princess-zaldivar:
Sonrió mirándolo y asintió.–Bueno a mi siempre me pasaba con los billetes que ocupaba en casa, están hechos de plástico casi y suelen ser rebeldes.–dijo intentando no sonar una boba pero era cierto, tanto tenía de plástico que era muy difícil incluso ponerlos en orden, por eso Mia prefería las tarjetas de crédito.–Sí…he llegado hace poco, Mia Zaldivar, de Chile.–se presentó haciendo una pequeña reverencia y dedicándole una sonrisa cálida.
— ¿De plástico? —eso le tomó por más sorpresa de la que esperaba. Los conocía, pero nunca había estado en un país que los usase, así que hasta ese momento lo había olvidado—. Es un placer. Hugo Bäcklund, escolta sueco —todavía no se había hecho a aquella presentación—. Ahora debería ir dentro a comer —un ademán de su cabeza señaló hacia la puerta principal, con una invitación implícita a seguirle. No le importaba comer ni acompañado ni solo, pero era más cortés que marcharse sin más.















