el silencio y la tensión que poco a poco crecía en el ambiente fue suficiente para hacerle entender que era algo de lo que no quería hablar o algo que le causaba incomodidad. entendía que habían cosas que eran preferibles no hablar, captó la indirecta y optó por permanece en silencio mientras lentamente levantaba su mano hasta el hombro del contrario dándole pequeñas palmaditas para llamar su atención. “ hice el almuerzo de hoy, pero tendrás que ser mensajero de soobin porque también le hice comida en caso de que viniera ” comentó con naturalidad en un intento de hacer que la sonrisa del contrario saliera nuevamente. no haría preguntas para indagar más en la situación no sabía lo mucho que detestaba verlo de aquella forma hasta ese momento. “ ¿bromeas? tu eres su hermano mayor, te mira como si fueses un héroe de esos que ama ” señaló con una sonrisa, lo había podido notar en el pequeño momento que compartieron durante el evento, el infante adoraba a su hermano mayor. lo podía notar en la forma en que se desenvolvía a su alrededor y la sonrisa que parecía no tener fin cuando estaba a su lado. “ lo digo en serio, realmente quería verte ¿sabes? la verdad estaba bastante emocionada por el día de hoy ” respondió ahora armándose de valor para mirar los orbes del contrario. sentía como su rostro comenzaba a calentarse por la repentina confesión. “ ¿ah sí? ¿tanto te hacía falta? ” preguntó divertida, utilizando su mano para remover unos mechones de cabello del chico de un lado mientras una sonrisa se asomaba por sus labios. “ pensé que habías practicado algo para el festival ” comentó con algo de decepción formando un pequeño puchero mientras lo veía. “ de acuerdo. te daré tiempo para prepararte, puede ser luego ” asintió un par de veces. tomó las partituras que estaban sobre el piano para revisarlas por un par de segundos. “ ¿cuál quisieras aprender? ” preguntó colocando las partituras a lo largo del piano para que se pudieran ver con más facilidad.
Sin pronunciar palabra alguna, agradece que la muchacha parezca obviar el tema, sabiendo entonces que el peso sobre sus hombros comienza a disiparse al pasar los segundos, una sonrisa apenas perceptible la que ahora se tatúa sobre sus labios. La mención del almuerzo parece dejarlo sin habla, imaginando que Yebin se olvidaría de aquel detalle. “ ¿Qué has preparado? ” Interroga, nada más que curiosidad la que se aprecia en cada vocablo pronunciado. “ Oh, Soobinnie. Si sigues hablando de él, entonces creeré que preferirías verlo a él. Podría colocarme un poco celoso, ¿sabes? ” Bromea, aunque la idea de hacer una llamada telefónica a su madre para hablar con su hermano menor, pues, se vuelve ahora tentadora. Aunque, en honor a la verdad, no ve cómo el pequeño pudiese decantarse por la idea de abandonar el cumpleaños de uno de sus amiguitos para acudir a su hermano mayor y la atractiva muchacha. “ Ah, claro. Pero me falta saber escalar edificios enteros y arrojar telarañas de mis muñecas. ” Se encoge de hombros, volviendo su atención a ella y dejando que sus facciones se relajen durante un momento. “ ¿Si tanto me hacías falta? Pues, por supuesto. ” Fingiendo estar ofendido ante las palabras de la joven, una risita escapa de sus labios al notar un aura rosáceo que gentil se posa sobre sus pómulos. Casi de forma inconsciente e ignorando sus palabras posteriores, una de sus manos se eleva en lo alto, su palma logrando acunar una de sus mejillas. En silencio permite que su pulgar acaricie suavemente su piel, momentáneamente en trance frente al contacto. “ Estás ruborizada. ” Admite con apenas un hilo de voz, apretando sus labios para no sonreír y posiblemente, colocarla más nerviosa que antes. “ Quiero creer que es por mí y no porque hace un poco de calor aquí dentro. ” Chasquea su lengua, elevando su mirada hacia la joven para luego darle un poco de espacio, acomodándose a su lado. “ Uh, la que quieras enseñarme. Pero, por favor, ten en cuenta que soy apenas un aficionado. ”