Rolerplayer en español. Gong Seung Yeon for a life time, even then and now. De lo que sea que estén hechas nuestras almas, la suya y la mía, es lo mismo.
( I won’t say it’s love — ✦· . Seungyeon )
ㅤㅤ ㅤ› ❛ Sunset eyes
— Ya te dije que no estoy enamorada — mencionó la mayor ya exasperada queriendo dar por terminada la conversación cuanto antes, normalmente la chica era muy paciente y siempre respondía a su hermana con amabilidad infinita pero en aquella ocasión de verdad se estaba enojando con toda aquella situación.
— No es mi culpa que no quieras aceptarlo, pero se te nota en cada parte del cuerpo.— Respondió certera y precisa la menor ¿Cuándo su hermana se había vuelto tan buena en leerla? Así estaban, ambas chicas una frente a la otra en una pequeña cafetería compartiendo un pequeño postre después de haber comido.
Aquella salida había sido por demás encantadora, las chicas habían ido a comer, paseado por unas pocas tiendas y yendo por ese café, la plática había transcurrido de lo más normal del mundo hasta que tocaron fibras sensibles de la mayor. — ¿Por qué no quieres aceptarlo? — volvió a preguntar la más pequeña en un tono comprensivo antes de tomar un sorbo más a su bebida.
— Sabes que no quiero enamorarme — respondió la del cabello más largo mientras se hundía en sus propios hombros y jugueteaba con su postre — Además él me ve sólo como una amiga, también lo sabes.
Aquello había sonado casi como una sentencia, fin de la discusión, al menos eso esperaba pero en vez de ello recibió una mirada más extraña, como de quien sabe toda la verdad y sabe que te empeñas en cerrarte.
Un silencio incómodo llenó el espacio y la hermana menor de la chica posó su mano sobre la propia apretándola con suavidad como dándole apoyo.
— Sigo sin entender de dónde viene este miedo tuyo, sé que has pasado mucho pero ¿Crees que él no? Y te aseguro una cosa, Seungyeon, como te mira y como te trata no es la forma en la que lo hace alguien que sólo te quiere como amiga. A él le gustas y si no se ha acercado más es porque tú no se lo has permitido.
Ahora sí, fin de la discusión.
Los colores se subieron a sus mejillas y estas comenzaron a arder de manera dulce. La mirada de la de ojos más claros se movió de su pastel a las manos entrelazadas con las de su hermana y bajó la cabeza derrotada, tenía que aceptar que su hermana tenía toda la razón, para ser sólo amigos e insistir tanto en ello, se comportaban de una manera realmente extraña, incluso ella misma tenía que aceptar que le encantaba aquel cosquilleo en su estómago cada vez que estaba con él y cómo sus rodillas le llevaban la contraria amenazando con dejarla caer en cualquier instante, a veces se había encontrado a sí misma fantaseando en si él la sostendría si eso llegara a pasar.
Pero no podía ser, se reprochaba recordándose que sólo eran amigos y que era ella quien estaba mal interpretando toda aquella situación, por lo que se dio una bofetada mental antes de dejar escapar un resplido y contestarle a la menor.
— Deja de mirarme de esa manera, no diré que es amor.
Seungyeon no podía evitar, por mucho que quisiera ocultarlo, ver de reojo a todos aquellos artistas que subían a un escenario y enloquecían a las multitudes con canciones tan pegajosas como divertidas, verlos en grupos interactuando y disfrutando con el público le daba cierta envidia, no podía hacer nada al respecto ya que ella misma había elegido la actuación por sobre el canto, pero muchas veces el mismo destino hacía de las suyas para lograr que los sueños por los que se ha trabajado por tanto se volvieran realidad.
Hacía algún tiempo, desde que ella, Minseok y su hermana Jeongyeon habían firmado el contrato para ser los nuevos MC’s del bien conocido programa de música de la SBS, Inkygayo, así mismo se había puesto sobre la mesa de discusión como sería la transición entre los pasados MC’s y ellos surgiendo como idea una tradicional presentación, sólo que en aquella ocasión Seungyeon sería la décima miembro de Twice.
— Todas las miembros son guapas, encajarás perfecta — había halagado el director logrando sacar una risa tímida de la joven quien asintió mientras mentalmente se hacía a la idea de subir a un escenario a cantar con un grupo, como su plan de vida original.
Como un rayo, apenas en un instante, su mente se llenó de recuerdos de las salas de práctica de la SM, los años que había compartido junto a Krystal y Seulgi y una vez más sonrió; los sonidos a su alrededor se vieron silenciados, como si no quisieran perturbar las ensoñaciones de la castaña quien, se perdía pensando en cómo hubiera sido su vida si no hubiera hecho aquel papel en I Love Lee Taeri y hubiera debutado con Red Velvet.
En un principio ese era el plan original pero de la nada había cambiado.
— Seungyeon eonnie... — escuchó a su hermana llamándola de nuevo a la vida a lo que la de ojos claros se sacudió y disculpó por la distracción. — ¿Podrías hacerlo? — Inquirió la menor de las Yoo quien estaba preocupada por ella puesto que sabía lo difícil que había sido para Seungyeon decidir dejar la empresa para seguir un sueño diferente.
— Hagámoslo — afirmó la mayor con una sonrisa mientras daba un abrazo a su hermana agradeciéndo la calidez de su preocupación. — De todas formas ya sé cantar y bailar ¿no? — bromeó para relajar el ambiente logrando una respuesta positiva por parte de todos.
. . . .
Su corazón latía rápidamente mientras Twice comenzaba a tomar posiciones en el escenario, la música a todo volumen, los fanchats ansiosos y finalmente la última línea de Jeongyeon que marcaba la entrada de Seungyeon al escenario eran demasiado irreales pero ella, con una sonrisa entró a cuadro siendo recibida por un grito de las fans de la agrupación a la que momentáneamente pertenecía.
Eso la hizo olvidar sus preocupaciones, sabía la canción, había practicado la coreografía, no tenía nada de qué estar nerviosa; por primera vez en su vida Seungyeon sintió esa energía que sólo los grupos reciben, por primera vez en su vida dejó de imaginarlo y vivió lo que hubiera sentido si hubiera seguido su plan de vida orginal, si hubiera dejado que su vida se hubiera llenado de maquillaje, vestuarios llamativos y letras pegajosas.
Ahora su vida estaba se sentía diferente, no renunció a una cosa ni a otra, había probado un poco de un mundo que adoraba pero que le reafirmó el amor por lo que era, una actriz, quizá si se mezclaba bien con las demás integrantes de Twice y estar en el escenario era fabuloso pero era una experiencia de una sola vez, porque al final de cuentas ella era la rookie moster de la actuación, Gong Seung Yeon y eso no lo cambiaría por nada del mundo.
Los pequeños copos de nieve caían de manera desordenada sobre la ciudad, con la insistencia suficiente para cubrir pronto las calles con una suave y resbalosa escarcha traicionera para los despistados transeúntes inmersos en sus propias vidas.
Unos iban, otros regresaban y todos aquellos desconocidos paseaban ante la mirada de Alice quien cautivada por el pasar de la vida londinense frente a sus ojos dejaba escapar vaho ocasionalmente jugando con el cambio de temperatura para poner pequeños letreros en el cristal del café desde el que apreciaba aquella ciudad llena de vida.
Su delicado índice hacia contacto con el frío vidrio iniciando un delicado trazo que sólo ella entendía pero que contenía un mensaje para una persona, un perfecto extraño pasaba y ella mentalmente se contaba la historia de una persona, dependiendo de esa historia era el mensaje, algunos de ánimos, otras declaraciones de amor y unas tantas groserías, la historia se repetía con cada individuo que le llamara la atención hasta que la punta de su dedo quedaba húmeda por el frío convertido en agua debido a su propio calor corporal y era entonces y sólo entonces que retiraba el dedo de la ventana para limpiar sus manos con una servilleta y comprobar la hora en su teléfono celular.
La pantalla brillaba con los mismos letreros, sin mayor cambio que la hora y la canción que sonaba en su reproductor y que la mantenía entretenida con la música a través de los auriculares mientras esperaba, un suspiro pesado salió de sus labios mientras volvía a bloquear el aparato y veía con desinterés su segunda taza de café a medio beber, ya ni siquiera el sonido de la campanilla de la puerta de entrada la hacía salir de su ensoñación pero el arrastre de una silla frente a ella la regresó a la realidad y le hizo elevar el rostro, entonces lo vio.
No era a quien esperaba, ni siquiera se había sentado en su misma mesa pero sí en la mesa contigua de modo que quedó justo enfrente de ella, como una cita sin ser ellos los participantes. La figura masculina que tomó el asiento lucía elegante y varonil, sin duda era un hombre mayor pero era difícil decir a ciencia cierta cuantos años tenía, era atractivo, la línea de su mandíbula era fuerte, sus ojos azules parecían hechos del mas puro extracto de cielo con la profundidad del mar, como si los mismos dioses se hubieran enamorado y entregado lo mejor de su existir a aquel par de orbes.
Alice ni siquiera supo cuanto tiempo lo observó para percatarse de tantos detalles pero el escalofrío en su espina dorsal le comprobó lo que creyó estaba alucinando, él la estaba viendo de vuelta.
Era una mirada intensa, insistente, de aquellas que calan hasta los huesos y estrujan el alma, los labios de la joven chica se entreabrieron dejando escapar un suspiro traicionero y una de sus manos se dirigió hacia su audífono derecho para quitarlo cuando la atención de aquel hombre le fue robada por una silueta femenina, instintivamente ella también volteó a ver el punto de atención y pudo notar que era una mujer quizá más joven que él pero definitivamente mayor que ella, tenía que aceptar que era hermosa.
El hecho de que él se levantara de su silla para recibirla hundió una punzada en el pecho de la joven, quien sabía era la desconocida ahí, la intrusa en ese escenario de dos, sin dudarlo bajó la mirada a la taza de café que ahora yacía frío e inerte como el reflejo de ella misma en el oscuro líquido, el sonido de sus voces saludándose con la cantidad exacta de afecto permitido para una pareja en un lugar público le confirmó sus miedos pero el tono de voz de él no hizo más que profundizar el dolor, el sonido emitido era una mezcla compleja de suavidad y agresividad, su voz lo reinaba todo y dictaba el ritmo del corazón de la joven quien sintió sus palabras como una caricia en medio de la agonía, como si se dirigiera a ella aunque eso era imposible.
Con calma ambos tomaron asiento en la mesa, ella frente a él por lo que cuando Alice elevó la vista sólo pudo ver la silueta femenina por la espalda pero sus ojos insistían en querer atravesarla para poder verle una vez más, sólo eso pedía, una vez más... entonces todo pasó muy rápido.
La mano de aquel desconocido tomó a la mujer frente a él por la nuca y la acercó hacia sí uniendo sus labios en un beso fuerte y demandante, la mujer lucía sorprendida y avergonzada mientras Alice lucía consternada, pero por algún extraño motivo no podía apartar la vista de aquel beso ajeno, incluso si era feroz, incluso si dolía no ser a quien él besaba con necesidad y desespero.
Los comensales alrededor apartaban la vista notablemente incómodos pero la joven chica estaba congelada y cuando el hombre abrió los ojos y los clavó en los de Alice todo cobró sentido, podía estar sujetando a otra pero la estaba besando a ella.
La mirada del extraño decía todo, era fuerte, exigente, varonil y decidida, mientras que la chica reaccionaba dócil ante él, sus labios se entreabrieron entendiendo el mensaje, dándole permiso para invadirla de aquel modo tan inusual, la sensación era indescriptible, podía sentir como su respiración se agitaba, sus mejillas ardían con el rubor e incluso un cosquilleó apareció en sus labios sobre todo en el inferior el cual podía decir con exactitud era el que él atacaba con especial atención.
Pronto el sabor de la saliva ajena estaba mezclándose con el de ella en una danza que sólo ellos conocían, podría describir la temperatura y ritmo de aquella respiración agitada chocando contra su rostro y la textura de la lengua adversa sobre la propia en un juego extraño que era difícil decir si era control o necesidad, sintió incluso un sabor metálico en la boca, podría jurar la había mordido y justo tras esto la mujer se levantó indignada, avergonzada y furiosa pero incluso ello no rompió el embrujo bajo el que aquel hombre había puesto a la pequeña extranjera pues aún después de separados el escozor en los labios seguía ahí.
La mujer salió del local cubriendo su rostro y maldiciendo mientras él se levantaba de la mesa con mas calma, se notaba agitado, quizá del mismo modo en el que Alice lo estaba pero esta se negaba a volver a verlo, sabía que si lo hacía se perdería en él, se sentía débil y fascinada, sólo volteó una vez supo estaba de espaldas mientras salía del café sin siquiera importarle las miradas extrañas, conforme él avanzaba la joven volvió a delinear su cuerpo con la mirada hasta que este desapareció tras la puerta, dejándola sola una vez más.
Una vez recobró la compostura la chica se levantó de su asiento retirando sus audífonos y abriendo un poco su abrigo aun a sabiendas de que saldría al frío, sencillamente el calor del desconocido era suficiente para consumirla por lo que las prendas restantes le resultaban asfixiantes. Estando de pie dejó que sus ojos vagaran de nuevo en el lugar en el que había estado el desconocido hacia apenas pocos minutos y entonces lo notó, un pequeño papel doblado.
Alice se dirigió hacia él con cautela y apenas tocó el papel pudo sentir como si la mano fuerte del hombre la sostuviera, era increíble la cantidad de sensaciones que la hacía vivir incluso sin tocarla o sin estar ya presente, una vez desdobló el papel y leyó lo escrito con esa hermosa caligrafía que denotaba control y elegancia el corazón de la joven se aceleró.
Era un día y una hora, una cita, en ese mismo lugar y la única certeza que tenía era que no faltaría a aquel encuentro.
❝ Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero ❞
Idol
#sunseteyes
Extrainee de SM Entertainment es una actriz conocida como Rookie Monster con el total de cuatro protagónicos en menos de un año (Sensitive Boss, My Only Love Song, Circle, Are you a human too?).
Fue conductora en Inkigayo junto a su hermana JeongYeon de Twice, sus mejores amigas son Krystal de f(x) y Seulgi de Red Velvet. Estuvo casada con Lee Jonghyun de CNBLUE para WGM.
(Entre otras temáticas que llevo están las siguientes
inspiradas en el mismo trabajo fílmico de Seung Yeon)
My Only Love Song
Circle: Two worlds connected
AU
#porcelainflowers
Ah Ri Soo es una estudiante senior en la Universidad Nacional de Seoul, de desempeño destacado, es una persona muy dulce y amable, trabaja de medio tiempo en una floristería cercana a su departamento para no depender en totalidad de sus padres quienes son dueños de una línea de centros comerciales.
Le gusta viajar alrededor del mundo y su lugar favorito es Londres donde tuvo la oportunidad de estudiar, fue ahí donde adoptó el nombre de Alice por el empate fonético con su nombre real, el cual casi no usa.
Le gusta el té, las muñecas de porcelana y colorear.