“Deberías convertirte en una predicadora de esas ideas.” Responde sonriente en un principio ya que la forma en la cual habla da a entender que sus palabras son sinceras. Ella le cree y muchos otros podrían también si escuchan de verdad. Por otro lado sabe que no lo hará, pero que aún así lo que dice es algo importante para la chica. “Ya, cariño, no podemos hacer que todo el mundo entienda.” Estira el brazo para darle una pequeña caricia en su mejilla, la cual pretende consolarla de la realidad que acaba de decir en voz alta. “Pero nosotras entendemos y eso es suficiente.” Al menos para ella, los demás pueden seguir con en cubos estructurados llamados ‘día a día’, mientras tanto Kaori y su persona saldrán a recorrer cementerios. Fácil. “No era uno agradable.” Aún tiene su imagen en mente, pero intenta hacer que se aleje, no quiere tener que pensar en eso. “En ese caso tendrás que seguir enseñándome, soy de las que aprenden rápido.” Muerde su labio inferior ante ña expectativa de que eso realmente suceda y luego suelta una pequeña risita. “No lo sabes, no hace mucho tuvimos un evento organizado por Pythia para hablar con los muertos. Todo puede suceder.” Acelera el paso cuando el museo aparece en su campo visual y entonces llega a la puerta del mismo. Intenta abrirla pero no lo logra. “Creo que está trancada.” Explica mientras sigue haciendo fuerza, rehacía a dejarse ganar por aquel objeto.
Coloca su índice de forma pensativa sobre su mentón ante las palabras de la contraria. “¿sabes? no es tan mala idea” comenta dando un par de golpecitos sobre su barbilla. “quizás no todo el mundo pero podría lavarle la cabeza a un grupo de personas con esa forma de pensar y formar un culto donde hagan todo por mi” la idea no le sonaba tan descabellada a la muchacha de hebras oscuras pero aun así no lo haría pues le daba flojera. Forma un puchero con sus labios ante el tacto de la contraria, aunque claramente este era fingido para acompañar las palabras ajenas. “y por eso me alegra tenerte en mi vida... aunque a veces quiero golpearte” asegura pues algo que es real es el hecho de que no se llevaba con muchas personas y otras le tenían miedo, Lucrezia la mayor parte del tiempo estaba ahí y aunque se pelearan también muchas veces era con quien mejor se entendía. “Me parece perfecto, yo te enseño tu solo sígueme el paso” responde con ligera diversión en sus palabras. Escucha a la contraria hablar sobre lo sucedido en Phytia, Kaori no había estado en Nueva Orleans por lo que no había estado presente en aquella ocasión. Escucha explicación sobre la puerta y deja escapar un suspiro. “¿porque siempre me complican las cosas?” se queja antes de tomar una piedra que descansa en el jardín que rodea el lugar y lanzarla contra la entrada del lugar. “listo” dice antes de darle una patada para que el lugar se abra. “después de ti”