good news can be shocking || Daxi.
El ruloso habia pasado la tarde entera en la casa de sus padres, se sentia algo agotado y tenia la esperanza de llegar a casa y solo olvidarse del mundo entero con su esposa, su mente solo estaba concentrada en eso, que hasta habrÃa olvidado el hecho de que sus hijos podrÃan estar ahi, pero ya tenia un plan que esperaba nada lo arruinara. Cuando llego a la puerta del departamento, el silencio lo sorprendió un poco, ya que normalmente, los pasos de Elliot correteando se escuchaban atraves de las puertas. Rápidamente entro en el pequeño departamento, dejo sus llaves colgadas y quito su saco rápidamente.–¿Amor?–Pregunto en voz alta cuestionándose si es que en realidad alguien estaba en casa, dio unos pasos  por el pasillo y observo el cuerpo de su esposa recostada en su sofa, un sonrisa nacio en sus labios, haciendo que el ruloso los relamiera mientras se acercaba a ella.–Oh ese vestido…–Murmuro en voz baja pero asegurandose de que Lexi lo escuchara.–¿Como estuvo tu dia, amor?–Sus palabras era suaves mientras dejaba que una de sus manos acariciara una de las piernas decubiertas de su esposa.–¿soy yo o los niños no estan?
Apenas escucho las llaves en la puerta, la muchacha comenzó a ponerse muy nerviosa, casi hasta el punto de devolver su estómago una vez más. Escuchó como los pasos de Dan contra el piso eran cada vez más cercanos, algo que la hizo cerrar sus ojos hasta que lo escucho hablar, sintiendo su piel ponerse chinita. Abrió sus ojos y sonrió con suavidad, sintiendo la tela contra su piel. – Vi a Gus, creo que ya sabias. – empezó, manteniendo su posición en el sofá, sin deseos de moverse. – Fui por los análisis, y aparentemente tengo un bichito dentro de mi, asà que me la he pasado regresando toda la comida. – suspiró, sin saber exactamente si aquello habÃa sido la mejor manera de soltar el secreto. – Gus me ha pedido cuidarlos un rato y les he dado permiso de pasar la noche con sus tÃos, espero no te moleste. Además, querÃa estar sola contigo.













