Comienzo a escribir este texto como un dialogo conmigo mismo, en el cual, pretendo saltar los filtros del ego, esa idea que me dice "no, tú no eres así" porque la verdad, no logro identificar como realmente soy. En un momento creí saber quién exactamente era, pero decidí destruir esta imagen para así poder crear una nueva, pero cometí un error, no es necesario construir una nueva imagen, mi nuevo objetivo, es no tener una imagen de mí mismo, pero ¿cómo lograr esto?
En primer lugar, debo asumir como me siento, por un lado, inseguro de mi relación con los demás, acepte el hecho de que necesito de los demás, pero como consecuencia, siento que ellos no necesitan de mí, ahora me preocupa mi rol. Por otro lado, me siento muy seguro de mi capacidad, logre desarrollar un buen dialogo con mi "yo" interior, lo cual me permite tener una idea más clara de mis falencias y cualidades, bien, es un buen punto de inicio.
Destruir el ego, que implica esto, implica desprenderme de la idea del "yo", ahora bien, no pretendo llevar esto a un punto extremo, la verdad es que soy alguien bastante hedonista y disfruto siéndolo, me agrada la idea de buscar el beneficio, de obtener, de ganar.
¿Obtener qué?, ¿ganar qué?, ¿acaso este "motor" no está creando en mi la sensación de que nunca es suficiente? Vengo de una etapa de mi vida en donde me sentía diminuto, vacío, nadie. Me esforcé mucho por salir de ahí, por crecer, por ser alguien, por hacerme una imagen de mí. ¿Acaso ahora debo destruir todo eso y volver a ser nada?
Deja ir las cosas, no se puede estar en control de todo, estoy acostumbrado a tener las riendas, me ha servido para mantenerme como alguien que cumple sus objetivos, como alguien capaz, pero no necesito ser capaz, al menos, no necesito confirmarme que soy capaz. Entonces, debo soltar las riendas, debo dejar que el curso natural de las cosas decida, debo entender que las cosas buenas y las cosas malas, simplemente pasan, no puedo vivir esperando garantías, no puedo solucionar el mundo.
¿Qué queda entonces? vivir ahora, queda disfrutar lo que tengo, lo que soy, lo que se, donde estoy. No me sirve disfrutar o extrañar lo que fue, ni lo que fui. No me sirve esperar a ser alguien ni estar en algún lugar, ¿debo dejar mis sueños? no, debo conservarlos, pero no debo sufrir si aún no son realidad, debo disfrutar del camino, debo aprender del camino, debo amar, amarme, amar aprender, amar donde estoy, amar a quienes están ahí para mí y confiar, en mí, en quienes me han decepcionado (porque decepciones habrán siempre, no puedo perder mi confianza por algo que es natural) y debo ser yo, no la imagen que construí, no la imagen que tuve, si no yo, yo bueno, yo malo, yo sufriendo y yo amando.