El ministerio de salud emocional,
delegación mi cabeza
ha decidido aplicar una reforma
en cuanto a visitas familiares refiere.
Primero.
Las visitas a la familia
de ahora en adelante
serán administradas sólo
y únicamente bajo prescripción firmada.
Segundo:
La decisión concienzuda será
llevada a cabo por el consejo
de estabilidad mental y el cabildo
responsable de regular niveles de tolerancia.
Tercero:
La aplicacion solamente podrá ser
formulada por el recuerdo,
cuando éste llame a casa ó
cuando se extrañe en demasía
el abrazo que sólo sé recibir de mi familia.
Cuarto:
En el peor de los casos,
que se apruebe la solicitud,
se llene la prescripción y
se siga la receta
la visita deberá ser administrada
con un alto vaso transparente
con agua, mineral de preferencia
acompañado con hielos.
Quinto:
En caso de sucitarse
un drama involucrando a los que visita,
pierda la vista en el vaso helado
que deberá tener cerquita.
A continuación una lista
de lo que puede fingir
estar observando:
-Simule ser como el hielo,
dura cómo una roca, pero llorona
cuando aumenta el calor de las cosas.
-Vuelveté como las gotas escurridizas,
que se olvidan de las malas vibras
y escurren sin remordimiento hacia donde
se les antoja con cero congoja.
-Piensa que el agua es donde flotan
los problemas,no los tocas,
sólo los contemplas.
En caso de tratarse de agua gasificada,
imagina que el conflicto familiar
es una de muchas burbujas.
Entiende que
todo iba subiendo.
Tenía que estallar.
No se vale esperar sufriendo,
la burbujas estan destinadas a explotar.
Si agua mineral
es lo que tienes enfrente,
agregue limones y mezcle.
Sabe a cerveza.
Es más si quieres, pide cerveza,
el cerebro y el paladar
aceptan cualquiera
menos chafis-güera.
De paso
para los limones tequila
de la buena
y manda todo este decreto
directo a la mierda.