‘ bla, bla, bla, bla, ¡blaaaaa! ’ hace ahí un ademán con su mano, abriéndose y cerrándose varias veces como si se tratase de una boca que no dejaba de hablar. ‘ solo escucho ladridos, silencio ’ ahí, chasquea la lengua, pues no le gustaba que le recordaran lo malo que era en ese tipo de juegos. para ser alguien que tiende a tomarse las cosas muy a la ligera, en ese tipo de situaciones era un tanto distinto. era una cuestión de egos. ‘ no, no bebo sangre de gente fea ’ dice con toda la tranquilidad del mundo, como si no fuese elitismo puro. ‘ entre otras cosas, pero tiene que gustarme lo que como, ¿no? hasta eso debe disfrutarse ’ explica aquello que, para él, tiene toda la lógica del mundo. no comprendía a los vástagos que solo bebían por beber, ¿dónde quedaba el disfrute? los otros camarilla le parecían extremadamente aburridos. ‘ ¿hm? porque te vas a quedar conmigo ’ para taeil ya era prácticamente un plan, nada lo convencería de lo contrario. ‘ además, soy tu toreador favorito — tu íntimo amigo~ ’ canturrea cosas que se inventa en el momento, sabiendo que la relación con aren no era lo suficientemente profunda como para llamarla amistad, pero ha descubierto que le gusta molestarle. supone que es lo que más se le acerca. ‘ ah, cariño. me importa una mierda lo que haga el sabbat. además, no me volverás a ver ’ niega brevemente con la cabeza ante la petición de información. ‘ yo no me voy a quedar en esta ciudad ordinaria, estaba esperando a que nos dejaran salir para largarme de aquí ’ le comenta, ahora tirando de su brazo, queriendo guiarle hacia otro lado.