LAS CUATRO ESTACIONES, AIRE
Emprendí un vuelo con dirección a sanar y transformar mi vida; un vuelo para encontrarme a mí misma y ser el amor de mi vida. Tomar esta decisión tomó de mí mucho amor, coraje y valentía.
Siempre me estuve anhelando, desde el fondo de mi corazón quería conocerme, pero constantemente aplazaba la cita; tenía mucho miedo a lo desconocido, creyendo constantemente que lo que encontraría al otro lado sería una caída mortal por un precipicio que no tendría fin... Y así fue, sólo que a diferencia de lo que imaginaba, mientras caía sentí como alguien me tomaba y apretaba muy fuerte mi mano, tenía mis ojos cerrados llenos de lágrimas debido al miedo, y cuando me giré para ver quién estaba a mi lado, todo se veía borroso... Dejé de llorar y para mi asombro me encontré a mí misma sonriéndome con calidez.
- Ya está Sara, ya te has lanzado al vacío, ¿Qué creías? ¿Que este era el fin de todo? - Me quedé muda, intentando darle un sentido racional a la situación y a su pregunta. - Ya, en realidad estabas esperando a que fuera alguien más quien te acompañara en este salto ¿Verdad? ¿Querías que fuera él?, ¿Y cuándo nos íbamos a encontrar si siempre estás buscando distracciones?
- No lo sé, no sé nada. A pesar de que he tomado esta decisión, todo es muy difícil y siento como si no fuese a lograrlo.
- Tonterías, es así porque tú lo haces así; tú haces que todo sea difícil y complicado, siempre, constantemente haces esto de tu vida. Si quieres detener la caída y que te lleve a Tierra, solo tienes que pedírmelo.
- Para ti decirlo es mucho más fácil que vivirlo/experimentarlo, tú solo estás ahí observándolo todo ¿Acaso sientes lo mismo que yo?
- ¡Claro que siento lo mismo que tú! Somos Una, pequeña, y nunca hemos estado separadas y nunca nos separaremos, aun si te regreso a la Tierra.
- De acuerdo, creo que lo entiendo un poco, pero ¿Cómo te volveré a ver?
- Es muy sencillo en realidad, porque cuando regreses a la Tierra y ya no puedas verme, yo estaré en TODO el lugar, especialmente dentro de ti, como siempre lo he estado. Si quieres seguir viéndome solo tienes que cuidar más de mí, así como cuidas a tus amigos o así como lo cuidaste a él, me cuidarás así o con mucha más intensidad.
Te mirarás en el espejo y me dirás lo guapa que soy, me dirás lo orgullosa que te sientes de mí y que soy una bendición en tu vida, no me despreciarás, ni tampoco serás tan dura y tan crítica conmigo.
Ten compasión por mí y entiende que como la humana que soy, estoy en este viaje maravilloso de la vida recordando Quién Soy y eligiendo Quién quiero Ser. En el proceso tropezaré muchas veces, así que por favor sé más paciente conmigo cuando me cueste ver lo que no puedo ver. Cuando me veas tropezando y cayendo una y otra vez con la misma piedra, solo aliéntame y mímame y compréndeme.
Si quieres seguir viéndome, me invitarás a citas, me llevarás a ver tus películas favoritas al teatro, me llevarás a cafés y me darás serenatas románticas, me darás de comer mis postres favoritos y mi helado favorito, me consentirás, me harás el amor, me llevarás a bailar y sobre todo, hablarás conmigo, no me ignores, ni me calles, cuéntame TODO, todo lo que se te pase por la cabeza y todo lo que estés sintiendo.
Llévame a conocer nuevos lugares y nuevos paisajes, escríbeme cartas de amor, medita para que nos encontremos y veamos cada tanto, llévame a la Biblioteca, llévame al museo, llévame a beber un cóctel y un buen vino, llévame con mis amigos, llévame a caminar y a ver los atardeceres, despiértame en el amanecer.
Fundámonos en ese momento en el que estaremos solo tú y yo observando la vida "Ve la perfección", abrázame en las noches y date cuenta que estoy aquí, que siempre lo he estado y siempre lo estaré, ámame profundamente como yo te amo a ti.
Sigue soñando en grande y trabaja con esa pasión hermosa que tienes para crear y llegar hasta tus sueños, creo ciegamente en ti y creo en tu corazón.
Gracias por tomar la decisión que has tomado, gracias por estar aquí, conmigo, en el eterno ahora. Sé que es muy aterrador lo desconocido, pero no temas más, encuéntrame, encuéntrame cuando haces y vives la vida con pasión y gozo, encuéntrame cuando ríes, encuéntrame cuando lloras, encuéntrame una y otra vez que siempre estaré aquí, esperándote, paciente y amorosamente. Te amo incondicionalmente.
Mi corazón se agitó y las lágrimas no paraban de correr por mis mejillas. - Yo también te amo, ¿Lo sabes verdad?
- Claro que sí, siempre lo he sabido.
- Ahora me duele un poco tener que irme de aquí, eres hermosa y estar cerca de ti es lo mejor que me ha pasado. Cuando regrese a la Tierra será muy difícil volver a vernos, me gusta tenerte así, frente a mí.
- Sí, sé que es más difícil y muchas veces te olvidarás de mí, pero está bien, no te preocupes. Siempre, siempre, te lo prometo, siempre haré que me recuerdes de nuevo, que recuerdes que estoy aquí, que recuerdes que soy Tú y tú eres Yo, que somos Una. Así que no temas, ve en paz y con felicidad, siempre estamos juntas.
- Te amo, te amo, te amo, te amo. Estaré esperando por volver a vernos, así, aquí, en el eterno ahora, pero te prometo que disfrutaré mi viaje en la Tierra.
- Eso me hace feliz, te he dado un hermoso lugar para que puedas disfrutar al máximo tu estadía. Disfruta el viaje, yo estaré siempre contigo.
Asentí con la felicidad más absoluta en todo el Universo, con la calidez y la luz más hermosa jamás sentida en la Tierra y mi aterrizaje fue el más placentero. Desperté en mi habitación con la sonrisa más grande.