le dije, enojadamente.
La Muerte se paro y puso su mano en mi hombro.
“Lo siento Dominick.” Y así de fácil, se fue.
Eso paso hace dos semanas. Tuve que ir al hospital por mis nudillos. Es gracioso, todos los días veo a ese hombre haciendo ejercicio. Se que no lo puedo tener de vuelta, pero por ahora, su memoria es todo lo que necesito. Solo me preocupa que si la Muerte le ofrece el mismo trato que me ofreció a mi a la persona equivocada, nuestro mundo podría cambiar a algo pero, y no abra nada que podríamos hacer al respecto.
Original
Una Cosa de Gemelos
Original
Yo soy la hermana mayor de un par de gemelos. Mejor dicho, era. Llegare a eso. Nicolás y Michelle siempre compartían todo. Hacían todo en sincronización que pensarías que eran telepáticos. Eran tan cercanos que cuando mama les compro camas separadas alrededor del tiempo que tenían 7 o 8 años, ella siempre los encontraba dormidos juntos en una sola cama en las mañanas. Yo era 6 años mayor que ellos y tenia mi propio cuarto, pero a veces los podía oír platicando a través de la pared. Discutían frecuentemente los sueños que habían tenido esa noche. Me acuerdo que una conversación fue algo así:
“Oye Nic? Anoche soñé que era una sirena.”
“Yo también estaba ahí! Yo soñé que era una langosta gigante. Tu tenias una cola amarilla y brillante.”
“Si lo se! Tenia una corona de oro también. Pienso que era una sirena princesa.”
No pensaba que esto fuera raro. Habían mirado La Sirenita anteriormente ese día y tu sabes como son los niños con su imaginación tan activa. Pero cosas así seguían ocurriendo. Un gemelo instintivamente sabia cuando el otro estaba herido, hasta cuando estaban separados, y a veces lo tenían que estar durante la escuela. Una vez Nicolás estaba en casa enfermo mientras Michelle fue a la escuela, y se puso irracionalmente enojado, negando irse a la cama cuando mi mama le decía. Se puso a gritar que Michelle estaba triste y que alguien llamado Aarón iba pagar. Michelle llego a casa mas tarde ese día con un moretón en su cara y lagrimas en los ojos y corrió directamente a Nicolás, llorándole sobre una pelea con un alumno de ultimo año, Aarón.
Mi mama y yo nos quedamos sorprendidas, y estas cosas extrañas telepáticas seguían ocurriendo. Suponíamos que era una de esas cosas de gemelos que hasta la ciencia no podía explicar. Habían pasado unos años y yo estaba atendiendo una universidad local. Era mi primer año y los gemelos tenían 12 años en este tiempo. A medio semestre recibí una llamada de mi mama. Estaba llorando histéricamente, casi no le entendía. Todo lo que entendí fue que Nicolás había estado involucrado en un accidente y estaba en el hospital.
Me acuerdo que cuando llegue Nicolás se miraba tan pálido, y tenia muchos tubos saliendo por todos lados. Parecía tan… pequeño. Mi mama estaba sentada a lado de su cama con su cabeza en sus manos, y Michelle estaba arrodillada junto a ella, mirando vacíamente a su gemelo.
“Alicia,” dijo cuando me miro entrar. “No se va a despertar.”
“Todavía no sabemos eso, cariño,” mi mama dijo, obviamente cansada. Sus ojos estaban rojos y hinchados. “Los doctores todavía no nos han dicho sobre su condición.”
“No se va a despertar,” Michelle insistió. Viendo que mi mama no estaba de su lado, se me acerco y me abrazo, llorando contra mi blusa. Le di una palmada en la cabeza y resistía llorar. Tenia que ser fuerte para mi hermanita. Por mas que me dolía, yo le creí lo que dijo. Poco después, Nicolás fue transferido a la sala de coma y los doctores nos dijeron que era posible que despertara, pero que no podían estimar en cuanto tiempo. Todas nos fuimos a casa después de oír eso, mama y yo entumidas con shock y negación, y Michelle llorando sin parar. Cuando se agoto, la cargue a cama y la cobije.
Mama se puso muy callada después de eso. Solo nos hablaba cuando le preguntábamos una pregunta directa, y visitaba el hospital a diario, continuamente, y empezó a pasar muchas noches ahí, a pesar de la preocupación de los empleados. Mientras estaba prácticamente ausente, yo me hacia cargo de Michelle. Mi hermanita despertaba cada mañana llorando y yo la calmaba y le daba de comer, asegurándome que se sentía bien, al menos lo suficiente para ir a la escuela. Esto a veces me hacia tarde para mis propias clases. Suponía que lloraba por que extrañaba a Nicolás, y yo también lo extrañaba. Un día, me dijo la razón verdadera por sus lagrimas cada mañana.
“Tengo el mismo sueño cada noche,” ella dijo. Su cumpleaños había pasado sin mucha celebración, pero todavía me parecía tan pequeña. “Veo a Nic siendo atropellado por un carro.” Eso si fue lo que paso. “Y lo veo… caerse de un edificio alto. Y lo veo empalarse en un pico. Y con las tijeras, y lo veo ahogarse y esa vez que el… el—“ se volvió incoherente entonces simplemente la acorruque en mis brazos, esperando que terminara.
“Intento rescatarlo,” me susurra. “Pero cada vez, no soy lo suficiente rápida, hago algo mal, y se muere otra vez. Que puedo hacer, Alicia?! Como lo puedo rescatar? Quiero a Nic de regreso!” Paro de hablar y empezó a llorar. No tenia una respuesta para ella, pero estaba preocupada por estas pesadillas.. Convencí a mi mama a que llevara a Michelle a un doctor para tal vez resolver los problemas de dormir, pero cada sesión que intentábamos, Michelle se quedaba tercamente callada, y se le quedaba mirando con furia al doctor por la hora completa.
Nos dimos por vencidas y no seguimos intentando encontrarle tratamiento a Michelle. Con el tiempo, en vez de despertándose llorando en las mañanas se despertaba derrotada y deprimida, y casi se arrastraba a la escuela. A pesar que era mejor que cuando lloraba, la tristeza seguía en su cara, sin importar lo que hacia. Descuidaba su tarea y veía videos que encontraba en el internet sin sentido. Programas de televisión, películas, YouTube, lo que sea.
Cuatro años pasaron así, con mi madre mentalmente ausente y mi hermana deprimida. Hacia lo que podía para cuidarlas a las dos. Fue durante este tiempo que note algo raro. Michelle no estaba creciendo. Se comía lo que le cocinaba y vivía normal, pero su altura, su figura, su rostro… todo se quedaba igual. Su cabello no crecía. Tenia 17 años pero todavía parecía una niña. Sus senos no crecían y su regla nunca bajo. Le preguntaba sobre todo esto vacilantemente, pero insistía no saber por que no estaba desarrollando. Reaccionaba con repugnancia violenta cuando mencionaba doctores, entonces la deje sola.
Fue una noche fría el ultimo Octubre cuando observe un cambio en ella. Se volvió determinada y energética, y parecía… ilusionada. Pensé que quizás al fin iba poder regresar a ser ella misma y seguir adelante. Aunque nadie puede en verdad seguir adelante después de perder un gemelo. Se fue a dormir esa noche con una sonrisa rara en su rostro. No la había visto sonreír en tanto tiempo.
En la mañana la fui a despertar para que fuera a la escuela. No se movía de su cama, y pensé que tal vez no se sentía lo suficientemente fuerte para poder con la escuela. Luego me di cuenta que no estaba respirando. Cheque su pulso, no tenia. Sentí pánico. Mi mama ya se había ido al trabajo así que corrí hacia el teléfono y llame a una ambulancia. Me fui en la ambulancia con Michelle al hospital mas cercano. El mismo hospital donde estaba Nicolás. Se llevaron a Michelle y me dejaron en la sala de espera, ahí fue cuando entro mi mama. Estaba llorando y me abrazo con fuerza.
“Mama, te hablaron? Ay mama lo siento tanto, no se que hacer-“ me detuve.
Mi mama me miraba. Estaba sonriendo. “Si, ya oí. Mi niño se a despertado.”
Sin pensar, corrí hacia la sala de coma. En cuanto entre oí gritos frenéticos. Era la voz de mi hermano. Entre a su cuarto, espantando a las enfermeras que ya estaban muy agitadas.
“MICHELLE, O DIOS, MICHELLE,” Nicolás estaba llorando histéricamente.
“Soy su hermana!” grite sobre todo el ruido, forzándome a su lado. “Nicolás!”
“MICHELLE ESTA MUERTA!” me grito, su cara de niño distorsionada con sufrimiento. “O mi Dios, por que lo hizo, por que?!”
“Hizo que?” pregunte, intentando quedarme calmada.
“Me desperté de un sueño,” dijo entre llantos. “Un carro se me acercaba, y me empujo fuera de su camino y ella se puso en frente de el, y … o dios, o dios…”
Me di cuenta de la realización. El sueño que Michelle había tenido de Nicolás muriéndose cada noche nunca paro. Los sueños. Ellos siempre habían tenido los mismos sueños. Michelle se había dado cuenta de cómo parar la pesadilla. Y Nicolás al fin se podría despertar.
Anoche dijo “adiós” en vez de “buenas noches”.
Extraño a mi hermanita.
El misterio de la casa Winchester.
La viuda de Samuel Winchester, el inventor del rifle de repetición, mandó levantar una casa que se estuvo construyendo durante 38 años sin parar hasta el momento de su muerte (falleció con 82 años). Según se sabe, el afán por seguir construyendo se debía a su obsesiva creencia -implantada por un medium de la época- en que podía evitar que los muertos por los rifles Winchester la visitaran buscando venganza en vida. Desde ese momento en su casa no cesaban los ruidos de martillos, y empleó durante años una legión de constructores, carpinteros y decoradores en un proyecto sin fin…
Espejismo en el Este de China.
El 07 de mayo del 2005, durante el Día del Trabajo, miles de turistas y habitantes de la ciudad china de Penglai, ubicada en la provincia de Shandong, fueron testigos de algo absolutamente increíble: una ciudad fantasma en medio del río: con rascacielos, árboles, y hasta personas claramente visibles.
El cuarto 733
ADVERTENCIA: Tema delicado (Suicidios)
El cuarto de suicidios. Así llamaban al cuarto 733, como si no tuviera suficientes cosas de que preocuparme en mi primer día en la universidad.
Nos habían asignado el cuarto 734, que resultó no ser uno de los bonitos cuartos nuevos en el ala sur. No, nos encontrábamos en el ala más vieja del edificio, en el séptimo piso. Aun así yo no me sentía tan mal, porque al menos hicieron caso a mi solicitud para compartir cuarto con mi mejor amiga.
Lydia y yo estuvimos toda la mañana instalándonos. Cuando nuestra consejera residente llegó yo estaba pegando posters y Lydia estaba leyendo.
“¡Hola chicas! Me llamo Beth” canturreó la alegre chica rubia al entrar a nuestro cuarto, “Yo seré su consejera residente este año.”
“Hola,” le contesté.
“Wow, ustedes sí que trabajan rápido” dijo ella mientras observaba nuestra ropa colgada y nuestras camas tendidas.
Beth agarró un dibujo del Cthulhu que Lydia había hecho durante el verano. Lo volteó de un lado al otro, estudiándolo.
“¿Es el kraken de piratas del caribe?”
Lydia le lanzó una mirada de desprecio por encima de su libro.
“Da igual” continuó la consejera, “Sé que esta parte del edificio no es tan nueva como el ala sur, pero créanme, hay mucha historia aquí, éste edificio tiene casi 60 años.”
“Eso puedo verlo” le dije mirando a mi alrededor, “los cuartos son bastante pequeños.”
“Bueno, la gente era más pequeña en los 50’s” Beth dijo encogiéndose de hombros.
“En serio” dijo Lydia sin expresión.
“Si, en serio.” Beth frunció los labios y continuó ahí parada mientras el cuarto se llenaba de un silencio incómodo.
“Entonces” dije “el cuarto de la esquina, a un lado del nuestro, ¿el 733? Parece ser mucho más grande que el nuestro. ¿Se le asignó ese cuarto a alguien o nosotras quizá podríamos-“
“Oh no, no quieren ese cuarto.” Me interrumpió Beth. “Ha habido un par de suicidios ahí, alguien se colgó y alguien más saltó por la ventana si no mal recuerdo. Ese cuarto no lo asignan a nadie. Bueno, solo quiero recordarles que éste es un piso sólo para mujeres y que ningún hombre puede estar aquí después de las 11 de la noche.”
Antes de poder contestarle, Beth dio una palmada, y con un rápido “Bueno, un gusto conocerlas” salió del cuarto.
Lydia dejó su libro en la cama y se quedó viendo el pasillo, “La odio.”
“¿Escuchaste lo que acaba de decir?”
“La llamaré la tonta Beth.”
“Lydia, en serio, ¿Suicidios?”
“Oh, Becca, relájate. Todas las universidades han tenido algunos suicidios.”
“Sí pero, ¿En el mismo cuarto?”
Lydia suspiró. “En serio, ¿A quién le importa? No es nuestro cuarto”
“Supongo que tienes razón.” Volteé a ver la pequeña ventana de nuestro cuarto. “¿Te imaginas escalar fuera de esa pequeña ventana y saltar? Estarías vivo por al menos 5 segundos antes de golpear con el piso.”
“Oh maldita sea Becca, ¿Podrías dejarlo? Lydia dio un vistazo a la ventana y sintió escalofríos. Sabes que odio las alturas, y el solo hablar de eso hace que me suba la presión.”
“Siempre podríamos mudarnos al cuarto de suicidios,” Le dije tratando de molestarla, “Ese tiene una ventana en cada pared.”
“Que te jodan”
“Okay, okay. Pero en serio, piénsalo, tomaría mucho esfuerzo tratar de salir por esa pequeña ventana.”
“Bueno si, pero recuerda que la gente era más pequeña en aquel entonces.” Lydia balbuceó mientras empujaba su cama lo más lejos que pudo de la ventana.
Lydia siempre fue una chica extrovertida y amigable, así que hicimos amigos a la velocidad de la luz. Hubo muchas fiestas en esas primeras semanas, en una de las cuales Lydia inevitablemente conoció a un chico. Conozco a la chica desde que estábamos en pañales, así que ya sabía que tendría novio para finales de septiembre. Su nombre era Mike, y no era nada especial; solo un patán de fraternidad cualquiera.
Aproximadamente un mes después la novedad de estar en la universidad empezó a gastarse. Y Lydia y yo encontramos nuestro ritmo y nos pasábamos más fines de semana estudiando que yendo a fiestas. Los exámenes estaban programados en 2 semanas y yo estaba determinada a mantener un GPA de 4.0 durante mi primer año.
Una noche a principios de Octubre me despertó un fuerte rechinido: me senté en la cama y me esforcé por escucharlo de nuevo. Lydia también estaba despierta y escuchando.
SLAM
“¿Qué mierda?” me dijo ella solamente moviendo los labios.
No era inusual que hubiera ruido en los pasillos, siempre había gente llegando a todas horas de la noche. Pero ese sonido definitivamente venía del cuarto de al lado, el cuarto de la esquina.
Otro rechinido…
“¿Eso es-“
“Sí” Lydia susurró “Es la ventana del cuarto de al lado.”
Por insistencia de Lydia, nosotras manteníamos nuestra ventana cerrada todo el tiempo, asique no había duda de que aquel sonido era la ventana del cuarto 733 abriéndose y cerrándose en intervalos regulares.
SLAM
“¿Quién anda ahí?”
Lydia se encogió de hombros.
“¿Hay alguien jodiéndonos? ¿Es como una novatada?”
“¿Novatada de qué?” me dijo Lydia levantando una ceja.
“Yo que sé, ¿De la universidad? Tal vez lo hacen con todos los de primer año.”
Rechinido… se volvió a abrir
“¿Quién está haciendo novatadas a los de primero?”
Me encogí de hombros.
SLAM… se cerró.
“Becca, yo te quiero mucho, pero eso es muy estúpido.”
Le aventé una almohada. “Bueno, quienquiera que sea ve y diles que se larguen.”
“¡¿Yo?!, no me voy a arriesgar a que me avienten por la ventana.”
Rechinido.
“¡Bueno pues yo no lo voy a hacer!”
“Yo estudio arte. Tú estudias ciencias políticas. Tú ve y aplícales el peso de la ley.”
“Al diablo con eso.”
“Entonces llama a la tonta Beth ¿Qué no es este el tipo de cosas con las que ella tiene que lidiar?”
SLAM
“Yo no la voy a llamar…”
“Bien” Lydia susurró fuertemente “Entonces sólo tendremos que ignorarlo.”
“¡Tengo clase a las 7:30!” susurré.
Rechinido.
“¡Entonces haz algo!”
“¡Ash!” me salí de la cama y fui hacia la puerta. La aventé dramáticamente al abrirla y caminé por el pasillo hasta topar con la puerta del cuarto 733, que sólo tenía un letrero que decía “almacén.”
“Algunos tratamos de dormir, por favor ya paren.” Dije, y no hubo respuesta.
SLAM
“Ya, en serio…” suspiré.
Di un paso atrás y me di cuenta de un problema.
El cuarto 733 estaba cerrado con candado desde afuera. Me apresuré de regreso a mi cuarto.
“¿Qué pasó?” Lydia preguntó.
“No me volveré a acercar a ese cuarto. Está cerrado por fuera; no sé cómo alguien pudo haber entrado ahí.”
“Entonces, ¿Estás diciendo que hay un fantasma espeluznante ahí?” se rió.
“No, estoy diciendo que hay algo raro pasando en el coloquialmente llamado ‘cuarto de suicidios’.”
Lydia se burló y se volvió a meter a la cama. “Debiste haber estudiado teatro.”
No volvimos a escuchar la ventana esa noche, pero a la mañana siguiente se podía ver claramente desde afuera del edificio que las dos ventanas en el cuarto de la esquina ahora estaban completamente abiertas.
Observé las ventanas del cuarto 733 por una semana entera, pero se mantuvieron abiertas. Ocasionalmente en la noche, podía escuchar un ruido en el cuarto de al lado, como canicas cayendo y rodando por el suelo. Como el sonido nunca despertó a Lydia, no me molesté en decirle.
Una tarde estaba sola en el cuarto editando notas en mi laptop. Tenía mis audífonos puestos, pero la música no era lo suficientemente fuerte para cubrir el sonido de alguien tocando la puerta.
“Adelante,” dije sin dejar de ver la pantalla.
Pasó un momento y volví a escuchar que tocaban. Me quité los audífonos y cerré mi laptop.
Volteé y dije “Ade-“
¿Qué carajo? La puerta estaba totalmente abierta. La había dejado abierta a propósito porque Ian (un chico de segundo año con el que estaba saliendo) iba a venir. Volví a escuchar que tocaban detrás de mí y literalmente salté de mi silla.
Había venido del otro lado del cuarto - la puerta del closet. El closet compartía pared con el cuarto 733.
“Lydia esto no es gracioso.”
Nada.
“Lydia, te juro por Dios que te golpearé en la cara.”
Silencio. Caminé hacia el closet y tomé la manija.
“Lydia, eres una jodida-“
“¿Una jodida qué?”
Su voz vino desde la puerta del pasillo – detrás de mí. Solté la manija y tropecé hacia atrás, con los ojos bien abiertos. Lydia aventó sus cosas en la cama y volteó hacia mí, cruzando sus brazos.
“¿Soy una jodida qué?”
“Yo… pensé que estabas escondida en el closet.” Dije tontamente.
“¿Qué? ¿Por qué?”
“Porque alguien estaba tocando la puerta.”
“Por Dios Becca.” Lydia se frotó la frente y caminó hacia el closet abriendo la puerta de golpe. No había nada ahí excepto ropa y cajas. Hizo un gesto con las manos como diciendo: ¿Y ahora qué?
“Te juro-“
“Becca, no hay nada ahí.”
“Yo sé lo que escuché.”
Nos vimos la una a la otra hasta que nuestro teatrito fue interrumpido por la oportuna llegada de Ian.
Él inmediatamente sintió la tensión en el cuarto. “Hola señoritas… ¿Qué hay de nuevo?”
Le di a mi compañera de cuarto una mirada hostil. “Hay cosas extrañas pasando en el cuarto de al lado, pero eso no es nuevo.”
“¿Qué cuarto? ¿El 735? ¿O el que está vacío?”
“El que está VACÍO.” Enfatizó Lydia.
“733, sí, no me sorprende. Ese es el cuarto de suicidios.”
“Si, ya hemos escuchado de las muertes.” Me senté en mi cama.
“Sí, esta jodido. Tres suicidios, todos en el mismo cuarto.”
“¿Tres?” dijo Lydia levantando una ceja. “Nos habían dicho que fueron dos.”
“Bueno, hubo un par de personas en los 70’s y después otro chico hace como diez años. Saltó de la ventana.”
A Lydia y a mí nos dio un escalofrío. Ambas le teníamos horror a las alturas, aunque ella mucho más. Una muerte por caer era lo peor en lo que podía pensar.
“Debo admitir que tres suicidios en el mismo cuarto es muy perturbante.” Lydia dijo en un tono de disculpa.
“Sí, he oído que hay algo en ese cuarto.” Dijo Ian.
“¿Cómo qué?”
“Nadie sabe, pero cada año alguien tiene una nueva teoría, usualmente cuando se acerca Halloween se publica algo en el periódico del campus. Pero sea lo que sea que hay ahí, no es amigable.”
“Y, ¿Alguna vez alguien se ha suicidado en los cuartos vecinos, como este?”
“No, Solo en el 733. Honestamente, me sorprendí cuando escuché que abrirían el ala norte este año.”
“Nos dijeron que somos la generación más grande en entrar a la universidad en 20 años.” Dije distraídamente.
“Si, también escuché eso. ¿Saben? Podrían pedir un cambio de cuarto.” Ian se sentó a mi lado en la cama y me recargué en su hombro.
“Sí pero no nos dejarían seguir juntas.” Lydia lo interrumpió. “Becca y yo hemos sido mejores amigas por quince años. No podemos compartir cuarto con otras personas.”
“¿Entonces deberíamos seguir viviendo aquí junto a Satanás?” De nuevo miré a la puerta del closet.
Lydia se encogió de hombros. “Al menos tendremos algunas historias que contar cuando nos graduemos.”
“Estas no son el tipo de historias que quiero contar.”
Unos días después Lydia empezó a creer en mi historia del closet. Desperté en medio de la noche con el sonido de alguien susurrando. Volteé a ver a Lydia, que ya estaba viéndome con los ojos bien abiertos. Lentamente puso un dedo sobre sus labios.
Escuché con atención, tratando de oír lo que la voz estaba diciendo y de donde venía pero no pude entender ni una palabra. Salí de mi cama y caminé de puntitas hacia la de Lydia. Los susurros definitivamente eran más fuertes de ese lado, pues ella compartía pared con el cuarto 733. Me esforcé más en escuchar.
… nunca… tomado… bocas… de tontos…
¿Qué diablos? Lydia se inclinó y pegó su oído a la pared. Los susurros de pronto se detuvieron y yo me acerqué más. De pronto hubo un fuerte golpe del otro lado. Inmediatamente Lydia retrocedió y se tapó el oído adolorido.
Había alguien ahí. De pronto, más enojada que asustada, volví a golpear la puerta para salir, dando fuertes pasos hacia el almacén supuestamente vacío. Golpeé la puerta fuertemente sin importarme a quién más despertaba.
“¡¿Me estás tomando el pelo?!” Grité frente a la puerta. “Esto ya no es divertido. Sal de ese jodido cuarto, idiota.”
Silencio. Y luego la perilla de la puerta comenzó a girar.
No sé qué es lo que esperaba que pasara, pero no eso. Me alejé tanto de la puerta que topé con la pared del otro lado. Cuando la perilla había girado por completo, algo empezó a empujar del otro lado. La puerta tronó fuertemente pero el candado no cedió.
Contuve la respiración hasta que la presión en la puerta cedió y la perilla regresó lentamente a su posición normal.
Me di cuenta de que Lydia me estaba viendo desde nuestro cuarto. Levantó las manos como preguntando ¿Qué pasó?
“Alguien piensa que es gracioso.” Le contesté en voz alta. Ella sacudió la cabeza y regresó a nuestro cuarto.
Me arrodillé y bajé mi cabeza hasta el piso alfombrado, mirando bajo la puerta. Era la primera vez que veía dentro del cuarto de la esquina.
El cuarto 733 definitivamente era un almacén. Había sillas amontonadas a lo largo de una pared y camas del otro lado. Algunos colchones pudriéndose estaban apilados bajo una de las ventanas y todo estaba cubierto por una gruesa capa de polvo. Las ventanas eran enormes, que es algo de lo que realmente no podrías darte cuenta simplemente viendo el edificio. Estaban abiertas como siempre y definitivamente podía ver cómo alguien podría salir a través de ellas hacia la cornisa fácilmente.
El cuarto no parecía haber sido perturbado en un par de décadas, lo cual mandó un estremecimiento destructivo por todo mi cuerpo.
La luz de la luna, que hasta ahora me había provisto de suficiente luz para ver dentro del cuarto, de pronto se desvaneció y solo pude ver oscuridad. Parpadeé rápidamente tratando de ajustar mi visión. Apreté mis ojos y cuando los abrí un enorme ojo amarillo me estaba viendo, a sólo algunos centímetros de mi cara, del otro lado de la puerta.
Grité y desperté a la mitad del dormitorio.
No se podía negar que las cosas se iban intensificando. A la mañana siguiente Lydia y yo llevamos solicitudes de cambio de cuarto a Servicios Residentes y esperamos lo mejor. Mientras tanto, acordamos que nunca nos quedaríamos solas en el cuarto por la noche. O ambas nos quedábamos o ninguna lo hacía. Empezamos a pasar la mayoría de las noches con nuestros respectivos novios.
Le conté a Ian todo lo que había pasado y me sugirió que hablara con la Sociedad Paranormal del campus. Indecisamente hice una cita, y el martes siguiente, Lydia y yo nos encontramos con un chico chaparrito y limpiamente vestido llamado Craig y sus cuatro colegas.
Les contamos todo lo que podíamos recordar, cada incidente, sin importar cuán pequeño. Craig y los otros cuatro miembros de la sociedad paranormal se sentaron en silencio y tomaron notas por media hora. Nadie habló hasta que nosotras terminamos.
“¿Eso es todo?” preguntó Craig.
“Si…” dije lentamente.
“¿Les importaría esperar afuera en el pasillo mientras discuto con mis colegas?”
“Claro,” Lydia sonrió con benevolencia y se paró. “Lo que necesiten.”
Apenas se cerró la puerta detrás de nosotras y Lydia resopló poniendo los ojos en blanco. “Ya vámonos.”
“¿A dónde?” pregunté.
“¿En serio?”
“Lydia, vamos, necesitamos ayuda, me estoy volviendo loca. No nos hemos quedado una noche en nuestro cuarto desde el Jueves así que esto no es algo que podamos simplemente quitarnos de encima.”
“Okay.” Dijo levantando las manos. “Vamos a escuchar lo que tengan que decir y después podemos ir a Servicios Residentes a checar como van nuestras solicitudes.”
Deambulamos por el pasillo por otros quince minutos antes de que Craig saliera y nos invitara a entrar y tomar un asiento.”
Con toda la pompa y circunstancia de una junta del parlamento, Craig se aclaró la garganta e hizo su diagnóstico.
“Señoritas, con lo que ustedes están lidiando es un fantasma muy enojado.”
“¿Esa es tu opinión profesional, Craig?” Lydia dijo y le lancé una mirada.
“S-si,” tartamudeó. “Un espíritu vengativo-“
“¿Un espíritu?” pregunté. Dudaba mucho que eso fuera con lo que estábamos lidiando.
“Si,” Respondió uno de los ‘no-Craigs’. “Eso es fantasma para los laicos.”
“Dios mío,” Lydia se quejó mientras se frotaba las sienes.
Confundiendo la frustración de Lydia con desesperanza, Craig se apresuró a hablar.
“No teman señoritas, nosotros las vamos a cuidar. Es verdad que los espíritus pueden ser un gran dolor de cabeza si no sabes como exorcizarlos, por lo que es bueno que hayan venido con nosotros. Los suicidios casi siempre resultan en fantasmas enojados, necesitan venganza.”
“¿Venganza de quién?” pregunté.
“De otros estudiantes. Tal vez este espíritu en particular fue molestado para que se suicidara y ahora busca atormentar a otros.”
“Ah, escucha-“
“Nosotros nos podemos encargar de esto de inmediato, lo único que pedimos es una pequeña donación a la sociedad,” Craig continuó. “Honestamente no nos dimos cuenta de que ese cuarto estaba teniendo tanta actividad. Realmente es muy emocionante.”
“Grandioso, bueno, gracias por su tiempo,” Lydia dijo mientras tomaba mi mano y me jalaba fuera de mi silla.
“¿Quieren arreglar algo para este fin de semana?” preguntó Craig.
“Tengo una idea, nosotras los llamamos.”
Lydia me apresuró fuera del cuarto, llevaba una mirada cansada y no volvimos a hablar hasta que casi llegamos al edificio administrativo.
“Eso fue una pérdida de tiempo.” Ella dijo.
“Mira, no estoy en desacuerdo contigo, pero-“
“Becca, dime honestamente que no te creíste eso.”
“Entonces tú crees que es un… un...” Estaba teniendo problemas para siquiera decir la palabra, sonaba ridículo. “… ¿fantasma?”
“Bueno yo no sé, pero ellos tampoco. Ese chico no tenía ni idea de lo que estaba hablando.”
Jalé mi capucha tapándome los ojos mientras nos paramos en la línea de la oficina de Servicios Residentes.
“Déjame ponerlo de ésta manera.” Continuó Lydia, ”Ellos están jugando a los Cazafantasmas y nosotras estamos ‘viviendo’ el jodido exorcista.”
“Está bien.” Suspiré, “Entonces ¿Qué quieres hacer? Que sigamos durmiendo con Mike e Ian hasta que nos reasignen?”
“Solo quiero que esto acabe.” Lydia cruzó sus brazos y se quedó mirando frente a ella. Todos queríamos que esto se acabara. Aún si vivir a un lado de ese jodido cuarto no fuera escalofriante, tengo por seguro que era distractor.
“Vale, muy bien, quiero decir, probablemente estamos seguras durante las horas del día, así que mientras no pasemos la noche ahí deberíamos estar bien. Nuestro cuarto solamente está a un lado del fantasma después de todo, y pronto nos asignarán cuartos nuevos.” Vi mi reloj. “Joder, son casi las 2.”
“Diablos ¿En serio?, Mike fue aceptado en Sigma Ji y hoy lo van a iniciar.”
“Oh si, olvide que intentó entrar.”
La chica del escritorio nos hizo una seña para acercarnos. No me di cuenta de que estábamos al frente de la línea.
“Me dices lo que te dijeron.” Lydia dijo mientras salía corriendo por la puerta.
La chica del escritorio me observó sospechosamente mientras me acercaba.
“Hola, soy-“
“Eres la chica tratando de salir del cuarto 734 en Reilly, ¿No es así?”
Me tomó por sorpresa. “Sí, una de las chicas. ¿Cómo lo sabes?”
“Perdón, he escuchado de ustedes. También vi sus solicitudes en mi escritorio unos días atrás y tengo que preguntar: ¿Exactamente por qué están buscando que las cambien de cuarto?”
Yo estaba cansada. Estaba desanimada. No tenía energías para pensar en una mentira.
“Porque algo raro está pasando en el cuarto de al lado y de verdad nos está volviendo locas. Ruidos, susurros, golpes, la otra noche vi a alguien…”
“¿Viste a alguien?”
“Sí.”
“¿En el cuarto 733?”
“Si, vi debajo de la puerta. Definitivamente había alguien ahí.”
La chica entrecerró los ojos por un momento y asintió sin ninguna razón en particular.
“Bueno, sus cuartos no están listos pero los tengo como prioridad. Pero por ahora están atoradas. Simplemente no hay donde más ponerlas.”
Suspiré. Me lo imaginaba.
“Soy Alice,” Ella continuó, “Y mira, en realidad he investigado mucho acerca de los suicidios en Reilly y creo que puedo ayudarlas. O al menos ofrecer algo de entendimiento.”
“¿En serio?” pregunté dudando.
“Completamente, estoy en el pasillo Taylor, cuarto 310. Estaré de regreso en mi cuarto a las 4 de la tarde de hoy.”
“Gracias. Acabamos de venir de la Sociedad Paranormal del campus.”
“Ugh, no digas más,” Alice puso los ojos en blanco.
“Sí, entonces… Definitivamente te veré a las 4.”
“Genial,” dijo Alice con una sonrisa.
Llegué temprano a Taylor, pero ella también. Conté nuestra historia por segunda vez en el día y Alice no tenía miedo de interrumpir con preguntas, sin embargo su interrogatorio no traicionó sus ideas.
Cuando terminé se inclinó en su silla y suspiró profundamente.
“No puedo creerlo,” dijo sacudiendo su cabeza. “Siempre oí rumores pero honestamente siempre dudé que fueran verdad.”
“Te lo puedo asegurar – todo lo que te dije es la absoluta verdad.”
“¿Y ahora cómo es cuando están ahí?”
“Ya nunca estamos ahí en la noche, pero durante el día hemos escuchado que rascan la pared, susurros muy bajos y a veces aún oímos la ventana abriéndose y cerrándose. A plena luz del día. Aun así cada vez que volteo a ver desde la calle, las ventanas del 733 están abiertas.”
Alice asintió. “Bueno, que conste que no creo que estén en peligro. Por mucho que no les guste, ustedes son simplemente víctimas. Solo necesitan alejarse del cuarto 733.”
Resoplé. “¿Estás bromeando? Nunca regresaría ahí.”
“Te creo que creas eso. Pero esta cosa, sea lo que sea, es astuta. Manipulativa. Una mentirosa. Y es más inteligente que tú.”
“Trataré de no ofenderme por eso.”
“No deberías.”
“¿Qué crees tú que sea?”
“Algo muy viejo y muy malo.”
La observé escépticamente y después deje que mis ojos recorrieran la habitación. No me había dado cuenta de la decoración antes, pero decir que Alice tenía un interés en lo oculto estaba sobreentendido.
“No puedo ver ninguna situación en la que yo podría estar obligada a entrar en ese cuarto.”
“Lo sé. Pero tienes que estar preparada pues puede llegar un momento en el que tengas que tomar una decisión acerca de entrar a ese cuarto. Porque eso con lo que están lidiando ya ha matado a cinco personas.”
“¡¿Cinco?! ¡Pensé que eran tres!”
“Si, bueno, no todos están dispuestos a buscar al nivel que yo lo hago. Veamos, en 1961 fue Ellen Burnham – ella saltó de la ventana. Fue la primera. Después en 1968 Tad Collinworth – el también saltó. En 1975 Marissa Grigg, se colgó a sí misma. En 1979 Erin Murphy – ella saltó. Luego en 1992 Erik Dousten – Se colgó.”
“Cinco suicidios. ¿Cómo es que la universidad pudo dejar que la gente siguiera viviendo ahí?”
“Aparentemente no lo hacen. Es por eso que es un almacén.”
“¿Y en ese entonces?”
“Bueno, después de varios años, cada que todos los que pudieran recordar se graduaran, el cuarto era reasignado. Esto era antes del internet, ¿sabes?, y los nuevos de primer año no tenían idea. Pero después de ese último – Erik Dousten – cerraron el séptimo piso del ala norte y construyeron más cuartos en el ala sur.”
“¿Entonces qué quiere esa cosa?”
Alice se encogió de hombros. “caos, muerte, almas, ¿Quién sabe? Nadie sabe si quiera qué es.”
“Okay, entonces ¿Qué hacemos ahora?”
“Sabemos que de alguna manera está atado a ese cuarto, aunque parece tener mínima influencia fuera de él. Sabemos que todos los que murieron ahí estaban solos. Y sabemos que es un embustero. Eso es lo que sabemos.”
No era suficiente. “¿Por qué crees que lo hace?” pregunté en voz baja.
“¿Las víctimas?”
Asentí.
“Todo lo que sé es lo que se rumora en los folders de evidencia. Todos los suicidas fueron encontrados con dibujos o escritos que eran considerados ‘inmencionables’ en su tiempo. Dicen que contenían cosas horribles y malas que te harían sentir físicamente mal si las leías o las veías.
“Y estas personas, ¿ellas los dibujaron? ¿Ellos escribieron esas cosas?”
“Si, Sea lo que sea que está en ese cuarto las volvió locas.”
“Eso es jodidamente espantoso.”
“¿Ustedes han considerado traer a alguien para que bendiga el cuarto?”
“Oh Dios”
“Bueno, les costará trabajo traerlo a él pero tal vez algún otro tipo de persona bendita.”
“No, quería decir, oh Dios estás hablando de un exorcismo.”
Alice se encogió de hombros. “Tal vez. El rumor en los 70’s era que todo esto empezó con un juego de Ouija que salió mal en 1961.”
“¿En serio? Esa cosa la hace Hasbro.”
“No en los 60’s. De todos modos, solo es un rumor. La única persona en el campus que podría saber es Tom Moen, en administración. He tratado de hablar con él antes pero se rehúsa a verme.”
“¿Él estaba aquí en 1961?”
“Sí, y su cuarto estaba en Reilly.”
“Necesitamos hablar con él. Necesito saber qué diablos sucede o no podré vivir el resto de mi vida como una persona cuerda.”
“Supongo que podemos tratar de alcanzarlo en el campus.”
“¿Podemos hablar con él mañana?”
“Podemos tratar.”
El señor Moen no nos vería ese día ni al siguiente. Tratamos de alcanzarlo en su hora de almuerzo y de nuevo cuando salió de trabajar, pero siempre nos evitaba. Muy pronto estuvo claro que ese viejo hombre nos estaba evadiendo a propósito.
Lydia y yo casi no nos habíamos visto porque continuábamos durmiendo en otros cuartos. Yo regresaba a nuestro cuarto dos veces al día – una en la mañana y otra en la tarde. Usualmente el cuarto estaba silencioso, pero eso no me hacía sentir mejor. Siempre podía sentir algo del otro lado de la pared, viéndome de alguna manera. Se sentía como la calma antes de la tormenta.
El Jueves antes de Halloween regresé al cuarto por la tarde para bañarme, mucho más tarde que lo normal. Había visto a Lydia esa tarde y me dijo que tenía suficiente ropa guardada en el cuarto de Mike para durar hasta la graduación, así que sabía que estaría ahí sola.
Me bañé en la seguridad de uno de los baños al final del pasillo y regresé a mi cuarto para cambiarme. Se supone que me encontraría con Ian en media hora para ir a una fiesta, y quería salir de aquí lo más rápido posible.
El silencio me estaba inquietando, así que conecté mi iPod a las bocinas portátiles y le subí a AC/DC.
Me vestí y me paré frente al espejo para secar mi cabello. Volteé mi cabeza hacia abajo para dejar caer mi cabello y secarlo desde arriba para tratar de darle algo de volumen. Cuando enderecé mi cabeza y apagué el secador inmediatamente me di cuenta del silencio en el cuarto. Pero no fue lo único de lo que me di cuenta.
Ya no estaba en mi cuarto. Detrás de mí estaban reflejadas las polvorientas camas y las grandes ventanas abiertas del cuarto 733. Me di la vuelta en pánico para descubrir que en realidad estaba parada en mi cuarto. Volteé a ver el espejo de nuevo para ver que el 733 aún estaba reflejado en él. Un ligero movimiento detrás de mí fue todo lo que hizo falta para hacerme correr.
Agarré mi bolsa, mi teléfono y salí volando de mi cuarto azotando la puerta detrás de mí. Mientras bajaba por el elevador llamé por teléfono a Alice.
“Ya no puedo hacerlo,” le dije en cuanto contestó. “No puedo regresar a ese cuarto de nuevo. No puedo regresar nunca.”
“¿Qué pasó?”
Le conté.
“Dios, ¿Qué quieres hacer?” me preguntó.
“Necesito hablar con alguien que sepa qué rayos está sucediendo. ¿Tom Moen es la única persona que sabemos que estuvo aquí en 1961?”
“Es la única de la que sé. Tal vez podamos encontrarlo cuando entre mañana en la mañana. Solamente lo acorralaremos y no nos moveremos hasta que nos diga algo. Él entra a las 6:30 según el horario que tengo. ¿Quieres que nos encontremos afuera del Starbucks en el atrio?”
“Claro que quiero. Tengo clase a las 7:30 pero me la saltaré.”
“Okay, te veré entonces.”
Usualmente no me importaban mucho las fiestas, pero me alegraba que iba a ir a una esa noche. En cuanto llegamos le pedí a Ian que me trajera algo de tomar. Como no era una persona que tomara mucho él levantó una ceja. Le di un pequeño resumen de lo que había pasado más temprano, esperando que no pensara que estaba loca.
Ian me preparó un whisky con Coca. Fue el primero de muchos.
Alrededor de la media noche fui a fumarme un cigarrillo y chequé mi teléfono. Tenía un mensaje de voz de Lydia, dejado a las 11:04pm.
“Hey Becca, escucha, yo sólo, ugh, tuve una jodidamente enorme pelea con Mike. Él, bueno, supongo que su fraternidad decidió que este año todos los nuevos tienen que pasar la noche en el cuarto de suicidios. En nuestro cuarto. Yo sólo, no puedo soportarlo. Él sabe lo que nos ha estado pasando y aun así accedió a hacer esto. Ahora está tratando de convencerme de que Sigma Ji está detrás de todo lo que ha estado pasando en el cuarto 733 porque han estado tratando de crear entusiasmo para su trato de Halloween. No puedo-“
Presioné el botón para detener el mensaje y aventé mi teléfono a mi bolsa. Con razón Lydia estaba enojada. Esto no era bueno. Para nada bueno.
Encontré a Ian adentro y le pedí que me llevara a casa. De pronto estaba muy estresada, muy cansada, y muy borracha.
Cuando sonó mi alarma a las 6 de la mañana, tomó todo mi esfuerzo salir de la cama. Me vestí con la ropa que traía la noche anterior y arrastré los pies en mi camino a través del campus hacia el atrio.
Alice ya estaba ahí con un café negro en la mano.
“Pensé que necesitarías esto,” se rió.
“¿Cómo lo supiste?”
“Por los mensajes que me mandaste.”
“¿Te mandé mensajes anoche?”
“Sí, como a la 1 de la mañana. Me contaste lo de Sigma Ji.”
“Oh, Dios, si.” Me subí los lentes de sol más cerca de mi nariz y jalé mi gorra para taparme los ojos.
Esos tipos son unos idiotas. ¿Recuerdas que te dije que esa cosa era astuta? Bueno, que tal que el punto de estarlas molestando a ustedes era hacer que el cuarto 733 fuera provocativo, ya sabes, para seducir gente a que entre. Nadie ha estado en ese cuarto en años, ¿Puedes imaginar lo hambrienta que debe estar esa cosa?”
“¿Crees que de verdad estén en riesgo?” pregunté mientras me sentaba en los escalones del edificio administrativo.
“Sí, de hecho la única cosa a su favor es que todas las víctimas estaban solas cuando murieron.”
“Entonces, ¿Es menos poderoso con todos ellos ahí?”
“Teóricamente. Sabríamos mucho más si supiéramos que cosa es. Y no podemos saber qué es sin saber cómo llegó ahí. Y es por eso que necesitamos a Moen.”
“¿A qué hora se supone que llega?”
“En realidad, hace veinte minutos,” dijo Alice con seriedad.
Pasó otra media hora antes de que nos resignáramos a que el señor Moen se nos había escabullido como siempre. Fuimos a la oficina principal esperando para rogar por una cita con él de todos modos.
La mujer en el escritorio de administración nos observó fríamente.
“Tom no va a venir hoy. O ningún otro día en ese caso. Renunció ayer. Parece que ya no podrán acosarlo.”
“No lo estábamos acosando,” dije. “Necesitábamos desesperadamente hablar con él.”
“Aun lo necesitamos.” Agregó Alice.
“Bueno, no obtendrán nada de su información personal conmigo,” dijo de forma maliciosa y se marchó.
“¿Y ahora qué hacemos?” le pregunté a Alice.
“Sin Tom Moen no hay nada más que hacer.”
“Alice, joder, no puedo regresar a ese cuarto.”
“Bueno, entonces supongo que es bueno que sus solicitudes fueron aceptadas.”
“¿Lo fueron?”
“Sí, me avisaron cuando chequé mi correo del trabajo esta mañana. Tú vas a Morton y Lydia va a Tinsley.”
“Gracias a Dios.”
“Pensé que estarías feliz por eso. También convencí a mi jefe de no asignar a nadie más al cuarto 734.”
“Gracias.”
“Lo malo es que no puedes mudarte hasta el Lunes.”
“Puedo durar el fin de semana, especialmente ahora que sé hasta cuándo acabará. Tengo que decirle a Lydia.”
Abrí mi teléfono para buscar el número de Lydia, pero llamó mi atención un 1 rojo sobre el logo de correo de voz. Le puse play. Era el resto del mensaje de Lydia de anoche.
“- ni ver su jodidamente tonta cara, así que me iré a casa. No te preocupes por mí, estaré bien. Estoy lo suficientemente borracha para dormir aún con toda la mierda que pasa en el cuarto de al lado. Estoy tan enojada en este momento. Honestamente preferiría lidiar con la tonta Beth que con Michael-mis-padres-deben-ser-hermanos-porque-soy-así-de-retrasado-Benson. Hay que vernos mañana. ¡Te quiero!.”
El mensaje terminó.
“Maldita sea.”
Alice me miró interrogante.
“Lydia se quedó en nuestro cuarto por la noche.”
Alice se encogió de miedo.
“Pero ella está a salvo, ¿no?”
“Mientras no entre en el 733.”
“No lo hará.” Pensé en las grandes ventanas siempre abiertas del cuarto de la esquina. Ese puro pensamiento mantendría a Lydia alejada de ese cuarto.
“Bien. Bueno, como no tenemos nada más que hacer ¿Quieres ir a buscar libros de teología en la biblioteca? Es prácticamente la única cosa abierta en este momento.
“Claro,” me encogí de hombros. No tenía clases hasta las 10.
La pequeña viejita que se sentaba detrás del escritorio de la biblioteca debía tener 1000 años de edad. Los ojos de la señorita Stapley eran pequeños y vidriosos, y su piel parecía que se estaba derritiendo sobre su cráneo. Aun así era amable y culta, y nos mandó en la dirección correcta para buscar libros de demonología, aunque nos miró con curiosidad mientras lo hacía.
No había mucho. Leímos todo lo que pudimos pero o era irrelevante o no estaba en español. Regresamos a su escritorio media hora después.
“Emm, ¿Tiene algo acerca de ocultismo?”
“¿Ocultismo? Ah…” su voz se fue apagando. “Sí, por allá a la izquierda de la sección de referencias.”
“Okay, gracias. Disculpe, estoy demasiado cruda para usar las fichas bibliográficas,” dije.
“No creo que le guste nuestra apariencia,” Alice susurró mientras nos alejábamos.
“¿Nuestra apariencia o lo que buscamos?”
“Probablemente ambas.”
Dentro de una hora estábamos de vuelta en su escritorio habiendo tachado las opciones. Podíamos darnos cuenta de que se estaba irritando, pues entrecerraba sus ojos con sospecha mientras nos acercábamos.
“Ah, disculpe, ¿Sabe dónde podemos encontrar algo acerca de sesiones espiritistas, o tablas de Ouija, o-“
“A ver, escuchen chicas.” La señorita Stapley se paró de su escritorio y nos miró por encima de sus anteojos. “Realmente espero que esto sea para sus clases.”
“Sí lo es,” dije.
“No lo es,” Alice dijo al mismo tiempo. “Es investigación personal.”
“¿Investigación? ¿Qué tipo de investigación?”
“Mire, no vamos a jugar con una tabla de Ouija ni nada de eso…” dije.
“Bien,” La señora Stapley desarrugó su pantalón plisado y se volvió a sentar. “Porque no puedo tener ese tipo de cosas pasando aquí otra vez.”
“¿Otra vez?” Alice se acopló.
De pronto la vieja mujer se veía muy incómoda y empezó a mover nerviosamente una pila de libros que estaba en su escritorio.
“Puede que tengamos algo acerca de sesiones espiritistas en-“
“Señorita Stapley, estamos investigando lo que pasó en Reilly en 1961.” Interrumpió Alice.
“Y también lo que ha estado pasando desde entonces.”
“Bueno, no es un secreto ¿O sí? Un estudiante se suicidó en ese cuarto. Terrible, pero nada de lo que no se haya oído antes en un campus universitario.”
“Cinco estudiantes.” La corregí.
“Pero eso ya lo sabe, ¿No?” Alice de pronto estaba hablando muy rápido. “Porque usted suena como que está bien informada de esta historia. Por favor, díganos como empezó todo esto y probablemente podamos acabarlo.”
“¿Acabarlo?” La voz de la señorita Stapley se volvió más silenciosa pero más concentrada. “No sea tan arrogante señorita. No puede acabarlo. La gente siempre ha muerto en ese cuarto y siempre lo hará. No hay forma de acabarlo así que será mejor que se alejen de eso.”
“Pero si tal vez supiéramos como empezó todo esto-“
“Empezó justo como ustedes piensan. Pero todos los que estaban involucrados son o muy viejos, o están muertos. Solo aléjense de ese cuarto. Concéntrense en sus estudios.”
Me recargué en su escritorio. “Bueno, me encantaría hacerlo pero a mi amiga y a mí nos asignaron el cuarto de al lado. Tal vez usted se pueda olvidar acerca de todos los suicidios pero nosotras no podemos. Esa cosa no nos deja.”
“Señorita, yo nunca olvido.” La voz de la señorita Stapley ahora era aún más silenciosa. “Mi amiga Ellen fue la primera persona que murió en ese cuarto. Ella era mi mejor amiga y no pasa una noche en la que no la imagine moviéndose fuera de esa pequeña ventana, parada en la cornisa fría con los pies descalzos y brincando desde el séptimo piso de ese edificio.”
Alice suspiró. “Disculpe, no lo sabía.”
“Sí, bueno esas son heridas viejas, querida. Ahora chicas, les sugiero que pidan una reasignación de cuarto inmediatamente. Nadie debe vivir en el séptimo piso de ese edificio. Y eso es lo único de lo que les voy a hablar.”
Alice suspiró pero se resignó y asintió. No encontraríamos nada más aquí. Aun así fue todo un logro – al menos ahora teníamos algo de información.
Alice empezó a caminar y yo quería seguirla pero mis pies no se movían. Algo me estaba molestando, una palabra pequeña pero incisiva estaba enterrada en la historia de la señorita Stapley; una palabra que de pronto parecía muy importante.
“Eh, señorita Stapley,” pregunté a la cansada y vieja mujer en el escritorio, “¿Por qué dijo que las ventanas del 733 eran pequeñas? H visto esas ventanas y son enormes, como de metro y medio.”
“Querida, estás pensando en el cuarto de la esquina, ese es el almacén, el cuarto 733 está a un lado.”
“No-no,” tartamudeé, “Ese es el cuarto 734.”
“Sí, bueno, ahora lo es. Cuando construyeron los cuartos adicionales en el ala sur, movieron la numeración de todos los cuartos.”
Oh por Dios, de pronto sentí mucho calor y mareo.
“Ese jodido engañoso,” Alice susurró a mi lado, su piel se volvió más pálida.
“Lydia.”
Salimos disparadas corriendo a través del campus, vistas solamente por los pocos estudiantes con cara de sueño que iban a sus clases matutinas. Cuando por fin vimos Reilly me tropecé con el pavimento mientras se me helaba la sangre. Desde nuestro ventajoso punto de vista podíamos ver claramente que las ventanas del cuarto de la esquina estaban cerradas – la primera y única vez que las ví así. Y la ventana de mi cuarto estaba abierta.
Corrimos a la recepción, empujando a varios estudiantes de primer año que iban tomando lattes y usando botas ugg, y que acababan de salir del elevador. Golpeé el botón del séptimo piso y vi las puertas cerrarse más lentamente que nunca antes, me recargué en la pared, tratando de regular mi respiración.
“Alice, ¿Cómo diablos pasó esto?”
“No sé. No sé.”
“Ella ha estado ahí toda la noche, Alice. En nuestro cuarto. Sola.”
Alice agitó su cabeza pero no tenía nada que decir.”
Cuando las puertas finalmente se abrieron en el séptimo piso vimos un pasillo quieto y desierto. Corrí hacia mi cuarto con Alice detrás de mí, di vuelta a la esquina y aventé mi puerta para abrirla, esperando que no tuviera seguro. Y no lo tenía.
Lydia me miró. Y por un momento, un cruel centello de esperanza cruzó su cara llena de lágrimas.
Pero era muy tarde. Al siguiente segundo se inclinó hacia adelante tan ligeramente, y ya no estaba.
Gritó durante toda la caída.
Alice corrió hacia la cornisa donde Lydia había estado mientras yo estaba parada sin moverme. Sacó su cabeza fuera de la ventana y volteó hacia abajo mientras otro tipo de gritos empezó desde el primer piso. Alice se puso la mano en la boca y yo la jalé de regreso al cuarto mientras lágrimas de shock corrían por su cara tan pálida como un fantasma.
Los gritos de afuera se volvieron más fuertes mientras más gente veía lo que quedaba de mi mejor amiga en el frío pavimento. Me recargué en el tocador y me desplomé en el suelo. Una muerte por caer. Lydia nunca quiso una muerte por caer.
Distraídamente recogí una de las fotos que estaban regadas en el suelo. Era una foto de la madre de Lydia. Ella estaba muerta. Recogí otra foto. Era la hermana menor de Lydia. También estaba muerta. Había docenas de fotos como estas en el suelo – Lydia había estado ocupada la noche anterior. Y lo que estaba pintado en ellas no puedo decírtelo. Lydia era una artista talentosa , y solo pude ver algunas antes de sentirme enferma.
Alice estaba parada en el marco de la puerta gritando algo en el pasillo. No sé lo que estaba diciendo porque todo lo que podía oír era un fuerte chillido en el cuarto. De pronto salió un papel por debajo del closet y se deslizó por el piso hacia mí. Lo recogí y lo estudié por un momento.
También había sido dibujado por Lydia, pero no era como los otros. Era un dibujo del closet desde mi exacto punto de vista. En el dibujo la puerta tenía una grieta y había algo mirando desde la oscuridad.
Puse la hoja en el suelo y estudié el closet. La puerta tenía una grieta justo como en el dibujo, entrecerré los ojos y traté de ver adentro. Justo cuando empecé a distinguir las definidas líneas de una cara alargada viéndome, Alice me jaló para pararme.
“Necesitamos salir de aquí,” pensé haberla escuchado decir.
Nunca regresé a ese cuarto. Mis padres sacaron mis cosas y estuve el resto del semestre en un departamento fuera del campus. Me transferí a una escuela fuera del estado para el siguiente semestre y terminé mi carrera ahí.
Cada noche sueño con Lydia saliendo de esa ventana, meneándose hacia la fría cornisa, parada y sabiendo que no hay nada entre su cuerpo y el terrorífico abismo frente a ella. La veo mirando hacia abajo, siete pisos hasta el pavimento y dándose cuenta, sin aceptarlo, de su terrible destino. Veo el ciego terror cruzando sus familiares rasgos. Oigo su corazón latiendo, desesperadamente tratando de apresurarse a latir cada latido de la vida que debió haber vivido., y sabiendo que fueron solo unos segundos.
La veo mirarme. Y la veo caer.
Han pasado nueve años desde esa noche. Y cada semestre de otoño-invierno, por nueve años he llamado a Servicios Residentes para ver qué cuartos están abiertos para asignarlos a nuevos estudiantes. Reilly siempre está abierto. El séptimo piso está cerrado.
Este año la vida y el trabajo se pusieron en el camino y llamé mucho más tarde que lo usual. Inmediatamente me pusieron en espera.
“Servicios Residentes.” Un hombre finalmente contestó. “¿Es usted la persona preguntando por los cuartos abiertos en Reilly?”
“Sí, soy yo.”
“Estamos completamente llenos y hay lista de espera para Reilly. Pero sucede que habló justo a tiempo. No le prometo nada pero es probable que pueda entrar. Nos acaban de aprobar esta mañana.”
“¿Aprobar qué?”
“Abriremos el séptimo piso.”
Original: Room 733
Traducción: Tania M.
“El icónico puente Golden Gate conecta más allá de San Francisco con el condado de Marin. Para muchos, es un punto de enlace entre vivos y muertos. Desde su construcción en 1937, el lugar ha sido el escenario de unos mil suicidios. Pero también la edificación del legendario puente fue fatídica: Diez obreros murieron al caerse una de las vigas. Hoy, según algunos, se oyen gritos de desesperación. Por otro lado, algunos conductores aseguran haber escuchado fuertes golpes en la ventanilla de sus vehículos, mientras manejan en la noche en el primer nivel en dirección a Oakland. Otros testigos han dicho haber visto a un hombre sin cabeza corriendo a la misma velocidad de sus automóviles. El hombre, supuestamente, fue una de las víctimas del terremoto de 1989. Pero la desafortunada historia del Golden Gate es mucho más antigua que su construcción. Se remonta al año 1800, cuando un barco desapareció en una densa neblina. Desde entonces, un barco fantasma merodea de vez en cuando las aguas de la Bahía.”
“El arte de la isla y el museo histórico no está embrujados, pero contiene uno de los artefactos más espeluznantes de la historia de Key West en la forma de Robert, un muñeco grande que muchos afirman esta poseído. El muñeco se le dio al pintor Gene Otto en el año 1900, y el joven pronto adquirio un miedo mortal de la misma, ya que dijo que a menudo lo amenazan y lo despertaba en la noche tirando el mobiliario en la habitación. Los padres del niño a menudo podrían jurar que vieron el muñeco en movimiento, y los vecinos afirmaron que a menudo se vieron a Robert delante de las ventanas de la casa cuando la familia estaba fuera.”
Mas Info
Mi hermana está acaparando el baño otra vez.
Mi hermana Amy está acaparando el baño otra vez. No lo hace cada noche, gracias a Dios, pero…
No sé cómo es que siempre encuentra la forma de saber qué baño voy a usar y cuándo voy a entrar, pero lo hace, y entra antes de que yo lo haga. Odio cuando hace esto.
“¿Amy?” pregunto tímidamente. No quiero que se enoje conmigo. Se enojó mucho una vez. Ahora sólo espero. “¿P-por favor puedo entrar?”
Pensé que dejaría de hacer esto cuando nos mudamos a una casa con dos baños…
“Erica, cariño, ¿Con quién hab-oh.” Mi madre viene por el pasillo. “¿Otra vez?”.
“Sí,” susurro. “¿Puedes hacer que se vaya?”
La cara de mi madre es sombría y triste, así ha estado últimamente. “¿Amy? Tienes que salir del baño, por favor. Por favor ¿Cariño? Estoy-.”
La puerta del baño se abre. Mi hermana se desliza fuera del baño, empapada, azul e hinchada. Su lengua cuelga fuera de su boca y hay algo de vómito en su barbilla, justo como el día que se sobredosificó y se ahogó en la tina de baño hace tres años.
Mi madre se da la vuelta y la oigo llorar-aún se culpa a sí misma. Trato de no encogerme mientras Amy acaricia mi mejilla-solo siento aire helado; pero si me encojo Amy se enojará y me seguirá a todos lados hasta que la deje tocarme sin encogerme. Se desliza por el pasillo, desapareciendo mientras va.
No sé por qué hace esto. Tengo miedo de preguntar, por si se enoja mucho otra vez.
Tengo miedo de que haga algo más que sólo acaparar el baño.
Original: My sister is hogging the bathroom again
Traducción: Tania M.
Título original: Alma
Dirección y guión: Rodrigo Blaas
Producción: Cecile Hokes
Música: Mastretta
País: Estados Unidos
Año: 2009
Género: Animación
Duración: 5 min. 30 seg.
No leer
ADVERTENCIA: esta historia juega con tu mente.
Antes de comenzar solo quiero que sepas que lo siento.
Sé que esa es una forma muy extraña de empezar una historia, pero creo que es importante que quite eso del camino. Verás, soy un buen hombre. Bueno, era un buen hombre.
Sin fanfarronear y poniendo de lado la falsa modestia, yo probablemente era un hombre arriba del promedio en la vida. Era un buen esposo. Nunca engañé a mi esposa y siempre me aseguré de que se sintiera amada. También era un buen padre. Amaba a mis hijos, aun cuando eran adolescentes y causaban todos esos dramas que sólo los padres pueden entender. Era un buen tipo en todo sentido. Iba a la iglesia ocasionalmente, regularmente donaba dinero a la caridad y pasaba cada segunda navidad siendo voluntario en un refugio, dando comida a esos menos afortunados que yo.
¿Y para qué? Un segundo estoy cruzando la calle, pensando en que tengo que recordar pagar la cuenta del gas el miércoles que sigue, luego el chirrido de unas llantas, y la nada.
No tengo idea de cuánto duró la nada, pudieron haber sido segundos o años. Eso ya no importa de todos modos y daría el mundo por regresar a la nada.
Cuando desperté sentí cosas que nunca supe podían existir. Un dolor blanco y caliente, como si mi carne fuera arrancada de mis huesos, sanada y luego arrancada de nuevo. Un dolor tan intenso que al principio me cegaba y lo único que podía ver eran formas torcidas moviéndose en la oscuridad. Pero podía oler. El olor era tan fuerte que podía saborearlo en la lengua. Cabello quemándose, pescado podrido y sangre fresca.
Cuando finalmente pude abrir los ojos vi cosas que ninguna palabra en ningún lenguaje de la tierra podía describir. Cosas que me hicieron desear perforar mis ojos para que no tuvieran que ser vistas de nuevo. Ciertamente hubiera arrancado mis ojos de sus cuencas con mis propias manos si mis brazos no hubieran estado amarrados con cadenas tan pesadas que no podía levantarlas de mis costados.
Estaba en el infierno. Y era mucho, pero mucho peor de lo que cuentan. Yo era un buen hombre.
¿Y por qué terminé aquí?
Porque el juego está amañado.
Verás, el diablo es una bestia inteligente. Siempre ha estado buscando formas de asegurarse de que su cosecha siempre sea abundante. Claro que logra conseguir bastante carne fresca para él y sus subordinados sin siquiera tratar, ya que el pecado y el mal por mucho tiempo han sido el camino más fácil para la humanidad. Pero los rectos y buenos tienen un sabor extra para ellos que es mucho más apetecible. Un demonio me lo describió como probar la fruta más deliciosa imaginable, pero mucho más jugosa.
Llevar a un hombre recto al infierno no es tan fácil como suena, porque Dios básicamente los tiene pedidos para él. La única forma de traerlos aquí es hacer que ellos estén de acuerdo en venir. ¿Por qué alguien estaría de acuerdo en ir al infierno? Te preguntarás. Hay un número de razones, la más común es por la redención de otro. Si un hombre sabe que su esposa está condenada, él puede que elija sacrificarse en su lugar.
La fama es otro motivo principal. Todos han escuchado del señor Robert Johnson y el pacto que hizo en la intersección. He hablado con Robert y te puedo asegurar que el truco que le hizo el diablo al mandarle la mayoría de su fama después de su deceso no ha sido tomado con buen humor.
Pero la cosa es que hay dos condiciones universales con estos tratos. La primera es la que hace que mucha gente, sobre todo a aquellos con hambre de fama, brinque cuando la oportunidad se presenta. Tu condena solo dura mil años, después de los cuales te liberan y te juzgan apropiadamente. Para algunos, mil años de sufrimiento valen la pena por una vida de fama (aunque apuesto que si pudieran echar un vistazo a las imágenes y sonidos de aquí, lo pensarían dos veces).
Lo que muchos no ven es que esa fama, la mayoría de las veces, hace que actúen de una forma que probablemente asegurará su condenación eterna una vez que sean juzgados. La ironía en esto es algo que a los demonios les parece especialmente entretenido.
La segunda condición es que debe haber un acuerdo o contrato, sellado por un acto en específico. Un ejemplo sería derramar tu sangre en el suelo, arrancar tu cabello y quemarlo, leer un tomo maldito o marcando una opción en un formato.
No, no soy famoso. Hasta dudo que mis vecinos supieran que yo existía, excepto por la vez que accidentalmente atropellé la bicicleta de su hijo, que fue dejada frente a mi estacionamiento. Y no, no estoy aquí para salvar a alguien amado de la condena eterna. Estaré aquí por otros 999.5 años por algo que no es mi culpa. Pronto tú también lo harás.
Aun cuando la gente que busca redención y fama han sido una fuente constante de carne para satanás por un largo tiempo, el príncipe de la oscuridad siempre busca más. Por siglos ha probado varios trucos y engaños para traer más gente hacia su sitio, con distintos grados de éxito, pero le ha pegado al premio mayor durante el último cuarto de siglo.
¿Cuándo fue la última vez que entraste a una red social, instalaste un nuevo software, o hasta leído tu e-mail? Adivino que fue hace muy poco. ¿Y sabes cuál es la cosa que todas estas conveniencias modernas tienen en común?
Términos y condiciones.
Cada año palomeas esa cajita docenas, si no es que centenas de veces, pero ¿Cuántas de ellas has leído? Si eres como yo, probablemente ninguna.
No sé cuál de ellas es la que me atrapó, pero fue así que terminé aquí, como el cojinete de alfileres/esclavo sexual de los demonios. Palomeé una caja y acordé pasar 1000 años de condena sin siquiera saber que lo estaba haciendo. Y como es el caso en la mayoría de los sistemas legales, la ignorancia no es una defensa.
Y eso me trae de regreso al porqué lo siento tanto.
En el improbable caso de que fueras uno de los suertudos que hasta ahora han escapado la maldición de los Términos y condiciones, eso ya no es verdad.
Solo espero que puedas perdonarme, y entender que fui obligado a escribir estas palabras para obtener indulgencia en mi sentencia. Por cada uno de ustedes que lea esto, obtendré una reducción de 50 años.
De verdad lo siento mucho.
Original: Do not read
Traducción: Tania M.
Dato curioso
Estoy en constante e insoportable dolor todo el tiempo. Solo quiero morir. Estoy escribiendo esto acerca de porque, y con suerte tu no cometerás el mismo error que yo.
Hice un pacto con el diablo. Estaba muriendo de cáncer, y quería que mi familia estuviera financieramente cómoda luego de mi muerte. Así que después de convocarlo, (No incluyere como hice esto, porque es algo que nunca deberías hacer, lo cual he aprendido de la manera difícil) le pedí que se asegurara que mi familia tuviera suficiente dinero para vivir cómodamente después de mi fallecimiento.
Y el sonrió. Solo sonrió y dijo “Claro, y voy a quitarte el cáncer mientras estoy en ello.”
Ahora, yo no soy un idiota. Bueno, supongo que lo soy, pero en ese momento yo no lo creía. Yo sabia lo suficiente como para saber que siempre hay un truco. Entonces, obviamente, le pregunte, “¿Cual es el truco?”
Sonríe de nuevo. El dice “Todo lo que tienes que hacer es permitirme que remueva un solo órgano de tu cuerpo. Cualquier órgano que yo elija.
Así que pienso en ello. Me imagino que esto es una especie de truco... El va a remover mi corazón o alguna mierda y me matara. Solo me quiero asegurar de entender esto bien. Le digo, “¿Tomaras algún órgano vital?”
Y se ríe y dice, “Puedo hacerlo para que seas capaz de vivir sin el órgano elegido.” hace un pausa, “Así que, ¿Tenemos un trato?”
Pienso acerca de todos los escenarios en mi cabeza. Si remueve mi corazón, aun puedo sobrevivir ya que el se asegurara que yo sobreviva. Vivir sin un corazón no estaría tan mal. Pulmones, lo mismo. Estomago, si. Fui a través de todos los órganos que se me ocurrieron, pensé en una vida sin ellos, y decidí que estaría dispuesto a renunciar a cualquiera de ellos. Así que dije las tres palabras que voy a arrepentir por el resto de mi vida: “Es un trato.”
Dato curioso: ¿Sabias que la piel es considerado como un órgano?
Original.
Traducido por: Larissa A.
La Mantequilla de Maní Es Mi Favorita
Original: Peanut butter is my favorite
A mi me encantaba la mantequilla de maní mas que nada. Es el mejor tentempié de todos. Va con todo, como con chocolate pero también con apio. Mi mama anteriormente la ponía en apio con pasas pequeñas y los llamaba “Hormigas en un Tronco”, pero fue mi niñero padrísimo Dave que reemplazo las pasas con dulces y los llamo MEGA-HORMIGAS!
Dave era el mejor niñero que pudieras haber pedido. El siempre me llamaba nalga-nudillos por que la primera vez que lo conocí, me le acerque a mi papa a escondidas mientras platicaban, le di un puñetazo en las nalgas a mi papa y corrí mientras reía.
Dave también era el experto de historias de terror. Una vez me dijo una historia sobre un hombre con una garra como mano afuera de un auto y cuando me di la vuelta el había escondido una garra de mentiras en la mesa. Corrí a mi cuarto y me escondí bajo mis sabanas de dinosaurio y me negué a salir hasta que el me hiciera un tentempié MEGA MEGA hormiga. Decidimos no decirle a mi mama que no usamos apio con este.
Estaba lloviendo a cantaros afuera, mis papas tenían que ir a un evento de cena y ya iban con retraso, entonces intentaron llamar a Dave unas cuantas veces a ver si podía venir a ultimo minuto, y contesto y accedió. Estaba tan emocionado al oír que Dave iba venir de nuevo por que mis papas tenían que salir por unas horas hacer lo que sea.
“Dave va llegar en cualquier segundo,” dijo mi papa. “Mantén la puerta cerrada con candado y no le abres a nadie que no sea el. Llámanos si te da miedo.” Sonrió y me ondulo el pelo, sabiendo que lo único que me daba miedo eran las historias de Dave.
Alguien toco la puerta al mismo tiempo que el auto de mis papas se desapareció, y corrí hacia la puerta. “Quien es?” grite.
“Abre la puerta Marco,” conocía esa voz y ansiosamente abrí la puerta. Dave entro con una bolsa grande sobre un hombro y sabia que era algo que me daría mucho miedo.
Inmediatamente me acerque a la bolsa.
“Espera Marco, se tiene que oscurecer antes de contar la historias de terror.”
“Marco?” El nunca me había llamado por mi nombre antes, siempre había sido nalga-nudillos.
El teléfono timbro y Dave lo contesto, inclinando la cabeza mientras escuchaba, y por mientras le eche el ojo a la bolsa. Tenia una asa distinta de madera y cierre de metal pequeño que mantenía el asa pegada a la bolsa. Dave colgó el teléfono sin decir adiós a quien fuera, eso fue un poco grosero.
Tan pronto como cuando colgó otra vez timbro. Dave contesto, prensando el recibidor a su oreja y un segundo después colgó de nuevo.
“Anda, es tiempo de horror!” le grite a Dave.
“Todavía no, primero tienes que—“ El teléfono timbro otra vez, interrumpiendo a Dave. Lo apago sin contestar, algo que mi mama decía que era muy grosero hacer.
“Tienes que contestar cuando alguien llama, si no a lo mejor ya no van a querer llamar nunca!” repetí algo que me habían enseñado desde niño. Pero ya no era un niño pequeño y estaba listo para escuchar historias de terror. “Anda Dave, es tiempo de historias!” Corrí hacia la bolsa, ignorando su advertencia.
“Escucha Marco,” dijo mi nombre otra vez, era tan raro oírlo decirlo. El teléfono timbro de nuevo y Dave se miraba enojado.
“Esta bien… quieres estar espantado?” Dave dijo mientras timbraba el teléfono.
“Si! Al fin!” me estire hacia la bolsa. “Bueno,” Dave dijo mientras caminaba hacia la bolsa y la recogió. “Entonces contesta el teléfono.”
No sabia por que no podía estar timbrando mientras me decía una historia pero lo mas pronto que parara de timbrar seria mejor. Corrí hacia el teléfono y conteste, ansioso de deshacerme de quien estaba manteniéndome alejado de las historias de terror.
“Bueno?” dije.
“Hola nalga-nudillos,” la voz decía, tosiendo. Se oía horrible. “Estas bien? Perdón por no poder venir esta noche.”
“Quien es?”
“Es Dave nalga-nudillos, puedes pasarle el teléfono a tus papas? Acabo de recibir su mensaje, estoy muy enfermo nene y no puedo venir esta noche.”
“Pero…” Volteé a mirar al Dave en la sala.
Sonrió de oreja a oreja y abrió la bolsa, un relámpago haciendo que las herramientas de metal reflejaran la luz tanto que me lastimaron los ojos.
“Tiempo del cuento,” dijo.
Que Tan Grande Es Tu Cama?
Original: How big is your bed?
Mi colchón es angosto, de tamaño para uno con solo espacio para mi. Solía tener una cama agradable tamaño queen pero eso era antes.
Que tan grande es tu cama?
Ella me pregunta mientras compartíamos una banca y esperábamos al autobús. Al principio pensé que tal vez me estaba solicitando, pero luego continuo. Atrapado por costumbres sociales no escritas me tuve que quedar ahí y escuchar. Sus ojos estaban inyectados de sangre y las bolsas bajo de ellos podían pasar como moretones. Era claro que no había dormido por bastante tiempo.
Ella me dijo que nos acostumbrábamos a lo lujoso demasiado rápido. Dábamos por hecho la luces eléctricas, las paredes fuertes, y los sistemas de seguridad de nuestras casas. Los sofás afelpados, las camas grandes y amplias. Los seres humanos solo han vivido así por muy corto tiempo. Se nos olvida que las cosas no siempre eran así, que el mundo no siempre fue solo nuestro.
Hay historias de monstruos ahí afuera en la oscuridad, gateando en el borde de nuestra civilización adecuadamente alumbrada. Quieren lo que nosotros tenemos. Siempre han querido lo que tenemos y ahora tenemos tanto. Tocan a nuestras puertas endebles y piden permiso para entrar, para tener una probadita de las cosas de las que nos atracamos.
Permiso debe ser dado para que puedan entrar pero no todas las invitaciones son verbales. Por ejemplo, ella dijo, cuando yo me aproxime a esta banca tu te moviste a un lado. Una invitación silenciosa a que me sentara. Hiciste espacio y esa fue la invitación.
Que tan grande es tu cama? Cuanto espacio vacío hay? Lo suficiente para que alguien mas se meta a cama a lado tuyo? A media noche te das la vuelta a un lado, tu crees? Haces espacio, una invitación silenciosa?
Traducido por: Melissa T