Miró a la chica por encima de sus anteojos oscuros y luego, la toalla que ella señalaba. Se puso de pie para poder llevar a cabo la acción, sosteniéndole la toalla a la espera que ella saliese. “Aquí tienes” Dijo, sonriente.
“En serio que eres un encanto” rió un poco, observando con detenimiento al chico mientras salia del agua y tomaba la toalla, secando primero su rostro “¿Te conozco?” preguntó luego, curiosa.
















