Para cuando te sientas sola...
Para ti, que pasas el día rodeada de personas y no sientes presencia alguna que marque.
Para ti, que llegas a un hogar vacío, triste y agotada.
Para ti, que debes tener la mirada apagada porque la luz que un día esparcías perdió intensidad.
Para ti, que no ves sentido a tu día.
Recuerda que la única compañía que vale la pena, eres tú. Que el amor propio llena cualquier rincón oscuro, incluso aquellos lugares muertos que nadie quiere habitar. Y que con un cambio de perspectiva, el brillo de los ojos jamás se quema. Que el sentido de la vida puede un día parecer borroso, que los días grises no pueden durar tanto tiempo y que al salir del sol no hay nada más claro que tu objetivo.















