Parte 6: Las pastillas de la felicidad.
El psiquiatra me miraba de forma intuitiva, a los 14 años me receto unas pastillas que eran para la felicidad, esas pastillas las guardaba en mi cómoda, algunas veces en mi corta vida, las cogía para apretarlas en mi pecho, mientras lloraba y deseaba mi propia muerte. Eso era una tradición, ahora al pensar esto, me doy cuenta que nunca fui feliz, siempre buscaba la muerte como diera lugar, antes lloraba con tanta facilidad, ahora es muy raro que llore, he cambiado, como mi receta lo ha hecho.
El psiquiatra la mayoría de veces va a preguntar que es aquello que sientes. Para de ahí sacar conclusiones del trastorno o padecimiento que tienes, y de esto va a sacar el medicamento que vas a necesitar para salir adelante lo más rápido posible. Pero si hablamos de depresión el medicamento que recetan los psiquiatras son los antidepresivos, pero ¿qué es un antidepresivo?
“Es un medicamento psicotrópico utilizado para los trastornos depresivos mayores, que pueden aparecer en forma de uno o más episodios a lo largo de la vida, diversos trastornos de ansiedad, ciertos, desordenes de la conducta alimentaria y alteraciones de control de los impulsos”.
Tenemos que recordar que la depresión es la ausencia de químicos en el cerebro que son la serotonina, la noradrenalina (norepinefrina) y la dopamina. Esto depende de la persona si suben o bajan, esto ya depende de cada uno.
Aun así, siempre hay que tener cuidado con el medicamento, por eso se hace un seguimiento de este porque puede surgir de que el medicamento funcione por un mes, pero de ahí el cuerpo se acostumbre y no haga el mismo efecto. Por eso en varios de los casos la medicina va rotando, se sube la dosis, oh se baja la dosis, pero no hay que dejar la medicina de golpe, ya que este puede ocasionar como un cortocircuito en nuestro cerebro, y el antidepresivo al volver a ingerirse puede ocasionar que nada sea igual. Tenemos que saber que los antidepresivos tienen efectos secundarios, los más comunes son las náuseas, vértigo, mareo, entre otros. Siempre se le suele decir al paciente que tenga mucho cuidado a la hora de desenvolverse en cualquier ámbito, porque el antidepresivo puede ocasionar que su forma de poder interactuar, cambie de manera repentina, oh que simplemente el individuo pierda la motivación, se sienta enfermo y necesite estar en casa para reposar.
En estos casos lo que suele pasar es que cuando hay un antidepresivo por medio, debe haber algún tutor responsable que sepa lo que se puede someter la persona al estar tomando esto. Los psiquiatras recomiendan que al empezar con el tratamiento lo mejor es que el paciente se quede en casa, por los diferentes efectos secundarios que puedan ver, si el tutor está cerca, podría tranquilizar al paciente, recordándole que es solo un efecto y que, a la medida del consumo de este, poco a poco se va ir acostumbrando, aunasí, hay que tener en claros unos puntos.
No se puede ingerir ninguna bebida alcohólica, al igual que ninguna otra droga. ¿Por qué? Es muy sencillo, mi ex psiquiatra me lo explico ya que yo era muy necia, y no voy a negar que me encanta el alcohol, para mí era difícil dejar aquel habito destructivo, nunca velaba por mi salud mental, me daba igual, a veces quería olvidarme del mundo, podría perderme en el alcohol sin duda alguna. Muchas de las malas experiencias que tengo son con el alcohol, tirarme a llorar, después querer tirarme por la ventana, despertar en un lugar desconocido, el alcohol es muy poderoso. Y no simplemente por el hecho que te pueda dejar en un lado inconciencia extremo, lagunas mentales donde ni si quiera recuerdas por qué paso aquello.
El alcohol, como la droga es un depresivo, cuando a mí me lo dijo mi psiquiatra no entendía nada de lo que me quería transmitir, de ahí fue desglosando más la idea y pude entender todo. El alcohol es un depresivo por eso, muchas personas terminan llorando con este, por eso se vuelven hasta agresivas, y olvidan todo lo que les rodea, juntar el alcohol con un psicotrópico es mortal. Porque terminas conectando dos cosas que no pueden conectarse. Por ello hay que tener cuidado con lo que ingerimos en nuestro cuerpo. Porque en una de esas podría hasta matarnos. Está bien tomar con moderación, pero no al punto que pierdas la consciencia ya que esto puede tener repercusiones en el futuro.
Hay muchos tipos de antidepresivos aquí algunos que deberíamos conocer:
Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Al principio, los médicos suelen recetar un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Estos medicamentos suelen causar menos efectos secundarios molestos y tienen menos probabilidades de provocar problemas cuando se administran en dosis terapéuticas altas que otros tipos de antidepresivos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son la fluoxetina (Prozac), la paroxetina (Paxil, Pexeva), la sertralina (Zoloft), el citalopram (Celexa) y el escitalopram (Lexapro).
Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN). Algunos ejemplos de estos inhibidores son la duloxetina (Cymbalta), la venlafaxina (EffexorXR), la desvenlafaxina (Pristiq, Khedezla) y el levomilnaciprán (Fetzima).
Antidepresivos atípicos. Estos medicamentos no se ajustan exactamente a ninguna de las otras categorías de antidepresivos. Algunos de ellos son trazodona, mirtazapina (Remeron), vortioxetina (Trintellix), vilazodona (Viibryd) y bupropión(Wellbutrin, Aplenzin, Forfivo XL). El bupropión es uno de los pocos antidepresivos que no se suele asociar con efectos secundarios sexuales.
Antidepresivos tricíclicos. Los antidepresivos tricíclicos —como la imipramina(Tofranil), la nortriptilina (Pamelor), la amitriptilina, la doxepina y la desipramina (Norpramin)— suelen causar más efectos secundarios que los antidepresivos más nuevos. Por este motivo, no se suelen recetar, a menos que primero hayas probado otros antidepresivos y no hayas tenido mejoras.
Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). Los inhibidores de lamonoaminooxidasa —como la tranilcipromina (Parnate), la fenelzina (Nardil) y laisocarboxazida (Marplan)— generalmente pueden recetarse cuando otros medicamentos no funcionan, ya que pueden provocar efectos secundarios graves. El uso de inhibidores de la monoaminooxidasa requiere seguir una dieta estricta, ya que la interacción con algunos alimentos, como ciertos quesos, pepinillos y vinos, y con algunos medicamentos, como las píldoras anticonceptivas, los descongestionantes y los suplementos herbarios, puede ser peligrosa (o, incluso, mortal). La selegilina (Emsam), un inhibidor de la monoaminooxidasa que se pega en la piel como un parche, puede causar menos efectos secundarios que otros inhibidores de la monoaminooxidasa. Estos medicamentos no se pueden combinar con los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
Para terminar con este de los antidepresivos es que cada uno actúa a su tiempo, no hay que sentirnos desesperados si sentimos que no funciona, ya que algunos demoran hasta un mes para ser efecto. Y con esto de los antidepresivos, no está mal tomarlos, al contrario, ayuda demasiado si se junta con el psicólogo, ya que esto hace que se pueda salir adelante aún más rápido. Es como estar enfermo, necesitas medicamento y visitar al doctor, para que nos haga una revisión para saber si ya hemos mejorado, y la enfermedad se ha ido.