pense que nunca volvería a escribir sobre ti.
Es extraño ¿sabes? Los anteriores textos estaban llenos de una inexplicable insistencia y anhelo de estar contigo.
Hoy, después de todo ya estás aquí, estás todos los días; en los desayunos que me haces y me obligas a comer porque sabes que se me olvida hacerlo, estás en los mensajes de buenos días que me dejas así haya amanecido a tu lado, estás en las tardes de sol en las que nos alegra el calor, estás en las noches en las que me abrazas y me dices que me amas, estás en los momentos en los que te me quedas viendo y me dices que soy lo mejor que te ha pasado.
Pero sobre todo, estás aquí, a mi lado.























