Creatividad: ¿Recurso Clave o Chapucería?
(Las siete trampas de la creatividad en la discusión Rhodes-Barzun)
¿Qué es realmente la creatividad? Esta pregunta generó bastante ruido en 1960 gracias a dos artículos que marcaron la cancha: uno de Jacques Barzun en Harper's Magazine titulado "The Cults of 'Research' and 'Creativity'", y otro de Mel Rhodes, publicado en The Phi Delta Kappan, llamado An Analysis of Creativity.
Barzun, historiador y crítico cultural, no se guardó nada y cuestionó con firmeza lo que él veía como un abuso descarado de la palabra creatividad. Para él, se usaba como una excusa elegante para disfrazar ideas flojas o proyectos sin sustento. Por su parte, Rhodes, psicólogo e investigador, propuso un modelo académico para explicar la creatividad a través de cuatro dimensiones: la persona, el proceso, los productos y el entorno.
Aunque la discusión entre Barzun y Rhodes ya tiene sus años, el tema está más vivo que nunca. La llegada de la inteligencia artificial y los algoritmos generativos reavivó la pregunta: ¿qué es realmente creativo?
Lo interesante es que muchas de las respuestas actuales vienen de aquel marco que Rhodes armó hace décadas. Mientras tanto, las advertencias de Barzun siguen haciendo ruido, especialmente cuando vemos creatividad de manual" por todos lados. Por eso nos importan.
1. Creatividad como coartada para la mediocridad
"Cuando la creatividad es la excusa, la falta de técnica se convierte en virtud."
Barzun sostiene que el apelativo "creativo" suele ser una buena excusa perfecta para disfrazar trabajos mediocres. Pintar con los dedos o escribir sin filtro se pretende vender como arte, pero ¿es creatividad o falta de preparación? Sucede en el arte, el diseño y hasta en publicidad: parecería ser que lo distinto vale más que lo bien hecho. Sin embargo, no es así. Creatividad sin pericia es chapucería.
2. La Banalización de las pequeñas virtudes
"Confundir agilidad con creatividad es como confundir orden con genialidad."
Saber reaccionar rápido, tener buen gusto o hablar con fluidez no nos convierte en creativos. Barzun lo deja claro: son habilidades útiles, pero no alcanzan. Podemos encontrar soluciones rápidas, atajos y respuestas ingeniosas. pero la creatividad, en serio, requiere esfuerzos sostenidos a lo largo del tiempo.
3. La diferencia entre "todos PODEMOS ser creativos" y "todos SOMOS creativos"
"Si todo es creativo, nada lo es."
Aplaudir al dibujo del chico de jardín de infantes es celebrar el esfuerzo. Y eso está muy bien. Pero seguirle festejando cualquier tipo de ocurrencia a lo largo de los años es otra cosa. Para Barzun, existe una suerte de falso impulso igualitario que nos hace evitar que alguien se sienta menos talentoso que otra persona por más que así sea. Pulir nuestros talentos, aumentar la exigencia, y aprender a metabolizar los errores es parte del desafío de la creatividad. Reconocer el potencial no es lo mismo que celebrar el resultado.
4. Creatividad como sinónimo de "genial: después lo vemos"
"Decimos que algo es creativo cuando no queremos juzgarlo."
Para Barzun, la palabra "creativo" muchas veces es una vía de escape. Al decir que una idea es "creativa", se evita analizar si realmente tiene valor o si solamente es "diferente". La creatividad necesita pasar por el filtro de la crítica y el rigor. Sin evaluación, no hay verdadero crecimiento creativo.
5. La obsesión con la novedad: reinventar lo ya inventado
"Inventar algo que ya existía y creer que es nuevo solo refleja falta de memoria."
A veces lo que llamamos "innovador" es solo una vieja idea con un poco de maquillaje. Y está bien, traer algo del pasado a un nuevo escenario puede ser un golpe de creatividad. El problema es cuando eso se vuelve la única jugada. La creatividad real no vive de repetir, sino de tomar lo que ya existe y empujarlo un poco más allá.
6. La creatividad como acto de simulación
"A veces es más importante parecer creativo que crear algo valioso."
Barzun critica cómo, en muchos casos, la simulación de creatividad se vuelve más relevante que los resultados concretos. Ser percibido como creativo se convierte en un objetivo en sí mismo, más que en un medio para generar valor real. Hoy esto es evidente en redes sociales y entornos laborales donde, a veces, la actitud se premia de modo desmedido con respecto al resultdo. La creatividad es mucho más que una herramienta de marketing personal.
7. Confundir expresividad con creatividad
"Expresarse no siempre es crear. A veces, es simplemente liberar tensión."
No todo lo que hacemos "porque nos surge" es creatividad. A veces es solo catarsis. Gritar, bailar o escribir lo que sentimos puede ser liberador, pero eso no significa que estemos creando algo nuevo o valioso. La expresión es válida, pero la creatividad real necesita ir más allá: transformar esas emociones en algo que resuene con los demás y deje algún tipo de marca.
Ser rigurosos no está peleado con ser creativos. La creatividad pide experimentación, juego e improvisación, pero no vive solo de eso. Construir algo innovador, sea una carrera, un proyecto o un negocio, exige ponerle cabeza, esfuerzo y estar dispuesto a escuchar cuando nos dicen que algo no funciona. Al final de cuenta, la creatividad que deja huella es la que suma, mejora y transforma.














