dxndiagoâ:
âNo se cocinar, se agradecen las clases y los intentos que tienen conmigo pero nadie puede negar el poder de un buen sĂĄndwichâ Comenta como si fuera la gran cosa y es que con hambre todo suena delicioso y apetecible, se apresura a preparar dos de esos con suficientes ingredientes, lo bueno de tener una cocina para tanta gente es que hay mucho, verduras, queso, carne como para poner sin escatimar, aunque tampoco llegar a ese punto donde perdĂa lo apetecible âÂżQuieres cafĂ©? Eso si tengo mucha experiencia, tengo la mezcla ya puesta por si quieresâ Ofrece amable, igual no la ha tratado mucho pero Diago era de esas personas que conocĂa mucho a otras en ambientes como esos, en la comida o almuerzos, sentĂa que eran mas accesibles âTu no eres local Âżcierto? Âżde donde eres?â.
âBueno, no me quiero poner exquisita pero al menos espero sea un sandwich tostado...â aunque a decir verdad estaba tan hambrienta que a esas alturas cualquier cosa le iba a saber bien. âSi, graciasâ asiente con una cĂĄlida sonrisa. âNo, ÂżQuĂ© te lo ha hecho saber?ÂżMi falta de rasgos asiĂĄticos?â pregunta divertida. âEn realidad soy sueca, Âży tu?â finalmente se termina explicando, no recuerda haber tenido chance de sentarse a conocer a sus compañeros de convivencia mĂĄs a fondo por lo que disfruta la charla.













