La gravedad es una fuerza física que ejerce la Tierra sobre todos los cuerpos hacia su centro. Los cuerpos en razón de su masa tienen una fuerza de atracción.
Me parece no querer ahondar demasiado en las definiciones descritas por grandes personas como Isaac Newton o Albert Einstein, no competiría contra eso ¿sabes?, es solo que en verdad he pensado demasiado en este tema, me parece impresionante la manera de atraer cosas tan pequeñitas como seres humanos, la Tierra (cuerpo gigante) parece querer mantenernos aquí, o tal vez no es “lo que quiere” solo que por efectos descritos en distintas leyes nos pegamos a ella en consecuencia del “masa vs masa” imaginemos ahora que la Tierra es más que un planeta, veámosla como una persona, lo sé, las personas somos tú y yo, “la Tierra es un planeta y no tiene sentimientos”, pero llego a la misma conclusión, ¿Quiénes somos para dar –definiciones - ?
Vamos, quedamos en que la Tierra es una persona y nosotros (las personas) somos pequeños parásitos, sabemos qué es un parasito ¿cierto? De igual manera quiero resaltar para ver la comparación, estoy diciendo que nos veamos igual que pequeños organismos alimentándonos de la sustancia que elabora un ser vivo (la Tierra), aunque ciertamente eso somos, viviendo en su interior o sobre su superficie, con lo que suele causarle algún daño o enfermedad, ok, sonamos como pequeños monstruos, ¿no crees? Hemos estado aquí por un tiempo indefinido, hemos causado daños irreparables a esta persona (la Tierra), quien –amablemente- se ha mostrado como nuestro hogar, no nos desecha aun, siendo persona podría hacerlo, ¿no te hartarías de alguien que no solo vive contigo, si no DE TI?, alguien a quien ofreces todo de ti, tus recursos, tu espacio, tu tiempo, todo lo das, recibiendo a cambio malos tratos e incluso lamentaciones porque aun sabiendo que tu deterioro se debe al –uso- que te han dado, se lamentan, lamentan que no tendrán algo mejor, lamentan e incluso maldicen por tener –un lugar tan malo para las futuras generaciones-
Suena hasta cierto punto ilógico, ¿no crees? La Tierra ha soportado todo, mencionaba en líneas anteriores que la gravedad nos mantiene aquí, igual que pequeños metales atraídos por el inmenso imán. ¿Querrá la Tierra seguir con nosotros? En ocasiones mi mente divaga, entonces comienzo a hacer historias en mi cabeza, hoy por ejemplo tengo la remota y tal vez incierta idea sobre la similitud entre la compasión y la gravedad,
La compasión igual que todas las palabras, tiene un sin fin de significados, mi conclusión es sencilla, la compasión es ver y sentir el sufrimiento de alguien más, naciendo de esto el deseo de disminuir o aliviar por completo tal sufrimiento, en mi pensamiento, esta increíble persona (La Tierra) tiene este sentimiento hacia nosotros, desde un principio nos conoció, poco a poco se fue dando cuenta de nuestras necesidades y nosotros de sus capacidades, fue entonces como comenzamos a explotar lo que en ella había, al punto de tener actualmente una cantidad impresionante de especies, recursos, entre otras cosas en peligro de extinción.
Le hemos quitado todo, a cambio no queremos devolver nada, igual que esos parásitos (personas) que están actualmente en nuestra vida, nosotros, como la Tierra, somos grandes imanes, atrayendo “parásitos” a nuestras propias vidas, sabemos que podemos desecharlas, sabemos que podemos alejarnos, simplemente dejar de convivir, pensar, tratar e incluso podríamos “borrar” pero no lo hacemos, parece que nos gusta estar con esa persona que no importa cuántas veces nos diga cosas que nos hacen sentir mal, seguimos con ellas, con esas personas que de alguna u otra manera provocan maltrato físico o psicológico en nuestra persona, la gravedad hace su trabajo, y estas personas se adhieren con fuerza a nuestro ser.
¿Hasta cuándo lo vamos a permitir? Creo que el día que la Tierra nos escupa será demasiado tarde para nosotros y la oportunidad de quedarnos con quien nos ama de verdad y no con quien nos hace pensar que nadie más nos puede amar se habrá ido, ese día vamos a querer volver al pasado pero solamente vamos a poder mirar hacia él, dándonos cuenta que de haber hecho algo en ese momento nuestro presente brillaría y tal vez no sería perfecto pero nos haría sentir completos.
“Ansiamos nuevas sensaciones pero enseguida nos volvemos indiferentes a ellas. Las maravillas del ayer son los sucesos corrientes de hoy". N.T