Changkyun hand appreciation post because....
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
No title available

tannertan36

No title available
almost home
TVSTRANGERTHINGS
we're not kids anymore.
Cosimo Galluzzi
Stranger Things
Cosmic Funnies
Xuebing Du

祝日 / Permanent Vacation

Love Begins
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
noise dept.
hello vonnie

PR's Tumblrdome
One Nice Bug Per Day
Sweet Seals For You, Always
trying on a metaphor

seen from United States

seen from United States
seen from T1
seen from United States
seen from T1
seen from United States
seen from United States

seen from Netherlands

seen from South Africa
seen from T1

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from T1

seen from United States
seen from Malaysia
@kanon-roses
Changkyun hand appreciation post because....
You are my dark place.
Todo había iniciado tan rápido, como un cliché de película de adolescentes. YunHo era el típico chico alto, guapo, una máscara de playboy cuando en sus ojos solo había dolor y un vacío tan grande que cualquiera pudiera caer y nunca llegar al final. Por otro lado, MinGi era simple, un romántico empedernido, alguien que gustaba de ver los atardeceres y siempre tenía una sonrisa en el rostro.
Eran polos opuestos y tan iguales al mismo tiempo.
YunHo había puesto los ojos sobre MinGi primero. El día que entró al salón de clases como el nuevo estudiante transferido y a diferencia del resto de los alumnos, tenía una sonrisa enorme en el rostro; su cabello rojo le cubría la frente y alcanzaba a acariciarle las pestañas. Usaba un parche en el ojo derecho, quizá por alguna infección o algún accidente, y se veía tan energético para ser las siete de la mañana. Tomó lugar en el pupitre de hasta enfrente, en la esquina frontal izquierda pegado a la ventana que daba al campo de soccer de la escuela. YunHo se sentaba en la esquina posterior derecha, tenía una línea en diagonal perfecta para observar a MinGi sin que él lo notara.
Durante la primer semana, YunHo perseguía con la mirada a MinGi como un león a punto de cazar a su presa. Lo observaba desde lejos, lo observaba de cerca, incluso se hacía notar para MinGi. No era extraño que YunHo le levantara la voz a sus profesores, que discutiera con ellos o que saliera del salón sin pedir permiso; no era extraño tampoco que las chicas estuvieran detrás de él y que los chicos no le quitaran la mirada de encima. YunHo siendo YunHo nunca había escondido el hecho de ser bisexual, o como él lo decía ‘biromántico’. YunHo era peligro y desde su expresión corporal hasta sus palabras lo exclamaban.
—Una semana aquí ¿y aún un chico como tú no tiene amigos?— así comenzó su primera charla. MinGi le sonrió y asintió, y comenzó a hablar como si YunHo le hubiera preguntado más cosas. YunHo levantó ambas cejas, sorprendido de la facilidad con la que MinGi había hablado; con la diestra se hizo el cabello teñido de azul hacia atrás y se recargó en la pared, cruzando los brazos, flexionando una pierna y sonriéndole a MinGi.
—Eres tan peculiar.
Porque un mes después, MinGi siempre caminaba al lado de YunHo y YunHo tomaba cualquier oportunidad para tocar los brazos de MinGi, o su cintura, o su cuello.
Comenzó como una amistad normal. Dos chicos que compartían los mismos gustos por los deportes, dos chicos que gustaban de sonreír. Dos chicos tan diferentes que podían aprender uno del otro. O al menos eso le dijo MinGi, cuando YunHo llegó un día a la escuela siendo otra persona. Su mirada retadora y su sonrisa se habían esfumado, sus labios estaban resecos y tenía amoratados los nudillos. MinGi se perdió la clase de biología para cuidar de YunHo en el patio trasero de la escuela, cerca de los contenedores de basura donde los únicos que iban eran las parejas a besarse sin que los regañaran.
—Sabes que puedes decirme lo que sea ¿verdad?— dijo MinGi, sentado a un lado de YunHo, mirándolo de frente.
—No soy lo que tú crees.
—¿Qué se supone que crea que eres?
—Yo…
—¿Crees que asumo que eres feliz, YunHo? — YunHo levantó la mirada, con la boca abierta en sorpresa y los ojos hinchados —no necesito que me lo digas, vamos, no necesito siquiera conocerte de tanto tiempo para notarlo…
—No sé de qué estás hablando.
—Las personas aquí dicen conocerte ¿ah? Pero ¿alguna vez alguno de ellos te ha preguntado si estás bien? No creo que sea la primera vez que te ven en este estado… digo, nadie se sorprendió cuando llegaste— MinGi colocó la diestra sobre la mejilla de YunHo, acariciándole con el pulgar, YunHo se movió un poco y entre cerró los ojos, y fue cuando MinGi lo notó. La mejilla de YunHo estaba cubierta con algo que parecía maquillaje.
—No es lo que tú crees.
—Jeong YunHo, eres un travestido — dijo MinGi esbozando una enorme sonrisa, sus dedos viajaron un poco hacia abajo para dejar de tocar el evidente morete, se fueron hacia su cuello donde le sostuvo con suavidad y acercó su rostro, rozando sus labios en el golpe.
YunHo se movió nuevamente, pero ahora solo para alcanzar a tocar los labios de MinGi con los propios; le tomó con la zurda por la nuca, evitando que así se alejara, le besó los labios, le mordió el inferior muy apenas y le liberó del agarre solo para sonreírle. MinGi no dijo nada, de hecho, ninguno dijo nada, solo se quedaron sentados en silencio, YunHo observando el cabello rojo de MinGi y MinGi con la mirada hacia abajo observando las manos de YunHo.
Lo que a YunHo le gustaba más de MinGi, era su sonrisa, su pureza, su corazón, porque cuando salían al centro comercial, MinGi se alegraba con las cosas más mínimas como comer un helado, ver un perro guardián, o las estrellas cuando la noche caía. Y a pesar de que YunHo era tan diferente, MinGi no lo juzgaba. MinGi no hacía preguntas. Muchas veces YunHo llegaba a la escuela destrozado, sin ganas de hablar con nadie, con el cabello alborotado y heridas en el cuerpo. Nadie le prestaba atención a ese YunHo; todos seguían al YunHo parlanchín que enfrentaba a los maestros y hacía bromas sobre cualquier cosa, todos preferían ese YunHo… menos MinGi.
—¿Qué es lo que más te gusta hacer?— preguntó una tarde MinGi. Habían ido a la playa después de clases, porque MinGi insistió en que tenía mucho sin ver un atardecer en el mar ¿y quién era YunHo para negarle tal velada?
—¿Hacer de qué?— preguntó un confundido YunHo, giró el rostro para poder ver al otro, MinGi tenía los ojos cerrados, miraba hacia el cielo y el sol le golpeaba la piel casi haciéndolo brillar.
—De la vida, un pasatiempo o… algo.
—No tengo algo que me guste hacer— porque decirle que mirarlo, sería muy inapropiado.
—¿Cómo no tienes algo que te guste hacer?— MinGi volteó de inmediato a verlo y YunHo solo bajó la mirada.
—¿A ti qué es lo que más te gusta?
—El mar— dijo MinGi sin siquiera pensarlo —Es hermoso… es misterioso… a veces incluso peligroso, hay un enorme vacío en el mar… pero al final de cuentas, está lleno de vida.
YunHo no se dio cuenta que había sonreído, solamente se acercó a MinGi y le dio un pequeño, corto beso en los labios.
Una tarde estaba lloviendo, tan fuerte que era difícil conducir. El timbre de la casa de MinGi sonó y cuando abrió la puerta, un empapado YunHo que miraba al suelo estaba ahí. MinGi lo jaló del brazo de inmediato, lo llevó a su habitación y cuando notó el estado en el que se encontraba, lo abrazó con fuerza. YunHo tenía los ojos hinchados, pero no por golpes, sino por llorar. Estaban rojos, estaban tan desalmado que MinGi sintió su corazón doler. Lo metió a la ducha, bajó y le pidió a su madre que pudiera quedarse a dormir. Y cuando YunHo salió del baño, usando un pantalón deportivo y un hoodie de MinGi, el pelirrojo ya tenía una taza de chocolate caliente y pan tostado para él.
Se sentó en la cama, sacudió la cabeza para mojar a MinGi y el otro solo se rio y le dio un empujón en el brazo.
—¿Sabes por qué no me gusta nada?— MinGi levantó la mirada para verlo, sosteniendo el pan con una mano e intentando cortarlo con los dientes —porque me voy a morir pronto.
—¿Qué?— el pan de MinGi cayó al suelo.
—Ese es mi sueño, morir pronto. Quiero ser estrella de rock y morir a los veintisiete.
—¿Por qué quieres morir a los veintisiete?
—Las más grandes estrellas de rock murieron a los veintisiete ¿no? ¿sabes por qué son grandes? Porque incluso si hay quienes creen que su música no era buena o era mediocre, al morir, eres un santo. Todos te aman, todos te idolatran. Así que cuando cumpla veintisiete, me suicidaré.
—No digas eso…
—Todos me amarán.
—Hay gente que ya te ama ahora ¿serás tan egoísta como para matarte por fama?
—Nadie me ama ahora. Nadie… ni siquiera mi estúpido padre…
YunHo levantó la mirada, sus ojos estaban llenos de lágrimas a punto de correr por sus mejillas, pero sacudió la cabeza y le sonrió, porque el YunHo roto no aparecía por tanto tiempo, el YunHo roto caía dentro del alma vacía para esconderse y ser ese YunHo feliz y rebelde que todos conocían. MinGi le acarició la mejilla, tomó los platos y los dejó en la mesita de noche, acortó la distancia entre ellos y unió sus labios a los de YunHo.
—¿Sabes por qué me gusta el mar?— YunHo negó rozando con el tacto la punta de la nariz de MinGi —porque me recuerda a ti. Es hermoso, es misterioso, y aunque hay partes peligrosas que parecen vacías… está lleno de vida… como tú.
YunHo empujó a MinGi por los hombros, haciéndolo que se recostara sobre la cama, sus labios buscaron con desespero los ajenos, succionándole el inferior, mordiéndole el superior, deslizando la lengua entre los propios para encontrarse con la del pelirrojo. Sus manos se deslizaron por los costados de MinGi, hasta la parte inferior de su playera y la levantó lo suficiente para que tuvieran que separarse y así poder quitársela. La respiración de ambos era agitada, MinGi se incorporó un poco sacándole el hoodie a YunHo y de nuevo su espalda tocó el colchón, YunHo bajó a su cuello, húmedos besos lo recorrieron hasta las clavículas, le succionaba la piel, lo mordía, sus manos tenían de las muñecas los brazos de MinGi, y lo fue soltando poco a poco mientras iba descendiendo por su torso. El rostro de la ropa había caído al suelo y cuando MinGi se tensó al sentir los dedos de YunHo en su interior, YunHo le besó la mejilla, el lóbulo y le susurraba al oído que pronto dejaría de doler. Y finalmente, cuando sus cuerpos se hicieron uno, cuando el sonido de sus cuerpos chocando se hizo evidente, MinGi le tomó de la mano, entrelazó sus dedos torpemente, apretándolo a penas. La mayor parte del tiempo tuvo los ojos cerrados, la boca abierta dejando salir bajos gemidos, jadeando el nombre de YunHo. Mientras que el peliazul lo miraba, se deleitaba con la forma en que el pecho de MinGi subía y bajaba, en como sus labios se ponían más rojo porque él mismo se los mordía para callarse.
Jeong YunHo había caído por Song MinGi.
—No te hago bien…
Fue la primera vez, un par de semanas después que MinGi lo vio así. Estaba tan feliz de haber sacado una buena nota en álgebra, había ido a casa de YunHo, pues ese día no había ido a la escuela, cuando lo vio, acostado en la cama, con las muñecas vendadas y moretones en el rostro.
—Creí que te suicidarías hasta los veintisiete —dijo MinGi, su sonrisa se había borrado por completo. Se sentó en la esquina de la cama e intentó tomar la mano de YunHo, pero éste la hizo a un lado.
—Solamente te hago daño.
—No lo haces.
—Mírame… tú mereces a alguien que te haga feliz. Yo solamente… no puedo ofrecerte alegría.
—Aunque tú no te des cuenta, lo haces. Me alegra el verte cada día, el verte bien cada día.
—¿Recuerdas lo que dijiste del mar?
—Sí.
—¿Cuántas personas han ido al mar y nunca más vuelven? No quiero acabar contigo… no quiero hacerte más daño.
—¿Cuándo me has hecho daño?
—Todas las veces que faltaste a clases por mí, incluso te resfriaste porque te abracé todo mojado. Y ahora, en cuanto me viste has dejado de sonreír. No puedo ayudarte a cargar tus problemas cuando a penas y puedo con los míos. No puedo darte consejos cuando te sientas mal porque, no sé qué es ser feliz por tanto tiempo.
—Estás hablando de no darme cosas que no te estoy pidiendo, YunHo… yo solo quiero verte sonreír, esa es mi felicidad, y cuando tenga algún problema no quiero que lo cargues, quiero que me acompañes. No quiero un consejo para ser feliz, porque yo soy feliz estando contigo. Yo… no quiero perderte.
—¿Prometes no dejarme?
—Prometo mantener tu sonrisa siempre.
Durante las siguientes semanas YunHo iba a casa de MinGi todos los días saliendo de la escuela. Comenzó a llevar su guitarra a todos lados y en verdad, MinGi jamás lo había escuchado tocar, y menos cantar. Estaban acurrucados en la cama de MinGi, recuperando el aliento después de haberlo hecho, YunHo jaló la guitarra, se incorporó un poco y comenzó a tocarla, una melodía que MinGi nunca había escuchado, y cuando YunHo empezó a cantar, MinGi cerró los ojos.
Quizá YunHo era el mar para MinGi, pero MinGi era el sol para YunHo. En sus días lluviosos, en sus días grises, MinGi siempre llegaba para alegrarle el día, para darle calor, para darle vida. Y aunque el sol nunca había tenido contacto con el mar, en las olas se reflejaban sus rayos, justo como YunHo y MinGi.
—¿Y me acompañarás a mis tours cuando sea una estrella de rock?
—Claro, tendré que pelearme con tus fans para que no te toquen.
—Pero, mi amor, si yo soy de mis fans, gracias a ellas es que he llegado tan lejos.
—Jeong YunHo, gracias a mí es que has llegado tan lejos porque no te he matado por andar con tus fans.
Besos, abrazos, caricias. Eso eran YunHo y MinGi. Pláticas largas viendo el atardecer en paisajes hermosos que terminaban en noches abrazados y acurrucados. Caminatas donde se sostenían de la mano sin decir alguna palabra y amaneceres al son de la guitarra de YunHo. Era casi una poesía.
Y como toda poesía, tenía un punto final.
Era un viernes por la noche, YunHo estaba al final del puente esperando a MinGi, irían al parque a ver un desfile de luces sobre el lago, MinGi se había bajado del autobús y YunHo había levantado una mano para que lo notase, la misma mano que ahora sostenía la de MinGi en el hospital, porque cuando el autobús avanzó, cuando se iban acercando, un automóvil se salió de la calle y se estrelló en el poste de luz que estaba junto a MinGi, un impacto tan fuerte que el cuerpo de MinGi colapsó varios metros después.
El sol siempre brillará, eso fue lo que MinGi le dijo una vez, pero ahora el sol parecía estarse apagando poco a poco pues su ritmo cardiaco era cada vez más inestable, tan poco perceptible. YunHo se aferraba a él, incluso cuando las enfermeras le pidieron hacerse a un lado, un guardia tuvo que ir por él y sacarlo de la habitación.
YunHo se abrazaba las piernas, se golpeaba las rodillas, y sus lágrimas no dejaban de correr.
MinGi era el sol y YunHo el mar. Y así como en las noches el sol se esconde y reina la oscuridad, la marea sube y se vuelve fría.
YunHo se sentó en el suelo, acomodándose la guitarra en las piernas. Dejó el ramo de flores, acomodándolo en el pequeño escalón y recargó la cabeza en la lápida con el nombre de Song MinGi. Sus dedos acariciaron las cuerdas como acariciaron alguna vez el rojo cabello de MinGi y la melodía, la misma que le había tocado aquella vez, acompañaba la dulce voz de YunHo.
we should focus on a love
WOONG- MOONDANCE M/V
showki in newton ♡
MONBEBE JAPAN
Official fanclub magazine VOL.3 ♡
𝐂𝐡𝐚𝐞𝐧𝐧𝐢𝐞 ❀ 𝐇𝐨𝐩𝐞 𝐍𝐨𝐭 (𝟏𝟗𝟎𝟔𝟏𝟓 ~ 𝐒𝐲𝐝𝐧𝐞𝐲)
Cant decide whether i want to hold his hands or have his hands choke me
Jenlisa wildin’ 💀
Jennie, you have no idea how much we’re so thankful for you kindness. you have a compassionate soul, you care deeply for people and stick up for everyone. I admire everything that you do. I appreciate every single thing that you do for others, and for your members. you can easily brighten my day that way. I am thankful for your gestures of caring, for showing everyone how much everything means to you. You’ve gone through a lot since the beginning. I know how important this is to you because you’ve dreamed to be a part of this journey and everyone is just starting to witness what you can showcase to the world as an artist and all the hardwork in the past are worth the pain. All of that, but sadly, it’s hard for people to realise that you are more than just an idol. Since the first day I set my eyes on you, this point of view on my mind has changed and now I see only positivity in everything that you do. I will stay, to show you that you may see the depth of everyone’s love for you just as it is exactly on my mind. I wish i can give the whole of this world to you as the reward of the affectionate love you’ve shown to us. Jennie, your presence in my life is one of the most i’ll be ever thankful of and i hope you know that you do this to each and everyone of us. You bring nothing but love, positivity to each of us. You are beyond loved. Jennie, I hope for you and your life to be filled with love and every positivity anyone could think of. We will stay with you no matter what. I love you and always will.
THE VECTOR CITY with ZICO // REEBOK KOREA
this is so adorable
This cutie ♡
© Hippo 🐹 do not edit.
that was rude and uncalled for Mr. Yoo.