EL NUEVO COLOR DEL SKA MEXICANO: SKA MAKERS
Me encantaría ser breve, sobre todo cuando estamos en tiempos donde la gente pareciera poco leer o pareciera obstinarse fácilmente ante cosas que tengan mucha información de cualquier índole. Noto cómo la dinámica de estos días nos hace oír 30 segundos de una cosa, saltar de una imagen a otra sin haber digerido ninguna y andar como apresurados/aturdidos. Pareciera se ha perdido un poco aquella energía linda de sentarse cuan ritual a oír un disco, a disfrutar su arte. Se ha perdido entrar a discotiendas y comprar ejemplares porque todo se piratea.
Se ha perdido realmente atender a una obra sonora porque vale más tener de a montones carpetas de mp3’s o vinyles por moda que por apreciación. Y parece que los egos nos llenan más que otra cosa cuando alguien nos escribe o nos pide una mano en cuanto al mundillo musical se refiere.
Todo el motivo de este review me hizo pensar en varias cosas que desde hace rato tengo en mente pero que sentí oportunas plasmar como una
suerte de prólogo, deseando llegue más allá de lo “normal”. Lamentablemente pareciera estamos en momentos donde este musical “mundillo” de la farándula,
los likes y las arrogancias dentro de la música son la clave.
Parece estamos en los tiempos donde hay que rogar para que te “presten atención”, en los tiempos donde tienes que sonreir cuando algo no causa gracia para que te den la oportunidad de tocar. El negocio de la música, ése que tanto satanizan necesita real hermandad y honesta reciprocidad para beneficio no de unos cuantos sino de todos, entiéndase: DJ’S/Selectors/Músico/Bandas/promotores/Sitios donde presentarse y demás. Y quiero dejar claro que los status sociales valen, el dinero vale, y la astucia así como el buen criterio también. Así que solo basta con ser sensatos y aprender desde diferentes lados.
Hace unos días recibí un muy gustoso mensaje vía Facebook, pidiéndome de la forma más amable y más buena onda posible, escribiera unas cuantas líneas
sobre un álbum que estaba próximo a salir. La verdad, me dio un gusto enorme leer ese mensaje no sólo porque dicha reseña iba a ser dedicada
al disco debut de una de las bandas más prometedoras del actual Ska (serio, elegante, refinado, estudiado) y Rocksteady Mexicano, sino también
porque las palabras dedicadas a mi persona fueron altamente respetuosas, casi como si fuera todo un catedrático de la música jamaicana (cosa
que no va para mi; se lo dejo a otros que sí lo son).
“Lamentablemente” por dispersiones-desórdenes de mi día a día y por otras ocupaciones no escribo con la regularidad que quisiera, a ello sumo que por problemas técnicos he estado alejado de mi programa/podcast JAMAICA IN THE WORLD: www.jiwshow.tumblr.com
sin embargo, mi energía sigue intacta para alternativas como ésta y para estar incluso haciendo radio desde la producción de RADIO PIRATA: www.radiopirataska.ml
Me apasiona tremendamente escribir, de hecho mi mención universitaria dentro de la comunicación social es la del periodismo impreso y aunque
no lo hago holgadamente con regularidad, qué mejor si se trata de hacerlo con la música de por medio; en lo especial la que
amo. Haciendo memoria, ha de ser la quinta o sexta vez que escribo alguna reseña para un disco, antes hice algo para Cool Wise Man, HAKASE SUN y alguna otra banda que no recuerdo (por supuesto para Tokyo Ska Paradise Orchestra).
La más “reciente” reseña que escribí fue pedida por mi gran amigo Argentino, colega y SÚPER guitarrista/compositor: Luciano Espinosa, tras aquel DISCAZO de su grupo SESSIONES (el #Cosmovision), ahora es el turno de ir al
norte y pisar tierras de la encantadora ciudad de Puebla con los SKA MAKERS, una banda que tal parece haber llegado para quedarse.
Con 3 años en sus espaldas, estos chicos de a poco, sigilosamente acaban de editar su primer título homónimo que no sólo afirma el buen momento
creativo y motivacional que pasa México en cuanto a ritmos Jamaiquinos (a pesar de las carencias que cada movida tiene), sino que… deja claro
cuánto han absorbido sus músicos y escuchas todos aquellos buenos conciertos internacionales que han presenciado allí, en la tierra Azteca.
Así mismo, estos 9 músicos dejan por sentado la constancia, el emprendimiento, el cariño por hacer las cosas bien, el estudio, la cordura y las ganas de hacer las cosas bien y no por buscar algún trasfondo vacío y banal.
Los SKA MAKERS han grabado 9 cortes tremendos con atmósferas sonoras lindas, tiernas, pegajosas, poderosas, atractivas y muy bien auto producidas
que no tienen porqué acomplejarse ante cualquier otro título extranjero. El álbum arranca con un Instrumental (Las Noches de Salomón) llamado
por un potente Burru del que seguro bateristas como Lloyd Knibb, Daisuke Ohno, Scott Abbles, Eddie Ocampo, Willie McNeil o Kenrick Rowe
estarían orgullosos y lo bailarían, además.
Un Rhodes inquieto y preciso sustituye el tipo color básico del piano dentro del Ska, dándole no sólo “modernidad” o energía pseudo Disco Music sino la profundidad que la línea de metales y bajo marcante
necesitan. Un sabrosísimo tema que tiene para mi un 10/10 no sólo dentro del repertorio del álbum sino como una acertada elección para que sea la bienvenida al álbum.
Le sigue “Hey Girl”, seguro la favorita de muchos/as en la audiencia (lo digo sin saberlo eh!). Lover’s mood en letra y armonía. Rocksteady
con la máxima inspiración de esas melodías entrelazadas con palabras llenas de frenesí; si le preguntamos a Alton Ellis sobre este track, seguro le pondría
un asterisco. ¡Bellísima!
“Rock & Twist” seguro puede sonar en la pista de baile más retro; Rhythm & Blues Jamaicano con esas pinceladas del llamado “Twist” o “Swing”
dancing. Sencillo, despreocupado, inconscientemente te hace si quiera ir marcando el tiempo con el pie. El guitarrista y cantante de los
SKA MAKERS Jorge Luis González A.K.A “Grisliman” parece haberse tomado una píldora con componentes entre Elvis Presley, Prince Buster, Derrick Morgan o Ferdie Nelson.
Volvemos a un inicio con Burru Style, más ligero en energía que el track que abre el disco. “Caimán” me da una impresión entre divertida y “tosca”pero…que ese “tosca” no se entienda mal. Me invita a imaginarme un personaje dicharachero, grandilocuente, torpe a ratos, pintoresco y bastante particular. Sabroso para subir el volúmen y dejar que especialmente los solos del brass te envuelvan.
Particularmente me encanta la orientación que tiene este trabajo; desde cómo se fue armando cada canción y desde cómo fue escalando cada track
en su orden hasta el engranaje de sus composiciones. Pasamos de la fiesta y el dancing sabrosón a un episodio auditivo más “reflexivo” más de “disculpas” y en general, más lleno de verbos, adjetivos y frases que engranan asuntos que solo se tratan en la intimidad de dos.
“Listen When i Say”. con línea de bajo de mega archiclásico jamaicano y en término general a ratos, este corte es un Riddim que de aquí a Tristán de Acuña, funciona perfecto siempre y cuando le pongas una buena frase de metales y una adecuada línea vocal. Esto lo lograron los Ska Makers.
Seguro Jackie Mitto o Gladdy subirían el pulgar.
Ajá, un poquito pasados de la mitad del álbum nos vamos hasta 1969. The Hippie Boys, The Soul Vendors, Toots & The Maytals. Un Skinhead o amante
de ese sonido “Early” seguro pondría en repeat este elástico y suculento corte “Caribbean Killer”, mercenarios de notas y sexys melodías ante
palmeras, olas, arena, ardiente sol y comida bien condimentada.¿O tal vez entre barrios de Londres? En un 45’’ y pinchada en pleno soundsystem de
cualquier rincón del planeta esta canción seguramente dejaría muy bien párada la rumba.
Recuerdo que la primera canción que oí de este grupo es la que sigue en el álbum, la escuché junto con alguna versión de uno de los cortes del hasta ahora más reciente disco de los japoneses de COOL WISE MAN. Cuando oí “Blue Steady” me dije: “esta banda tiene futuro. Y si piensan de más cuestionándose, buscando mejor a diario lo que hagan, estudiando más, esforzándose más y buscando salir de las redes discursivas y "éticas” del underground, serán toda una sensación".
Oyéndole acá en el disco, pensaba en lo complicado que es para uno como músico, productor y soñador de la música echar hacia adelante un proyecto.
Comenzando por lidiar con los demonios internos que uno trae de fábrica y que a diario uno debe limar y reciclar. A ello le sumamos que tenemos que
hacernos “amigos” de otros “demonios” ajenos. Siempre se debe perseguir la idea de dejar las cosas claras, aflorar la mejor convivencia posible y respetar,
así como converger lo que para ti puede ser rojo y para mi naranja. “Blue Steady” me llama a imaginar la lucha diaria que estos chicos pasaron para materializar este álbum. Los ensayos, las discusiones, los puntos que chocaban, en fin… pero… al final encontrándose todos con el mismo objetivo: El hacer música y echar a flote el proyecto. Otro Rocksteady grato, amable, con todo ese mood de final de los 60.
En la recta final del disco aparece el corte que matiza y “tambalea” el track list. Una canción con energía “dark”, un poco tensa pero en general
bastante Arábica. Su nombre deja más que claro por dónde va/fue la inspiración: ‘SALAM MALECU’. La palabra “Salam” seguro ha sido oída por
muchos en este lado del mundo (tengan o no conocimiento o vinculación a lo islámico), y ésta traduce literalmente “paz” dentro de la etimología
árabe.Frecuentemente se usa en todos los países donde el Islam se practica.
Ok, entrando de nuevo en materia, esta canción me lleva a Keops, a las profundidas de algún desesperante desierto en Egipto o cualquier otro rincón del medio oriente. Danza faraónica, hipnotizantemente instrumentada, extraordinariamente conceptualizada. Me gustan las reverberaciones en los solos y especialmente el trabajo del órgano y la aparición “fantasmal” de la melódica. Prince Buster hubiese podido declamar en “SALAM MALECU” perfectamente.
Por lógica, todo disco ha de tener un sencillo promocional. De hecho, el manejo de la música en estos tiempos ha mutado un tanto las cosas. Si bien en diversos géneros, los discos larga duración no dejan de producirse, la producción de estos no es la misma de hace 20 o 30 años atrás. Hay muchas disqueras, solistas, bandas que y con todo este rollo de las plataformas digitales, se enfocan esencialmente en ir editando singles promocionales cada cierto tiempo (3 o 4 meses) para al año ir teniendo unos 4. Algunos con esto hacen EP’s, otros lo manejan como adelantos de un posible disco u otros simplemente lo ven como singles. Así pues, en temas llega el final del álbum presentado por esta novel agrupación Poblana a la que de verdad hay que mirar/seguir muy de cerca.
“Hasta Siempre” barniza el pan o cubre el pastel dejándole impecable. Un poco Jazzy/Swing/Shuffle sin pretensiones de “empalagoso” virtuosismo propio de la “Generación Y” O “Millennial”. Melodía un poco llena de “curvas y arbustos” en el camino pero que al final lleva a una recta de un lindo paisaje que justo se llega a admirar mejor cuando arranca el solo de guitarra.
Es Una composición un tanto “abstrácta” que tal como dije, destaca por ser la más jazzosa del repertorio. Me invita a reflexionar sobre esas “travas” o piedras en los caminos de cada quien, ésos que nos llevan a transitar por la vida, obstáculos que a pesar de ello vienen con color, con trasfondo con
cielos, brisas, lluvias u hojas de árboles caer. Todo ello sentí oyendo esta canción que por cierto, llegó a recordarme algunas bandas japonesas como The Little Elephant o Sideburns.
¡Ah! antes de culminar con la cereza del pastel, por supuesto
es importante exponer puntos como la mezcla, el master o el diseño del álbum. Honestamente no es un disco que en trabajo de mezcla me deslumbre, pero por otro lado puedo perfectamente entender el enfoque nada POP o nada “experimental” en sonido y a su vez puedo entender las circunstancias de esfuerzo económico, energético y circunstancial que este trabajo pasó. Aún así, es un disco que suena mejor que muchos otros del género, y es que tal como antes mencioné, el álbum en cuestión no tiene por qué “bajar la cabeza” o “apenarse” ante algún otro trabajo de afuera.
Tengo que destacar además el ingenio y la autogestión que el disco tiene en este punto de mezcla. Quizá no sea nada innovador o sorpresivo porque hoy en dí muchos otros grupos o artistas aplican la misma fórmula de complicidad tecnológicas con los “Home made” o “Do it Yourself”. Ivan Jaque & Jorge Gonzalez “Grisliman”, dejan notar lo cuidadosos que fueron en este proceso que aunque no me deslumbra, debo decir merece el respeto
necesario por lo sensato del trabajo.
El ingeniero en cuestión (Iván Jaque) es un amigo de la casa, trabajó (e incluso trabaja) con Los Guanábana (durante mucho, una de mis bandas mexicanas favoritas) quienes pudieran ser los “tios” o “padrinos” de SKA MAKERS.
A su vez, este caballero hace lo propio con ABBABA SOUL otra de las crecientes agrupaciones de Puebla en el ámbito alternativo, prima hermana
de los “Marcadores” si a Jamaican Muzik se refiere y en donde Mr Grisliman también toca.
Referente al tópico de la masterización, ésta me agrada y es que suele aferrarse a lo que realmente significa este proceso en la producción
de un disco, y no es más que plasmar una muy buena grabación (en microfonía y en colores) y una muy buena mezcla en un formato que le de su máxima fidelidad, tal como por ejemplo es el Vinyl. Sin embargo, la masterización ha pasado a otros cánones, especialmente con formatos no físicos o formatos como el CD y aunque hay cosas bien “Bright” (brillozas o agudas) que pueden ser interesantes dependiendo el género, en este caso siento se entendió muy bien esa opacidad y “cremosidad” rica; idónea, perfecta para la mayoría de las composiciones que acá se hallan.
Finalmente el diseño gráfico, es otro punto bien importante dentro del cierre de este review. Y aunque debo decir no me flechó por completo, sí me
maravilló lo maduro y lo bien direccionado que fue, buscando escudriñar para llegar a una raíz cultural, antropológica, “morfológica”, rica, colorida,
chispeante, flameante y por encima de todo AUTÓCTONA y/o folklórica. Como escribí líneas atrás, si bien ete concepto artístio no es el que más me agrade,
sí que objetivamente debo decir la ilustración así como la paleta de colores y la composición de cada uno de sus elementos enganchan. Es como cuando se es “prejuicioso” ante una cosa.
Por ejemplo: sabemos el Aguacate forma parte del ABC en la gastronomía mexicana,un fruto versátil y digno en cualquier rincón de México para hasta untar una tortilla.Pero, en países como Brasil, esta fruta se usa de manera contraria, citando como muestra jugos o postres. Entonces, pudiera ser este punto del diseño gráfico en el disco, como si a un mexicano le ofrecieran un helado de Aguacate y éste arrugara la cara, pero al final se dejara llevar y dijera “órale, está bueno eh”, aunque no sea lo que más vaya a consumir o aunque no vaya a montar su propio negocio local al llegar a México de “Helados o Paletas Azucaradas de Aguacate”.
La diseñadora Mexicana Ludvila Lu hizo una gran obra con el arte de este disco, demostrando lo vivo que es no sólo el arte mexicano sino las raíces de una cultura ancentral a la que por mucho el resto del continente le debe y que dándose la mano con la hoy preservada cultura Peruana-Ecuatoriana representan de las cosas más gratas de Latinoamérica (con el respeto y admiración que cada raíz cultural en el resto del continente merece).
El track #10 es “El Dub de Salomón” que traduce a una “desfiguración” de Reverbs y Deelay’s al más puro estilo de la escuela Tubby-Perry apoyada en el tema que abre el álbum para, de la mejor manera empacar este “Pastel sonoro”: pintoresco, dulce, suave, esponjoso, nivelado en sabores y tan bien decorado
que provoca más bien admirarlo un buen rato antes de ir a la experiencia gustativa. Desde que ves el álbum en tus manos hasta que termina el “Dub de Salomón” el debut de estos chicos te incita a decirte a ti mismo/a: “…el disco se me ha hecho corto” y ahí no queda más que volver a darle otra vuelta para saborearle de nuevo.
Que este álbum de los SKA MAKERS y mis palabras, funjan como motor a apoyar su escena local, a dejarse de estupideces retro-vintage (como no oír
cosas recientes que ahora mismo pasan y son de alta gama). Que puedan comprar los álbumes de los artistas o bandas nacionales, que paguen los boletos para sus shows, que las recomienden entre amigos, que les brinden el respeto que merecen dentro y fuera de la tarima y que cada uno desde lo que sabe hacer aporte para realzar y dejar crecer la movida local, dejando los egos o la arrogancia a un lado.
Este review fue no solo un gusto “literario” de medianoche para mi, fue una catarsis a la motivación; motivación de alimentar mis ganas ávidas de oír y degustar cultura. De encontrarme con gente que a lo largo y ancho del mundo hace cosas lindas y bien logradas. Fue y es además una crítca para los personajillos ególatras de la movida/escena Ska/Reggae. Ojalá lean esto y oigan el disco de estos 9 chicos de Puebla que sin duda acaban de hacer historia en las páginas del Ska Mexicano. Ojalá cuando alguien en una radio, en un medio impreso, en un pequeño sello disquero o en un lugar para conciertos les toque la puerta, puedan (de lado y lado) ser respetuosos y puedan (si ésto lo amerita, en cuanto a contenido y calidad) darles una oportunidad.
El SKA está más vivo que nunca en México y latinoamérica y hoy los SKA MAKERS lo dejan más que claro.
¡Salud chicos!
Rafael Frías
(Jamaica In The World/Radio Pirata/ Ska Jazz Messengers)