Not today Justin

No title available

PR's Tumblrdome

roma★
Three Goblin Art

❣ Chile in a Photography ❣
EXPECTATIONS

ellievsbear
Monterey Bay Aquarium
No title available
occasionally subtle
No title available
official daine visual archive
hello vonnie
Noah Kahan
macklin celebrini has autism
Lint Roller? I Barely Know Her

Love Begins

@theartofmadeline
Misplaced Lens Cap

seen from Malaysia

seen from Türkiye
seen from United States

seen from Türkiye
seen from United Kingdom

seen from France

seen from Iraq
seen from Malaysia

seen from United States
seen from Malaysia

seen from China

seen from Germany

seen from United States
seen from Bangladesh
seen from United States
seen from Germany

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
@lana-dsouza
Creo que estando aquí
debería estudiar más sobre cine— bufó pensando en la cantidad de cosas que no sabía —a veces no sé porqué llegué aquí— negó con la cabeza, no podía creer que de tantas personas en su universidad que estudiaban específicamente guión cinematográfico, ella había sido seleccionada. En ese momento le entraba una especie de pánico a pesar de aún no comenzar con las pruebas.
--¿Por qué no lo sabes? Quiero decir, si llegaste aquí fue por algo, ya sabes, por tus altos niveles de entendimiento sobre cine y esas cosas --alzó sus hombros, regalándole una reconfortante sonrisa.
—Digamos que las doce de la noche es el momento perfecto para cometer un crimen —dejó escapar una pequeña risa —. ¡Sí, Y botas de combate! —exclamó, emocionada, sin importarle ni un poco que fuese una broma —. Ya, algún día vamos a salir de esas y seremos mil veces mejores —aseguró con convicción, pues era un contrato lo que las mantenía ahí, pero llegaría el día en que acabara —. Mientras tanto, tendremos que quedarnos aquí, supongo.
--¿No era que a las doce de la noche es el momento perfecto para Cenicienta poder abandonar el baile? Pues sí que ha cambiado la historia, eh --soltó totalmente en broma, aguantando un par de risas que amenazaban con escapar--. ¡Perfecto! Entonces de negro, botas de combate y, ah sí, walkie talkies. Eso es muy importante --acotó con seguridad, ahora sí riendo--. Supongo que algún día... --suspiró, asintiendo a sus palabras--. Sí, aunque todo sería mil veces mejor si Justin Timberlake se pasase por Los Ángeles --bromeó.
Cher Lloyd covering Do I wanna know?~ Arctic Monkeys
Cada vez que intentaba abrir la boca para responder a la castaña, ésta misma lo interrumpía con más y más palabras saliendo de su boca. Extrañamente, aquello no le molestaba en absoluto; lo cuál era muy raro ya que sí había algo que detestaba era que las personas lo interrumpieran al hablar, pero el entusiasmo ajeno seguía por entusiasmarlo a él mismo hasta llegar al punto dónde de verdad parecía estar emocionado por algo tan simple como visitar el Paseo de la Fama. —¿De verdad es tu primera vez?— preguntó algo sorprendido. —Bueno, tienes suerte de haber encontrado al mejor guía de turistas de Los Ángeles.— Bromeó, cosa que no hacía muy seguido, o por lo menos no cuándo hablaba con un extraño. Necesitaba llegar a conocer a la personas más a fondo para luego comenzar a bromear con ella. Pero Lana le inspiraba cierta.. confianza, sí así podía llamarse. No llevaba ni diez minutos junto a ella y ya comenzaba a agradarle. —Aún sí terminamos perdidos, cosa que no pasará, estoy casi seguro que encontraremos algo con que divertirnos.— Aseguró con una inclinación. Volvió a reír, negando ligeramente la cabeza sin apartar la mirada de Lana. —Gossip Girl, ¿huh?— Preguntó divertido con una ceja arqueada. —Bien. Cuándo regresemos tendremos que hacer un maratón de Gossip Girl para ver sí es tan bueno como dices.— respondió en tono burlón. Continuó siguiéndole el paso a la chica, confiando en sus direcciones y esperando que no terminaran perdidos. Se encogió de hombros y asintió tras escuchar su propuesta. —No veo porqué no podamos hacerlo.— le respondió sonriente. Escuchó atento a su respuesta y se sorprendió un poco al ver que la castaña hablaba de ello como sí no fuera la gran cosa. Otra persona podría haberse mostrado algo ofendida de que no la hubiese reconocido a primera vista, pero a ella no pareció importarle. Y lo que pareció mas curioso, no notó ni un toque de arrogancia en su voz. Sus ojos se iluminaron al escuchar su nombre. Arabella. ¿Cómo no la había reconocido antes? —Lana entonces.— repitió, siguiendo la petición ajena. Volvió a reír y extendió su mano hacia su nueva amiga. —Noah. Vocalista y guitarrista de Red Velvet.—
--Continuando su camino, observando de forma cuidadosa cada señal para así no perderse, asintió a la pregunta realizada por el chico. Claro que era su primera vez, y, es que aunque pareciese mentira, nunca había visitado dicho lugar, o ninguno de sus tours había contenido dicha ciudad en la que tocar. Es mas, siempre había deseado tal cosa, pero la suerte no estuvo de su lado hasta el momento en el que su manager decidió meterlas en aquel extraño reality, haciendo que tanto se emocionase como que se quejase al momento, ya que nunca había pensado acabar en tal situación o, mejor dicho, en un programa con los ojos puestos en ella, y en su banda claro está. Debía acostumbrarse, pero parecía demasiado difícil--. De verdad de la buena que es mi primera vez, y por eso mismo estaba deseando salir a recorrer Los Ángeles. Quiero irme de aquí habiendo conocido hasta lo más recóndito de éste lugar --aseguró, con aquella idea más que planteada en su cabeza. Y es que si algo se le metía a Lana en la cabeza, no paraba hasta conseguirlo--. ¿Al mejor guía de Los Ángeles? Vaya, sí que he tenido suerte. Solo hace falta que tengas buen gusto en la comida para que el paquete esté completo. Porque, déjame decirte, no pienses que voy a recorrer tantos kilómetros sin comer algo por el camino --aseguró. Como se podía notar, la comida también era uno de sus fuertes. Y eso que la delgadez que la misma poseía podía hacer pensar que era todo lo contrario. Observando las orbes contrarias con fingida sorpresa, lo señaló con su dedo índice--. ¿Nunca has visto Gossip Girl? --negó, aguantando un par de risitas--. Menos mal que me has conocido porque gracias a mí podrás morir feliz una vez vista dicha serie. Eso sí, por favor intenta guardar tus comentarios obscenos sobre lo perfecta que son las protagonistas. Ya tuve que vivir eso cuando obligué a un amigo a verla conmigo, y por poco lo echo de mi casa --rió--. Entonces perfecto. Espero que puedas aguantarme si vas a estar gran parte del día conmigo. Quiero decir, la mayoría de las personas se acababan cansando de mis relatos sin fin, así que lo entendería --alzó sus hombros. Algo confundida por su reacción, ya que realmente aún no estaba acostumbrada a ser reconocida o, mejor dicho, a la fama que el estar en tal banda le había proporcionado. No. Para sí misma, todavía seguía siendo la misma chica de Brasil que soñaba con algún día cumplir sus sueños. Formando una breve "o" con ayuda de sus labios, sonrió ampliamente, incluso de oreja a oreja--. ¡No puedo creerlo! --exclamó entre risa y risa--. ¡Ya sé por qué me sonabas tanto! Santo cielo... Mi hermana está obsesionada contigo, y seguramente ahora esté muerta de celos. Quiero decir, tiene un gran póster de, ya sabes, de Red Velvet pegado en su techo. Es increíble lo pequeño que es el mundo --volvió a reír, tomando la mano del chico con una sonrisa plasmada en su rostro. Y, sin pensarlo, se abalanzó para darle un abrazo. Tampoco íbamos a mentir, la confianza y el cariño de la castaña a veces pasaba los límites de la normalidad--. Encantada Noah --volvió a sonreírle una vez roto el contacto entre ambos, retomando su camino al momento. Ni siquiera le importaba haber cogido al joven de imprevisto, o si estaría molesto con el abrazo, es mas, simplemente continuó con la espontaneidad que tanto la caracterizaba.
Lana D'souza Reeves ➧Text Posts
—Sí— rió levemente al oírla —¿portuguesa?— preguntó reconociendo el acento. —Está bien, acepto—
--Brasileña, portuguesa... Como quieras verlo --rió--. Sabía que no te negarías --bromeó, sonriente--. Y, bueno, ¿vamos ya? --sus cejas se arquearon, en espera de la respuesta ajena.
—¿Hoy en la noche te parece bien? Cuanto antes mejor —rodó los ojos, guardando el celular en su bolsillo —. Aunque… supongo que el liberalismo que nos da al hacer las canciones es lo que hace que valga la pena.
--Hoy por la noche me parece perfecto. ¿Hora? --le siguió la broma, ladeando con levedad su rostro--. Y, ah sí, ¿vamos de negro? Ya sabes, como en las películas y esas cosas --rió--. Supongo que es una de las pocas cosas que vale la pena, porque después el muy cabrón bien que no nos deja descansar ni dos minutos sin antes recibir sus miles de gritos y quejas --formando una infantil mueca, se cruzó de brazos.
Soltó una risa ante la broma de la chica. —En ese caso alguien debería de hacer un monumento en tu honor o algo así.— bromeó, siguiéndole el juego. —Lo es para mi.— Agregó mientras se aferraba a la libreta que ahora llevaba en sus brazos. —Muy lista.— le corrigió para luego volver a reír. Asintió al escuchar la petición de la castaña, era lo menos que podía hacer después de que ella le había regresado su libreta perdida. —Entonces un helado será.— replicó sonriente.
--De hecho, mi madre intentó hacer un monumento a mi honor, algo así por el orgullo maternal hacía mí, y no sé, supongo que estaba alucinando un poco esos momentos. Total, que al final acabó llenando la nevera de imanes de mi rostro y, adivina, aún sigo esperando ese monumento --bromeó con fingida indignación, dejando de lado el hecho de que la historia sobre el monumento era algo menos exagerada, aunque lo de los imanes era totalmente cierto. Es mas, aún recordaba su propio rostro al observar su propio rostro repetidas veces--. ¿Sí? ¿Y qué contiene esa libreta? Si se puede saber, claro --añadió, no intentando ser demasiado chismosa--. Bueno, ya basta, ya basta, subirás mi ego... Más de lo normal --acotó divertida, soltando un par de risas llenas de diversión--. De limón, preferiblemente --asintió, aún decorando su rostro con una amplia sonrisa.
Rió levemente —me alagas Lana D’souza— bromeó —me llamo Pawel… ¿Kowalzcyk?— no solía presentarse con su nombre completo. —¿Entonces me invitarás al paseo de la fama?— alzó una ceja.
--Es todo un placer hacer tal cosa --bromeó, no dejando de lado aquel tono divertido utilizado con anterioridad--. ¿Kowalzcyk? --intentó pronunciar igual que el chico hizo, fallando un poco en el intento. Sin duda alguna, lo del acento era lo peor que llevaba--. ¿Quieres que te invite o no? --sus cejas se alzaron, contestando su pregunta con otra misma.
Ladeó una sonrisa divertida al ver lo que trataba de hacer su amiga, y alejó el teléfono de su cara por un par de segundos, suficientes para elevar la palma, para que así la castaña chocara las manos —Voy a asesinar a este sujeto —le aseguró en voz baja, antes de volver a ponerse al teléfono —. ¿Ve? Todo en orden, sí, sí… Hasta luego —suspiró, levemente molesta, acabando por fin la llamada.
Aguantando un par de carcajadas, sobre todo al observar cómo lo dicho daba resultado, chocó su palma con la de la contraria. Y, celebrando así el buen equipo que hacían para mentir, esperó hasta que la misma terminase la cansina llamada--. ¿Y para cuándo tienes planeado el asesinato? Porque, sea cuando sea, me tienes dentro --alzó su mano a modo de promesa, besando sus dedos cruzados para sellarla. Y, finalmente, acabó riendo.
Rió nuevamente. Seguía contagiándose del extraño pero adorable entusiasmo de la castaña. —Bueno, para serte honesto, comenzaba a aburrirme un poco.— confesó mientras se dejaba guiar por la chica hasta llegar a la puerta principal de la mansión. —Acompañarte al paseo de la fama suena mucho más interesante que quedarme aquí a ver televisión. Además, como dije, no podría negarme.— agregó con una inclinación. Se quedó pensante por algunos segundos antes de volver a hablar. —Quería visitar el letrero de Hollywood ayer, aunque que también podríamos tomar unos de esos tours por las casas de los famosos.— comentó abriendo la puerta para que Lana pudiera pasar. No había tenido oportunidad de observarla con detalle hasta ese momento. Frunció el ceño al darse cuenta de que la chica tenía una cara conocida. La recordaba, pero.. ¿de dónde? —¿Te conozco de algún lado?— Cuestionó sin apartar la mirada de ella, intentando recordar donde la había visto antes.
--¿Ves? Ambos nos hemos hecho un favor; yo te he salvado de un terrible aburrimiento y tú me has salvado de ir sola, o, mejor dicho, de acabar perdida, porque... ¿Te he dicho que es mi primera vez en Los Ángeles? ¿Y que realmente no tengo ni idea de por dónde ir? Así que espero que tú me seas de ayuda, o al menos de distracción mientras nos ubicamos. Quiero decir, estoy segura que ambos sabremos divertirnos a pesar de todo --asintió sin perder la emoción por haber encontrado a alguien con el que poder aburrir a través de sus interminables relatos, al igual que no podía esconder tal entusiasmo ante la idea de visitar dicho lugar como era debido. Solo esperaba que de verdad no acabasen perdidos, aunque, como había dicho, no le importaba demasiado si era en compañía--. Ugh, a esta hora no hay nada en la televisión. Lo único bueno son los maratones de Gossip Girl que a veces echan. Vaya, es bueno saber que mi emoción puede ser buena a la hora de persuadir. Me lo anotaré y todo, ya sabes, por si hay una próxima vez --guiñándole un ojo con gracia, continuó con su caminata una vez que ambos ya se encontraban en la calle. Siguiendo el pequeño mapa que el folleto contenía, esperó no equivocarse con ninguna calle--. Ahora es el momento en el que las dos cosas me parecen fantásticas y no sé cuál elegir. ¿Podemos hacer ambas cosas? Nunca me conformo con ir tan sólo a un par de sitios; cuantos más, mejor --rió. Una vez escuchada su repentina pregunta, alzó su mirada para encontrarse con la del joven. Ahora que lo decía, la suya también le parecía algo conocida--. Mmmm tal vez me hayas visto en revistas, o en la televisión, o dando conciertos... Es lo que tiene estar en una banda, ser la vocalista de ella y esas cosas --contando aquello con toda la naturalidad del mundo, como si en realidad sólo estuviese hablando del tiempo o de cualquier chorrada como aquella, alzó sus hombros--. Pero me gusta más ser conocida tan solo como Lana, Lana D'souza Reeves y no la vocalista de Arabella. ¿Y tú? ¿Vas a seguir manteniendo la intriga, o me vas a decir cuál es tu nombre? No es por nada, pero también me suenas bastante y realmente no logro recordar si te conocía de antes, cosa que me parece bastante rara porque, créeme, nunca se me olvida una cara --aseguró, asintiendo un par de veces para corroborar lo dicho.