Debiste de valorarme más. Valorar los pequeños detalles que tenía únicamente contigo, lo que escribía sobre ti y lo bien que me hacías sentir a tu lado. Debiste valorar todo el esfuerzo y desempeño que di para que nuestra relación funcionara. Debiste de habértela jugado por mi, por un nosotros. Porque siendo honesto, que yo sí me la jugué por ti. Aguanté cosas que no debí aguantar y me hice responsable de cosas que eran para ambos. Debiste valorar a la única persona que dió todo de si mismo y que ahora por habértelo entregado todo, se quedó sin nada.







