Te sigo imaginando; tú voz, tu sonrisa, tu risa, el tocar tu mano y tomarla, cada facción que me hace saber si estás molesta o la estás pasando bien.. Te conocía…No, realmente te conozco, porque sé, porque sabemos, que conozco esa parte tan vulnerable y sincera de ti. Esa parte que pocas personas de tu vida conocen, que si vieran esto sabrían perfectamente para quien va escrito.
Me quedo con esa última vez que te vi, en un sueño en la playa con una puesta del sol detrás de ti, solo resaltaba tu sonrisa, tu mirar.






