es inevitable que risita cristalina abandone carmines cuando ve el sutil encender en las mejillas del contrario, y ahí, por pura inercia, mueve su mano, dándole un toquecito en la zona. balbuceo opuesto solo sirve para que pille más encantadora la escena, impulsado a decir un poco más al respecto. ‘ ¿eeeh~? ¿te pusiste tímido? ’ canturrea, y en cuanto aleja su propio dígito, solo permite que el recorrido se mantenga frente a sí, todavía con la diestra sujeta a la opuesta. en tanto va mirando con curiosidad los diversos espejos que se encuentra en el camino, se hace inevitable que sus pies avancen ahora dando saltitos, como si todo se tratase de un pequeño juego que estaría pronto a terminar. por alguna razón, su intuición casi profética no lo lleva a percibir una amenaza en esa curiosa dimensión —podría apostar, incluso, que se trata de un sitio sumamente inofensivo cuando conseguías tomarle el ritmo al laberinto. obviamente, eso no lo sabía cualquiera. ‘ porque… porque, porque… bueno, porque es así como me llama la gente cuando estoy en mi otra forma, y todo eso, ’ le cuenta, no reservándose el asunto de su habilidad característica; en especial cuando parece tan orgulloso y cómodo con ella. ‘ de hecho, también me han dado otros nombres aparte del que ya tengo, porque, la gente se piensa que soy como una mascota o algo así… y es que con mi otra apariencia soy super lindo y adorable, incluso más que ahora~’ le relata, balanceándose un poquito. ‘ sí salimos de aquí en una pieza, prometo mostrártela para que veas de qué hablo,’ y es un asentimiento el que efectúa con su cabeza, muy seguro de ello. nuevo apodo que le es ofrecido lo hace alzar las cejas de todos modos, y entonces, hay una sonrisita en sus labios. ‘ bueno, eso suena más bonito que ser llamado ladrón, y todo eso… pero, ¿qué significa? ¿o solo usaste una combinación aleatoria con mi nombre, kwackie? ’ cuestiona mientras estrena nuevo apodo para el otro, en tanto agita un poquito aquella diestra que mantiene aferrada con la propia, de forma casi traviesa. una vez el andar se detiene, se queda con la mirada fija en los distintos caminos que parecen ofrecerles esos espejismos, sin decidirse a escoger ninguno todavía. talvez, porque está sopesando sus opciones. ‘ de que puedo, puedo~ aunque, a veces es más mi propio instinto que la maravilla en sí. a lo mejor me la paso mirando tanto al futuro, que de cierta forma ya se ha hecho natural para mí, ne~’ afirma, perdiéndose en las vorágines de su habladuría otra vez. ‘ pero sabes, creo que encontraremos la salida sin necesidad de eso. confía en tu intuición~’ y así se acerca un poquito, cortando distancia en lo que encuentra mirada ajena, con ese gesto risueño que denota cierto grado de confianza, y un brillo peculiar titilando en pupilas, de manera casi mística. ‘ íbamos bastante bien, a mi parecer. quizás también lo sabes, pero no eres consciente~ ’ y es índice el que le da golpecitos en la punta de la nariz, con un afán astuto. ‘ oh, ¿podría ser que veamos a nuestros doppelgangers?’ inevitablemente, hay entusiasmo en su tono de voz. ‘ mmm, ¿como sería una versión opuesta a ti? yo creo que la mía sería… feaaa, y poco entusiasta, y aburrida,’ replica, negando con la cabeza. y luego, inspecciona el sitio, con interés. ‘ uno de estos espejos debería ser la salida, ¿no? se ven distintos a los demás allá. ¿deberíamos tomar el riesgo? ’ le insta, curioso.
“¿yo? no, no. para nada.” afirmación resulta frágil, viéndose nuevamente en desventaja cuando el toquecito hace que de un pequeño brinco sobre su posición. claramente no está acostumbrado, naturaleza se caracteriza por ser tímida y un tanto hermética, lo que le hace cuestionarse si aquello resulta algo normal en las dinámicas sociales o solo se trata de alguien muy opuesto a lo que él piensa que es. continúa recorrido de la mano, teme perderle es la verdad, escuchando relato con comisuras alzándose un poquito. “¿tu otra apariencia?” ha escuchado hablar de les cambia formas, pero ni el pasado ni presente ha conocido a une. “¿en qué te conviertes?” tema consigue intrigarlo, comenzando a plantear en su cabeza una serie de preguntas y suposiciones. “¿y eres sensible a lo que hace tu otro yo, uh? porque si no es así entonces esos apodos no tienen mucha razón de ser.” especula, convirtiendo la diminuta sonrisa en una de mayor tamaño. “me encantaría conocerla — conocerte, gracias.” hace un ligero asentamiento con la cabeza rebosante de gratitud. si bien creció dentro de la comunidad brujil, han sido más los años en los que se ha desapegado de ella, logrando que la capacidad de asombro se intensifique. “¿dharma? no, yo no la inventé. tiene que ver con el karma, por eso pensé que sería gracioso. mientras que el karma la ley de causa y efecto, el dharma tiene que ver con elegir el camino correcto y fraternizar con el universo. hay incluso una canción de ello, ¿sabías? me refugio en el dharma por el bien de todos los seres.” comienza a tararea tonada, mas vocablos no logran salir de manera armónica. entre letanía casi consigue que apodo pase desapercibido, en lo que va de la velada ha recibido dos de ellos, lo que nunca pasó antes. “suena a wookie-tookie, no sé si me vaya muy bien.” le comenta, logrando que se le escape risita. “entiendo,” contrario lo cuenta como un asunto fácil y sencillo, sin embargo para él es difícil no verse influenciado por estímulos externos que parecen intrusos tocando insistentemente la puerta. “me hace falta práctica, de todos modos. así que yo no me confiaría mucho de mi intuición.” expone, señalándole. “por eso — no tengo problema en que tú termines de guiar.” deshace unión con suavidad, viendo como gesto se relaja frente al espejo y haciendo movimientos que súbitamente cambian de velocidad, como si esperara que en cualquier momento la imagen distorsionada de él mismo ejecutara otro ademán distinto. “¿no dicen que uno es malvado? no sé si me gustaría...” aunque con la invitación a fantasear le da cuerda a imaginación, quedándose pensativo algunos minutos mientras crea imagen mental. “¿acaso yo?” comparativa le resulta graciosa, pues es verdad que el pensamiento de que son bastante desiguales ronda su mente. “pienso que mi otro yo viviría en una gran ciudad, a un paso muy acelerado; tendría que ser una persona muy energética y burbujeante.” en contraste a él, que prefiere la tranquilidad de ese sitio recóndito en el mapa, donde no tiene que competir con nadie, ni siquiera él mismo. “si piensas que esa es, vamos, sí.” se acerca al objeto mencionado, toqueteando el marco en busca de alguna irregularidad que le permita saber el truco de todo el asunto y pronto lo consigue. “mira, si se abre.” un hilo de emoción de filtra en su voz y con un poco de esfuerzo consigue correr la puerta. adentro estaba todo muy oscuro, palpando bolsas del pantalón para sacar su teléfono y alumbrar cada paso. “¿vamos?” oferta nuevamente la diestra.