“ Las siete y-¡Mierda! ” Gritó la castaña, cogiendo la otra almohada que tenía para gritar escondiendo su rostro en esta “ Había quedado con el orientador. Ya no me cogerá ”
Rompió a reírse por sus acciones, no podía ser posible que Ronan pudiese disfrutar tanto con las desgracias ajenas, aún más cuando esas desgracias eran causadas por él mismo "¡Oh no!" Exclamó con una fingida tristeza "Que pena que sean las seis"













