Querida Edith
Estoy segura que en algún lugar estás viendo todo lo que haz movido, siéntete orgullosa de tu familia, de su valor por encontrarte… de gritar de no parar hasta encontrarte.
A mi no me conociste, pero lo que te pasó me tiene pensando en la forma que tiene este país, esta sociedad de hacer las cosas…
Hiciste todo bien, como yo lo hubiera hecho, como tal vez en un futuro lo harían mis hijos..
Buscaste un trabajo, por que como dijo tu tía querías apoyar en casa y obvio crecer, superarte, tenias ganas de hacer cosas de salir adelante…
Confiaste en tus empleadores, tú no lo sabes pero gran parte de mis ventas y contactos son de redes sociales, así como tú confiaste yo confío..
Fuiste a un edificio en una zona “segura” a los ojos de todos, en una avenida enorme con cámaras por todos lados en fin en lo que mi mente dice “seguro”
Hiciste lo que se te pidió o más, enviaste tu ubicación en tiempo real, mandaste foto de donde estabas lo que creíste que te mantuvo segura, no sé cuántas veces lo hacías, tal vez ese día solo te dieron ganas o algo te vibró…
Yo como mamá no sé qué hubiera hecho diferente, yo como mujer trabajadora hubiera entrado al edificio total era una entrevista saldría unos minutos después, yo hubiera confiado que gente vive ahí que no pasa nada…
Como le explico a mis hijos que no somos libres, que si pasa y mucho, como hablo con sus amigos para que llegue el mensaje del cuidado, de avisar a sus casas de que siempre pasa algo… más allá del miedo es la impotencia de no poder hacer nada, por qué si hubieras ido acompañada tal vez serían 2 y no solo tú,
La realidad es que no sabremos qué pasó, que te pasó como lo viviste, pero te puedo asegurar que dejaste a una sociedad que está exigiendo por qué las cosas cambien.
Donde quiera que estés sé que aquí dejaste huella












