>>Cerrando la puerta de cinco años.
Es como estar en una casa muy grande, de esas que me gustan tanto: techos altos, fuente al centro, miles de cuartos, colores por todos lados, en verano huele a fresco, en invierno se mantiene ideal, flores por todos lados, aunque eso si me tomo tiempo decorarla, sacudirle el polvo de vez en cuando, dejar entrar la luz.
Algunas veces tuve visitas, otras cerré cuartos de por vida, no miento les volvi a echar la miradita. Otras veces me levantaba cantando y empezaba a limpiar todo el día; algunos días solo me quedaba acostada en cama sin abrir puertas y ventanas.
Cantidad de cuadros colgados y descolgados, remodelaciones: desde pintura nueva hasta construcción de habitaciones, tirar y romper paredes. La casa, la habitación dentro de este mi coto ha quedado como yo quería y hoy tengo que cerrar la puerta.
Cerrar la puerta y mirar otros lados, hacer maletas y llevarme únicamente lo necesario. No quiero dejarlo, pero estaba ansiosa buscando nuevos espacios. Hoy mi vida cambia por completo, hoy necesito cerrar la puerta, dejar el pasado atrás, salir a nadar a nuevas olas.
Hoy soy otra, soy nueva. Soy yo pero con más fuerza para empezar a levantar paredes y techos, para empezar a soñar nuevas cosas.
Este es mi lienzo blanco, no tengo estructura aún definida, pero me voy dando algunas ideas.
Cerrar puertas me cuesta trabajo pero lo hago definitivamente, hoy es tiempo para tomarme un momento y mirar a quien me llevo, a quien quiero de visita, con quien quiero ser feliz y como quiero ser feliz yo misma.
Hoy no debería costarme trabajo, pero lo hace: ese nudo en el estomago que me hace revolcar en cama por la mañana sin saber que me depara hoy, sin saber a ciencia exacta como me siento; si es como mareada de haber dado vueltas o es como un portazo de puerta que me acaba de levantar.
Cinco años de grandeza, se quedan en memoria y me quedo con lo mejor; aunque añore y me ponga nostálgica con lo que se fue y no se quedo. Hago como que se me olvida algo y regreso a buscar las llaves, paso por los pasillos, miro debajo de la cama, doy vueltas en la sala, tomo un vaso de agua, el ultimo sorbo. Sigo sin explicar ese nudo en el estomago, se que se hace tarde y que tengo que llegar; pero no logro encontrar las llaves.
Dentro de mí sé donde están. Me paro sobre el pasillo colorido y miró una ultima vez, una ojeadita... Suspiró, abrazo con la mente esta imagen. Tomo esa maleta pesada que decidí llevar, tal vez debería ser más ligera me digo mientras la cargo; o tal vez iré tirando cosas camino al tren.
-Cinco años... - digo mientras suspiro. Me miro al espejo y soy yo pero me veo diferente, aún recuerdo el primer día, con todo lo que entre, todo lo que tiré y al final con esta maleta que salí. Cambie, me comparo.
Saco las llaves, estaban en la bolsa pequeña de mi pantalón. Busco la adecuada, se me cae una vez, se me cae nuevamente. Tomó el llavero y encuentro la correcta. Miró nuevamente, por que no me quiero ir, por que el nudo del estomago se sigue haciendo grande. Cinco años, lo pienso y no lo creo. Agradezco con una sonrisa pequeña disimulada, por que esto me causa sentimientos encontrados.
Tomo la maleta, la cargo, abro la puerta para salir, en verdad me cuesta trabajo, el viento no corre, no hay música, es solo el tum tum de mi corazón y mi respiración agitada. Salgo, pongo un pie y muevo el otro... ¿Volteo o no volteo? Al final yo soy dueña de estas llaves y puedo volver un momento pequeño solo para limpiar un poco o por sí olvide algo... vamos nada de quedarme una noche, solo una miradita tal vez, ya lo decidiré.
Salgo completamente, cierro la puerta fuertemente, utilizo la primera llave y le doy vuelta 4 veces, por ultimo cierro con la llave antigua 2 vueltas cercanas. Huelo a madera, mis dedos tocan la puerta a modo de agradecimiento.
Cinco años aquí - murmuro hacia mis adentros, por que nadie me mira, por que no hay alguien que este viviendo esta sensación cercano a mi, por que soy la única que se percata de que acabo de poner las llaves a mi puerta de cinco años.
Gracias, gracias totales, gracias en espíritu, gracias en cuerpo, gracias en mente, gracias en alma. Gracias por que no puedo explicarlo.
Suspiró y camino hacia la estación.