Televisión?? Degeneración!!
Llegas a tu casa cansado y lo primero que haces: te sientas en tu sofá y prendes el televisor, porque, no hay nada mejor que relajarte después de un día de trabajo ¿no? Puedes pasar un rato tranquilo viendo lo que te gusta y volver a tu vida tranquilo. Lo primero que ves “Traficante de drogas asesinado en balacera entre…” ¿Más muertes? Cambias de canal y ¡toda la pantalla se llena de gente semidesnuda corriendo y bailando! Sin duda es uno de esos nuevos programas de competencia en los que equipos de mujeres y hombres con cuerpos idealizados por los medios se exhiben para ganar un poco de fama y un sueldo sobre el promedio. ¿Qué más puedes encontrar a primera vista? Probablemente varios “reality shows” repitiendo formatos extranjeros y que claramente manipulan gran parte de lo que pasa. Por suerte existen los noticieros ¿no? Pues obsérvalos atentamente y todas las noticias destacadas se pueden resumir en morbo, corrupción y farándula. Tenemos también una cantidad exagerada de trágicas telenovelas desbordadas de dramas amorosos.
¿Acaso actualmente la sociedad está en riesgo de una degeneración? Examinemos caso por caso.
Primero veamos los reality shows que principalmente muestran competencias entre equipos. Esto en principio no tiene nada de malo, el problema radica en que dentro de estos programas, que por cierto son en horarios televisivos para todo el público (incluyendo niños), se enfocan constantemente en los cuerpos de los concursantes, quienes usan poca ropa. Además está claro que manipulan los sucesos del programa para conseguir mayor rating, siempre hay relaciones entre participantes y luego un escandaloso rompimiento en público, escena que se repite con frecuencia. ¿Qué podemos concluir? Estos programas les enseñan a los niños y jóvenes que lo físico es lo más importante y les dan estándares de belleza alterados que degeneran la percepción de las personas, en ciertos casos tan drásticamente que causan vigorexia o anorexia. Además muestran a las relaciones como un entretenimiento que puede ser tomado a la ligera en vez del tipo de relación íntima, de confianza y respeto, sobre la cual se construyen las familias.
El siguiente caso es el de los noticieros. Como se mencionó anteriormente las noticias destacadas están en la mayoría de casos relacionadas al morbo, la corrupción y la farándula. Se da prioridad a actos aislados de crimen y se indaga con morbo hasta saber los detalles más irrelevantes. En cuanto a las noticias políticas, en vez de mostrar los proyectos en desarrollo, asuntos internacionales y situaciones políticas internas en general, se concentra en los incontables casos de corrupción que suceden dentro del gobierno. Estos, aunque deben ser tomados en cuenta, no deben acaparar toda la atención de las cámaras. Por ultimo están las noticias “culturales” que deberían enfocarse en la gran diversidad étnica, artística, gastronómica, y muchas más que hay en nuestro país. Desafortunadamente solo se concentran en la farándula, en escándalos entre personajes famosos y en inmiscuirse en sus vidas privadas para poder crear chismes. Esto sucede a tal punto que hay un segmento de noticias designado a lo que sucede dentro de los reality shows mencionados anteriormente.
Tenemos también una cantidad exagerada de telenovelas que abusan de las tragedias amorosas y se basan en el chisme y los escándalos para llamar la atención del público. De nuevo promueve un gusto por la intromisión en la vida de otros a través del chisme.
Es lamentable observar que los canales nacionales muestran principalmente estos tipos de programas, los cuales en vez de promover algún valor o conocimiento en particular, se empeñan en degradar los que actualmente ya existen a tal punto de convertir lo que consideraríamos incorrectos, socialmente aceptables. ¿Es esto lo que queremos que vean las futuras generaciones? Se está perdiendo el agrado por la cultura y por estar actualizado de información relevante y actual que influya tanto en nuestras vidas como en el país o incluso el mundo. Los valores se están reemplazando con la promoción de vicios y conductas nocivas tanto para un individuo como para la sociedad en la que se desenvuelve. Debemos luchar para mejorar, y la única forma es uniéndonos como nación y priorizando los programas que nos muestran contenidos de mejor calidad. De esta manera se reducirá el rating de los programas mencionados anteriormente y las compañías televisivas se verán forzadas a adaptarse a los nuevos gustos de la sociedad.
Cabe mencionar que esta crítica no se dirige a todos los programas de televisión nacional, sino a los que muestran contenidos inadecuados, mediocres, morbosos o de cualquier otra índole que promueva pensamientos y comportamientos nocivos para la sociedad. Es por esto que no niega la existencia de programas de alta calidad con contenidos valiosos en diferentes aspectos y que merecen reconocimiento por su profesionalismo mediático.