Este es el texto en el que te dejo ir.
Sin remitente, sin buenos deseos, sin necesidad de decirte que te quiero, que estuve enamorada esperando que cambiaras, este es el momento en el que me doy cuenta que no puedo continuar construyendo castillos en el aire
Sé que me haces daño…Eres una persona que solamente toma, toma, toma, jamás dejando algo, huracán carente de misericordia, de morales, de afecto…Entendí que me quieres, imposible ocultar aquellos gritos en orbes verdes suplicantes, incapaz de disimular torrentes de sentimientos, incapaz de disimular la pena que puede causarte…Incapaz de todo, sin embargo, incapaz de demostrar absolutamente nada…
Con este texto te dejo ir, haz lo que te plazca, conoce nuevas pieles, nuevos sentimientos, nuevos latidos, nuevos enamoramientos, pero por favor, no finjas que al volver estaré aquí con brazos abiertos, no finjas que mis labios siguen siendo hogar…No finjas absolutamente nada, porque esta es una despedida, esta es la nota final…No eres el sitio seguro, no eres el oasis, eres el cataclismo que me llevó a mis propios lamentos, eres el Zeus de mi Hera, eres la debilidad de la que siempre tuve miedo, te dejo ir, dejo que conozcas nuevos horizontes, que dejes que las alas se eleven, que todo vuelva a una normalidad aterradora, porque a pesar de que creí que serías quien me salvara deposité ilusiones inválidas, deposité esperanzas que debieron radicar en mi, deposite situaciones que no deberían quedar en corazones acongojados, te dejo en libertad porque así me libero de situaciones que no puedo controlar, de palpitares que me hacen sangrar, eres una cicatriz más; No pasa nada, ya existen demasiadas con las cuales puedes perderte, existen muchos más seres humanos que me lastimaron, inclusive más que tu, existen seres humanos cuyas acciones te harían temblar… Pero creo en tu bondad, creo en el cariño que me profesaste, creo en tus palabras, en tus caricias, creo en todo lo que me otorgaste, pero te dejo ir, te dejo ir porque me cansé de esperar que cambiaras, porque lo anhelé una vez, lo anhelé tanto que terminé con marcas en la piel que no merecía, hematomas que significaban amor, hematomas que jamás van a borrarse, hematomas de amores pasados que dolieron demasiados, y jamás serás uno de ellos, porque me enamoré, me enamoré sinceramente, con fuerza, sin condicionamientos, me enamoré para alejarme, me enamoré porque todo sería mejor que torturar mi pensar con tú presencia, porque no quiero asociarte con tormentas, huracanes que abrasan la piel sin clemencia…
Quiero asociarte con la calma que brindaste, con el cariño que otorgaste, con el hecho de que fuiste la primer persona en curar mis cicatrices, porque no eres una tormenta, eres aquello que viene después, eres calma, oasis, la situación segura después de torrentes de poca cordura… Pero no vale la pena otorgarte aquello con el daño que causaste, no vale la pena siquiera otorgarte nombre, no vale la pena clamar que María se enamoró de José, no vale la pena absolutamente nada, porque eso es lo que quiero recordar de ti.
Absolutamente nada, sentimientos nulos, recuerdos nulos, absolutamente todo lo que evocaste debería quedar en el limbo de los recuerdos, en aquel espacio gris que jamás parte contigo, en el quizá, en el hubiese, porque eres aquella situación que no debió ser, aquel arrepentimiento que persigue pero que jamás llega, eres todo y eres nada, porque se que lo que mereces no es ser recordado como el sitio seguro, si no ser recordado como aquello que no evoca nada, porque me perdiste, nos perdimos, fuimos el “casi” más preciado que he tenido, pero eres aquel del cual me arrepiento más, eres todo y eres nada, punto medio entre blanco y negro, bien y mal, absolutamente todo y nada, preocupación e indiferencia, porque pude otorgarte aquello que anhelabas y desperdiciaste, porque en el futuro se que el arrepentimiento jamás se deslizará de mi lengua…
Hasta hoy admito enamoramiento, hasta hoy admito un cariño, pero lo admito hasta el hastío, hasta la repulsión, porque sé que no esperabas arrepentimiento, sé que no esperabas que alguien te quisiera porque no lo haces tu, porque sientes que no vales la pena, lo vales y te lo digo, pero espero encuentres sitios seguros en alguien más porque a pesar del miedo jamás viste lo que podía otorgarte, jamás viste todo lo que en realidad sentía
El amor siempre ha sido de merecer José y tú, jamás lo hiciste, jamás lo harás.
Pero a pesar de todo aquello, termino esto clamando que estuve enamorada de ti.