Tengo una teoría medio metafísica, pero cada vez la siento más real: cuando una persona atraviesa suficiente oscuridad, introspección y verdad consigo misma, algo cambia en su relación con la realidad. Porque después de enfrentar ciertas incomodidades, aceptar sus sombras, dejar de huir de sí misma y aprender a observarse con honestidad… comienza a habitar el presente de otra manera. Y ahí ocurre algo difícil de explicar. La vida no necesariamente cambia, pero tu forma de percibirla sí. Empiezas a notar detalles que antes ignorabas, señales que antes parecían ruido y momentos que dejan de sentirse vacíos. Como si, al hacer silencio dentro de ti, pudieras escuchar con más claridad todo lo que antes pasaba desapercibido. No creo que el universo gire alrededor de alguien ni que exista una especie de magia destinada solo para unos pocos. Pero sí creo que, cuando una persona deja de pelear constantemente consigo misma, desarrolla una conexión más profunda con el presente. Y desde ahí, la realidad deja de sentirse tan automática, tan dormida… porque por primera vez comienzas a verla de verdad.












