
#extradirty

roma★

shark vs the universe
No title available
The Bowery Presents
EXPECTATIONS
Doug Jones
$LAYYYTER
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

ellievsbear
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
𓃗
Not today Justin
No title available
almost home

No title available
🩵 avery cochrane 🩵
Lint Roller? I Barely Know Her
Phantogram Three
The Stonewall Inn
seen from Türkiye
seen from United States

seen from United States

seen from Congo - Brazzaville
seen from Brazil

seen from United States

seen from France
seen from Canada

seen from Australia

seen from Bangladesh

seen from Bangladesh

seen from Germany

seen from Canada
seen from Palestinian Territories
seen from France
seen from Germany
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from Iraq
@katsar0sc-blog
——“¿Disculpa?” inquirió la irlandesa llevando una de sus manos hasta su pecho indicando lo ofendida que estaba, claramente en broma. “Entonces ya no quiero uno” agitó levemente su cabeza, si esos animales eran así ya no quería ser la dichosa princesa o lo que fuera indefensa al fuego. “Entonces que tal ¿pizza a domicilio o ir hasta la tienda?” preguntó la muchacha esperando por la opinión del ojiazul. “Porque la verdad no sé si es por tu comentario pero, ya me dio hambre”.
—— “¡Pizza a domicilio!” exclamó sin dudarlo, ciertamente, no quería abandonar la comodidad del sofá en donde se encontraba. “Bueno, dicen que el bostezo y el hambre se contagian” comentó, entrecerrando uno de sus ojos, asintiendo como si hubiera dicho un dato totalmente verídico.
—— “Puede que sea hermosa pero a mí parecer nadie superará nunca a Khaleesi” objetó, empleando la misma seriedad que el castaño a la hora de mencionar tales palabras. “Ni que lo digas, juro que me casaría con todo el cast” bromeó. “Pues yo bebo y bebo hasta olvidar que sigo la serie” mencionó, divertida.
—— “Eso lo dices porque babeas por ella” refutó, colocando sus ojos en blanco, mientras las comisuras de sus labios se torcían en una pequeña sonrisa. “Igual yo, es una lastima que la poligamia no este tan bien vista” bromeó, con un pequeño puchero. “Emborracharse es la solución a todos los problemas con Juego de Tronos. Tyrion te ha enseñado muy bien”.
Se paró justo en frente del chico al ver que no había entrado aún en la cafetería. “Supongo que tú ganas”, dijo con una media sonrisa, encogiéndose de hombros mientras metía las manos dentro de los bolsillos de sus vaqueros negros. No estaba triste, ni nada parecido, simplemente estaba avergonzado… Él pensaba que había superado la ruptura completemente, pero no había sido así.
“¿Quieres algo? Yo invito” murmuró en cuanto el contrario estuvo frente a él, señalando con la cabeza en dirección a la cafetería, antes de encaminarse hacia esta. “Y no acepto ningún no como respuesta” agregó antes de cruzar por la puerta, girando su cabeza en dirección al chico, mirándolo en un intento de parecer amenazante si osaba discutir contra él.
“Has visto las calles ¿No? Es de noche y además en todo el día estuve bastante ocupada”
“La mejor parte del día, a mi entender. Pero si estás finalmente libre, deberías aprovechar y volver a casa para un merecido descanso, ¿no?”
Asintiendo a sus palabras, emocionado, se levantó de su sitio al instante para preparar el café en cuanto este le dijo que si. —No te preocupes, no hay ningún problema con eso. Te comprendo, yo tampoco puedo negarme a uno. — Se acercó a aquella mesita y comenzó a preparar el café del castaño. —¿Lo quieres de alguna manera en especial? — Inquirió, él, por ejemplo, era muy especial en cuanto a café se refería. —Yo a la semana de tenerlo me lo desinstalé, no tengo paciencia y la música estaba consiguiendo que entrase en una paranoia. — Negó con la cabeza. —A veces no soy muy constante con las cosas. —
—Aun así siento que me estoy aprovechando un poco —elevó su mano, mostrando sus dedos índice y pulgar, y el espacio entre estos para demostrar su punto, entrecerrando un ojo. —Tendré que pagarte de alguna forma, espero que lo entiendas —chasqueó la lengua, con una sonrisa divertida pintando su rostro. —Dos cucharadas de azúcar y una pizca de leche, eso es todo. Y gracias —respondió a su pregunta, guardando finalmente su celular en el bolsillo delantero de su jean. —Te comprendo, aunque mi parte masoquista no me deja desinstalarlo. Planeo llegar al menos al nivel veinte aunque me cueste la vida —bromeó.
ZEPHYR MANAGEMENT: NOTICIA.
¡Ya podemos escuchar los gritos de las fanáticas! Así es, una nueva entrevista con el actor Cole Katsaros se publicará en el próximo número de la revista Variety. El joven tendrá una íntima charla donde develará los secretos de su vida profesional y privada, en un número que no se querrán perder.
“No tengo problema con que te quedes ahí el tiempo que quieras” farfulló, evitando su mirada de manera deliberada. ¿Hacía cuánto no le decía eso a un chico? “¡Vamos! Solo espero que no te… incomode la presencia de un niño” comentó, era necesario decirlo.
—— “Dilo dos veces y entonces tendrás una boca más que alimentar en tu casa” advirtió de manera divertida. “¿Un niño? Me encantan los niños, no me incomodaría para nada” rió con suavidad, ladeando su cabeza hacia un costado, extendiendo su brazo para que ella lo tomara. “¿Andando, señorita?”
——Soltó una ruidosa carcajada. “Tenemos que hacer algo para sobrevivir ¿no?” elevó sus manos expresando que era inocente de su idea de supervivencia. “Sabía que me equivocaba en algún. Pero ella puede lograr controlarlos o al menos eso me han dicho” dijo pensativa y a la vez avergonzada por tal metida de pata delante del moreno que a su vista sabía todo muy bien respecto a la serie que era su principal tema de conversación.
—— “Por esa misma razón, serás tú la que terminará con los salvajes” señaló, claramente bromeando. “Hasta cierto punto, los dragones ahora son como adolescentes caprichosos” explicó brevemente. “Bien, aunque la charla sobre las mil maneras de matarme para sobrevivir esta muy interesante... mi estómago probablemente se comerá mis entrañas si no lo alimento ahora” comentó, posando una de sus manos sobre su propio estómago.
...
-No creo que esto sea lo mejor para ir de compras ¿o si?- Comenté, viendo mi reflejo en la ventana de un auto.
Cole ladeó la cabeza, observando el atuendo de la chica detenidamente. —La verdad... es solo ropa. ¿Supongo que esta bien? —entrecerró un ojo, sin poder ser de demasiada ayuda en cuestiones de moda.
Observó al chico irse corriendo y dejó que un suspiro brotara de sus labios, encogiéndose de hombros. Tomó aire para emprender la carrera y conseguir alcanzar al castaño, a pesar de que sus ánimos ( y su autoestima ) estaban por los suelos en aquel momento.
—— Se detuvo abruptamente a unos metros de la cafetería, tomando una gran bocanada de aire para recuperar el aliento. Giró la cabeza, buscando al chico de rizos con la mirada, y al encontrarlo, suspiró, apoyándose contra la pared. Apretó los labios, el cambio de humor en el contrario era notable, y él era el culpable, lo cual lo hacía sentir peor.
“Este día realmente fue agotador…” Murmuró para si misma.
“¿Agotador? ¡Pero si apenas comienza! ¿Quién te ha robado la juventud, Freya?” cuestionó en broma al escuchar el lamento de la muchacha.
Sacó su móvil del bolsillo delantero de sus vaqueros, mirando la hora. “Claro, seguramente lo esté”, murmuró algo avergonzado. Había quedado como un estúpido y solo quería que la tierra se lo tragara. Se levantó del sofá, sin ser capaz de mirar al castaño a los ojos.
—— Imitó al contrario, levantándose del sofá, relamiendo sus labios antes de, por lo bajo, murmurar algo en dirección al rizado. “Gracias” dijo al pasar junto a él, en referencia a sus pasadas palabras, para luego sonreír con picardía. “¡Quien llega último es un huevo podrido” exclamó, empujando con suavidad el hombro del chico con el propio, antes de salir corriendo.
—Yo espero que lo haga Italia. Me sentiría muy orgulloso de mi país natal, desde luego. — Con una sonrisa volvió a dar un sorbo a su café. —¿Quieres qué te prepare uno? No hay mejor manera para comenzar el día que un café. — Ofrece, amablemente. —Oh dios, no menciones ese juego, por más que lo intento nunca llego al maldito final, me muero antes. —
—¡Seguro no tardarán en hacerlo! Es genial ver el proceso de cambio que esta teniendo el mundo en general, o al menos una parte de este —comentó, elevando la comisura de sus labios en una sonrisa apretada. A pesar de la aceptación que el mundo estaba teniendo, una parte de este aún mantenía su idea de que todo aquello estaba mal. —No quisiera aprovecharme... pero soy débil y no puedo negarme a una taza de café —soltó un suspiro sobre actuado, arrugando la nariz. —Me saca canas verdes, como es que un simple cuadradito saltando puede ser tan complicado—.
——“Si eso significa que salvaría mi vida, entonces sí” dijo con total honestidad, no eran amigos tan cercanos y sonaba hasta cruel pero si debía salvarse a sí misma lo haría, aunque fuese solo en la imaginación de ella y su compañero. “Prefiero haber sufrido mucho que esperar a que me encuentren o me maten. Aparte podré controlar a los dragones y seré indefensa al fuego”
—— “Bien, ahora sé que si me pierdo en la selva contigo tendré que huir antes que me vendas a los salvajes o quieras lanzarme al fuego” alzó ambas cejas, mirando hacia la morena con una pizca de diversión brillando en sus ojos. “Oh... creo que te refieres a Daenerys. Y si, sería genial ser indefenso al fuego; los dragones son bastante independientes como para controlarlos”.
idanicollins:
“Acepto. Definitivamente acepto” asintió, nada más con la simple mención de alimentos chatarra. “Podemos quedarnos en el sofá, cabemos los dos, creo. No tengo problema, solo quiero hacer algo diferente” respondió, sonriéndole afectuosa.
—— “Si dices que cabemos, entonces no me levantaré del sofá en un largo tiempo” murmuró, riendo ligeramente, antes de hacer una seña. “¿Vamos? Tenemos bastante comida que no se comerá sola”.
— ¡Viva, exacto! — Una carcajada salió de sus rosados labios antes de posar estos en la taza y dar un trago al café. — En serio, esto es algo muy especial, ojalá Italia tome consciencia, amor es amor. — Se encogió de hombros. — Tan simple como eso. — Su atención rápidamente pasó a otro lado, el teléfono de ojiazul. — ¿Qué hacías? ¿He interrumpido algo? —
—También espero que muchos otros países lo pongan en práctica, es un gran paso —comentó, dejando su teléfono sobre su regazo, cruzando sus brazos encima de su pecho. —No comprendo como muchos aún no entienden algo tan simple como eso —señaló, antes de mirar hacia su celular y reír. —Nada, aparte de una apretada partida de “Geometry Dash”.