Crecer cuesta.
Siento que ha pasado poco en los últimos años pero ha pasado tanto tan rápido, que tan solo mi última nota tendría un impacto en mi presente realidad porqué los hilos se juntan.
Me veo en aquella chica de 14 de los dientes tocidos, que vomitaba en los baños de la secu porque en su casa la querían poner a dieta, como no caer si de solo superficialdad se rodeaba, deseando tanto ser una imagen ajena.
En la chava de 17 que vivía comparandose porque se veía desde unos ojos que no eran propios, teniendo que vivir bajo la presion de crecer sola, sanando el hueco que le dejo el permitirse amar, la que vivía de la herida.
Los 18, que al acabar la prepa no sabia a donde ir, rompiéndose y volviendo a ser, desde los escombros de OTRA familia rota y renacer. Sanar al lado de mi madre, hablarnos con la sinceridad y estrenar otra piel, crecí un año y ya ser adulta, como nos juega la sociedad y su legalidad.
19. Me dolía ser de piel, me escondía en el deseo de los demás hacia mí, que triste eso me hace sentir, lo que di y lo que me dieron. Realmente me abandone, me sentía tan vacía, yendo y viniendo entre estados y nadie que me esperara, ni siquiera un lugar que pidiera llamar hogar.
Me metí de lo que encontrará, encerrada en esa casa y realmente me esmeraba en hacer sentir peor, de tanto quimico comenzó mi putrefacción, con pus en las anginas, sin celular y sin orgullo llegué a la ciudad volcanica y hasta ahí medio paré.
Todavía ese demonio me atormenta.
El querer hacerme mierda. Quiero un castigo.
¿Quien soy ahora?
Este año al fin me deje sentir algo por alguien y ahora después de haberle sufrido un poco, el miedo tal y como siempre, no se ha ido.
Verdaderamente el miedo es el amigo que se transformó en enemigo por no tener las cualidades de amante amigo ¿o amigo amante?
Te quiero en mi vida, pero no puedo quedarme a seguir este programa.
No me malentiendas, me encanta.
Pero ¿esta mal querer más?
Ya hablamos y pensé que me querrías con el tiempo, pero tiempo pasó, tu dices que me quieres y que por eso nada me prometes. Tengo que tomar distancia, aguantarme las ganas de besarte, abrazarte mientras me das la espalda.
Pero el tiempo sigue pasando, el nunca se detiene, te doy mis caricias y no me detienes, sigues preguntándome cuando me abrazas si yo te quiero. Claro que sí, por algo estoy aquí, pero cuando me lo preguntas, yo te copió, me termino cuestionando el que hago insistiendo.
Ya no quiero pasar por otras dos semanas en las que no me hablas, ordena tu cabeza cargas otros pesos en los hombros pero que hago yo con mi duda y pena.
Escrito esta.

















