La última entrada, Ocho años despues
Hola, muy buenos días. Espero que quien lea esto se encuentre bien, donde sea que esté y como sea que esté.
Después de un rato de buscar entre viejos recuerdos, encontré las claves de este blog. Fue... raro. Como abrir una cápsula del tiempo escrita por una versión mía que ya no existe del todo.
Han pasado casi 8 años. Y en ese tiempo cambié mucho. No me siento la misma persona que escribía aquí, aunque todavía reconozco ciertas partes de mí entre líneas. A veces oscuras, a veces intensas, pero siempre honestas.
Hoy, soy alguien distinto. Un emprendedor, soñador, alguien que quiere construir algo propio desde cero. Quiero libertad. Quiero romper estructuras, incluso las mías, y reconstruirme a conciencia.
He aprendido a pensar en el largo plazo. A no huirle al caos, a confiar en mi intuición, y sobre todo a volver a mí cada vez que me pierdo. No siempre es fácil. Caigo, me levanto, me contradigo, y vuelvo a empezar. Pero sigo.
No sé si alguien todavía revisa esto. Tal vez sí. Tal vez no. Pero si tú estás leyendo esto ahora y sentiste algo leyendo este blog, si alguna vez intercambiamos palabras o pensamientos, y te nace seguir la conversación... ya no estaré por aquí, pero te escribiré un mensaje dejando mi contacto. (Sigo estando en mil reuniones, pero si me escribes, responderé cuando pueda.)
Gracias por haber sido parte de esta etapa, de este espacio. Este blog ya no se actualizará, pero fue real. Y eso basta.
— German (Antes Koneko - Sempai)













