8 Octava fecha de Amensur: La traición al anarquismo o la lucha en él:
Porque sólo es un mundo podrido, sin alma, sin belleza, carente de toda entereza social, solo en un mundo donde la relación es capital, competencia, la individualidad honor, el salvase quién pueda y el egoísmo leiv motiv, solo así puede haber sido reprimido, masacrado y -intentado- exterminar el anarquismo.
Pero aún: la traición a sus postulados, el ninguneo o, a lo mejor cooptar.
Hoy un 1 de Mayo pero desde hace más de un siglo que se traiciona al anarquismo: ni el mercado, ni el Estado ni el capital aún pueden socavar y liquidarlo, pero si traicionarlo.
La flor crece sola. Y sólo en el alma de quienes la porta, su fuerza destila y perfuma, un jardín rocío en primavera.
El anarquismo supo ver como nunca antes que el egoismo y no el apoyo mutuo era la clave de la existencia, y que toda la vida estaba hecha para ser destruida.
La naturaleza, la tierra, el aire, sus rastros, el humano y la todo lo que le rodea, de la cuna hasta la tumba se lo explota para que no florezca: los jardines, los bancos, las escuelas, los lugares de administración, las familias, las iglesias, las culturas represivas, el trabajo, los símbolos patrios -solo para entendidos- y así, todo hecho para rebajar, para socavar el alma, para destruirla.
Salvo que: la fuerza de las ideas y valores resalten, y la lucha prenda mecha en el fuego interior de alma.
El 1 de Mayo murieron luchadores, mártires, protestando, reclamando la reducción de horas de trabajo, y que tras el asesinato a los martines hoy se priorice las horas de trabajo. ¿Eso no es importante?.
La octava fecha fue desde, para y por el anarquismo, en la cultura del barrio para el local de la FORA, las editoriales y las bandas impecables, amensur cantó, como siempre, en formato acústico ésa vez, desde hace 10 años venimos promulgando fuerza y luz.
Amamos el anarquismo por que amamos un mundo sin explotación, sin miseria sin opresiones, sin desigualdades, sin toda la mierd* de odios, fascismos, racismo, cuestiones étnicas y patriotismos pueriles.
Amamos el anarquismo por que sabemos realmente que para vivir es necesario: amar, apoyar, proteger, cuidar, laborar, estudiar, no explotar, no ser dueño ni amo de nadie.
El anarquismo significa vivir y dejar vivir, es el corazón en un mundo sin corazón, la transformación completa de nuestra vida –porque en un sistema donde prima lo capital- toda nuestra vida es parte de la cárcel en éste sistema. No estamos aislados. Y es una traición no reconocer la historia pasada. Y aún más, de aquellxs que intentaron y primaron la idea de otro mundo. Más es, una traición, ni siquiera tenerlo en cuenta.
Para descifrar el anarquismo hay que vivirlo, Eliseu reclus decía que él era todo el mundo. Recorrió todo el planeta para vivirlo.
pero para descifrar el amigo del humano, el libro puede ilustrarnos: libros –que amantes del ideal leímos- basta recordar mis propias que se encuentra el libro de Gonzalo Zaragoza “Anarquismo argentino (1876-1902)” que es muy bueno, es apasionante para quién ame la historia argentina, se lee de un plumazo y registra perfectamente el fenómeno, brindando datos, cuadros, diagnóstica el clima de época con los registros, y a su vez, perfila las figuras y del anarquismo con cifras y números, a su vez, asevera que el exterminio el anarquismo se debe al capital y la aceleración de fuertes reprimendas. Sabemos que justamente el anarquismo es lo menos funcional al capitalismo que existe, pero, en los órdenes de otra sociedad es lo más ordenado.
Otro libro pilar es el de Abad de Santillán “La FORA. Ideología y trayectoria del movimiento obrero revolucionario en La Argentina (1933)” que también en propia narrativa del autor y con los datos visibiliza lo que el movimiento iba poseyendo, todo el arsenal de gran capacidad organizativa, tanto en cuadros, en sindicatos y oficios varios, remonta la épica y la gesta del anarquismo, pero también vira por negligencias como en incongruencias. Es un libro pequeño pero pesado y denso de leer.
Tenemos otro libro diamantino, es una tesis doctoral magistral de Iaacov Oved, llamada “El anarquismo y el movimiento obrero en Argentina” riquísimo, mucho más parcial y profundo, analiza el fenómeno del anarquismo en toda su extensión, es un pantallazo increíble, de la gran epopeya anarquista, y como, de a poco, las centrales estatales, la represión y la consistente desgaste hacen disminuir la potencia ácrata. Menciona también el valor de ciertas figuras como Ghiraldo, y sobre todo, pone el acento en las diferencias del anarquismo y como se desplegaba la propagando en su tiempo.
Tenemos para la reivindicación constante y honrosa “El anarquismo en América Latina” de Capelleti y Ayala, que repasa bibliográficamente a las figuras del anarquismo con una sintesis y una erudición propia de ambos autores. Es una joyita que todxs tarde o temprano, en pdf o a mano (quedan pocas copías en editorial y es actualmente no se volvió a editar, es un libro dificil de conseguir), tanto de primera o último zarpazo deben tener para rescatar figuras, aminorar paisajes, erotizar cuerpos, nos sirve de profundidad. Trabajo delicado y preciso.
Y también tenemos algo de David Viñas con “Anarquistas en América Latina”, un librazo escrito a “vuela pluma” o mejor dicho, para el caso del autor en "ademanes y constantes” de las figuras centrales del anarquismo en el continente.
Por último, hay libros acerca de la educación de Barrientos y de amor y anarquía en Laura Cordero.
Hay mucha info también en el arsenal de Cedinci bibilografía y tenemos actualmente canales online o podcast como "La linterna de Diogenes" que recuperar y actualizan, vivifican el ideario.
Tenemos mucho y nos sobra nada, queremos aún más.
Pero no hace falta leer todo esto si hay amor por nuestra tierra fuerte, hay que reconvertir el anarquismo con los ojos del presente y preguntarse:
¿Es ésta la sociedad que queremos?
¿És está la vida que queremos?
Es esta, es el anarquismo como antídoto, que pensó otra forma, otro mundo, otro orden, otro amor y otra fuerza, otra recuperación del alma de cada unx para que en cada unx pueda ser en solidaridad y comunidad, en que los humanos nos miremos frente a frente, en cooperación, amor, solidaridad, apoyo mutuo, compasión, amistad, libertad e creatividad, para realizar otra sociedad y no ésta.
Un 1 de Mayo se debe valorar éstas consignas.
Adelante con eso, siempre.