Desde que Nightwing llegó a Blüdhaven, sus días y noches habían estado llenos de soledad. Pero entonces, mientras luchaba contra el crimen, lo conoció. El apuesto y robusto sheriff lo deslumbró con su enorme, velludo y musculoso físico. Por su parte, el sheriff se enamoró perdidamente del hermoso joven héroe que cargaba con el peso de la justicia sobre sus hombros. Al principio, solo hubo miradas furtivas entre ellos; luego, las miradas se volvieron más prolongadas, seguidas de sus primeras conversaciones. Pronto, ambos hombres supieron lo que sentían el uno por el otro. El sheriff nunca presionó a Nightwing para que revelara su identidad, aunque ya la conocía. Después de eso, comenzaron las noches llenas de amor, músculos, sudor y cuero en la cabaña del sheriff. Noche tras noche, Nightwing se dormía en los brazos de aquel apuesto hombre, y el sheriff sentía una necesidad abrumadora de proteger, abrazar y amar a aquel hermoso y sensual joven que eligió ser un héroe sin esperar nada a cambio.