Quiero que me recuerdes bien, que cuando pienses en mí no sientas ningún tipo de dolor. No quiero que cuando te pregunten por mí respondas con algo como “nunca fue tan importante” o “la verdad no me dolió”, sólo te pido que sonrías y digas que todo tiene un final, aunque duela. No quiero que te pongas triste cuando veas una foto mía, tampoco quiero que cuando me veas por ahí, me mires con rencor en tus ojos. Porque yo te recordaré como lo más bonito que me pasó, cuando piense en tí sonreiré y quizás derrame alguna que otra lágrima. Cuando me pregunten por tí, diré que te quise demasiado pero que a veces las mejores historias son fugaces, como tú, y como la nuestra. Cuando vea algo que se trate de tí, sólo desearé que donde quiera que estés, seas feliz y que estés sonriendo con tus ojos achinados como solías hacerlo. Cuando te vea, tal vez te sonría, pero tal vez sólo te ignore para no generar nada en ti, ni en mí. Recuerda que te quise mucho y que para mi siempre serás la mejor persona que conocí. Hasta nunca, mi amor.

















