La única ventaja de jugar con fuego. es que aprende uno a no quemarse
Oscar Wilde
Xuebing Du
taylor price

JVL

JBB: An Artblog!
ojovivo
Game of Thrones Daily
cherry valley forever
dirt enthusiast
NASA

shark vs the universe

PR's Tumblrdome
we're not kids anymore.

Love Begins

oozey mess
Lint Roller? I Barely Know Her
Sade Olutola
h
Sweet Seals For You, Always
art blog(derogatory)
YOU ARE THE REASON
seen from Germany

seen from T1
seen from United States

seen from Germany
seen from Singapore

seen from United Kingdom
seen from Germany
seen from United States

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Türkiye
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye

seen from Italy
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United Kingdom
@iamasadangel
La única ventaja de jugar con fuego. es que aprende uno a no quemarse
Oscar Wilde
Ella: Me dijiste que no te irías, que nunca me harías daño...que esto sería eterno y que nada ni nadie sería capaz de separarnos. Me dijiste que me amabas como jamás habías amado a nadie. Entonces, dime, ¿porqué te vas?
Él: Me voy por qué sé que no puedo hacerte feliz, me voy por qué soy un cobarde y me da miedo enamorarme. Me voy por qué se que te mereces a alguién mejor que yo. Alguién que te cuide y que este siempre a tu lado... y por mucho que me duela, sé que esa persona no soy yo.
Ella: ¿Y cómo puedes saber lo que siento yo? ¿Cómo puedes decirme si te merezco o no? Yo te quiero, y quiero estar a tú lado, por que así es el amor, luchar día tras día por construir algo que dure siempre. Así que por favor, quédate...
Él: Lo intento, te juro que lo intento. Sé que jamás encontraré a nadie como tú. Sé que fuiste la única que se quedó a mi lado cuando el resto se marchó. Pero no puedo, no puedo dejar que esto siga, por que se que no te haré feliz... Y lo que no quiero, es hacerte daño, porque jamás me lo perdonaría.
He tratado de ser fuerte como me lo has pedido en tu carta, pero no hay ninguna noche en que yo no susurre que vuelvas a mi lado. Pero tu nunca lo haces.
Hasley Weigel.
Quiero conocer al verdadero tú. Y quiero que seas tú el que me presente a esa persona.
Querida yo:
Dejarlo no es amarlo menos...
Es amarme a mi misma lo suficiente como para aceptar mi destino. Y si algún día quiere que regrese, lo haré con gusto. Y si no quiere, tendré que obligarlo.
Luke quería morir. Hasley quería vivir. Luke murió por Hasley. Y Hasley vivió por Luke. Al final, todos terminamos igual. En un boulevard de los sueños rotos.
Boulevard
Amores Literarios.
A mi no me gustan los apodos de mi cielo, mi reina o mi chiquitita pero...
El PATETICA de Luke Howland. El NALGAS DE TABLA de Aegan Cash. El NENA de Christopher Morgan. El BONITA de Elijah Pride. El PASTELITO de Poe Verne. El MUSHU de Jack Ross. El EMILIA de Magnus Lacrontte. El BRUJA de Ares Hidalgo.
Los finales felices no existen. Las vidas felices si.
Me merecía que me dejaras. Me merecía todo el sueño que perdí y el dolor que sentí. Tuve que pasar por todo esto para darme cuenta de lo mucho que te necesitaba y lo que estoy dispuesto a hacer para que sigas en mi vida.
Beautiful Disaster
Mentiroso.
Instrucciones para no echarte de menos: Pienso en lo mas bonito que me dijiste. Y que era mentira.
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer, siempre que no la ame
Oscar Wilde
La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna, es que el capricho es más duradero
Oscar Wilde
Tan real....
Historia en las estrellas.
Cuentale que la amé y pensé incluso en mis ultimos suspiros. Y que, esas noches en las que no pueda dormir y yo vuelva a sus pensamientos, mire hacia las estrellas. Ellas orgullosas de nuestra historia, se la contarán cada madrugada, hazta verla dormir. Dile que nunca me olvide, porque me temo que yo, jamás podre hacerlo.
Siempre me vas a querer. Yo represento para ti todos los pecados que nunca has tenido el coraje de cometer.
Oscar Wilde.
Si por besarte tuviera que ir al infierno, lo haría. Así después podría presumir a los demonios de haber estado en el paraíso sin nunca entrar.
William Shakespeare.
Fué tan hija de puta que se secó las lágrimas y se puso a sonreír, levantaba la cabeza cada vez que perdía. Nadie la vencía. Era una puta diosa, siempre sonreía.