scebom
en principio nervios habían sido causantes de gracia en quien confía plenamente en las aptitudes de menor, mas el creciente nerviosismo ajeno es difícil de hacer a un lado o minimizar. “ lo vas a hacer genial, ” le promete al acercarse, colocando su propia mano en aquella que se aferra a la tela bermellón para ofrecer apoyo, compañía, fe. “ has practicado más que nadie, seoyinie. solo tienes que dejar que tus instintos te guíen y adueñarte del escenario como siempre. incluso… estoy segura que te amarían si solo te pararas ahí y sonrieras para ellos, ” con su presencia, con la manera en que se ha ganado el afecto de fanáticos, no tiene dudas. su otra mano titubea un mano antes de posarse contra la mejilla de compañera, sin querer arruinar su maquillaje o delatar en su pulso nervios propios que no son importantes en el momento. “ pero tienes algo que mostrarles, ¿no? ”
cuesta respirar, pulmones parecen no cooperar en tan sencilla tarea. efímera, suave y casi inexistente es la sonrisa que plasma en labios ante ánimos contrarios, pequeña risita ( casi trémula y ahogada ) escapando cuando oración finaliza. “ yah, no tienes que exagerar. ” finalmente se infla pecho, aire reteniendo en mejillas antes de expulsión en suspiro. es movimiento el que provoca sorpresa, brillo en avellanas antes de perderse en opuestas en lo que regala sonrisa. no se mueve, tiempo parece congelarse por sólo un instante. “ supongo que sí. ” sería totalmente ridículo rendirse apenas horas antes de espectáculo, especialmente después de tortura(s) plasmadas en ensayo(s) para ese preciso momento. “ ¿me esperarás apenas baje de escenario? ” cuestión carga de ilusión, incapaz de romper momento cuando encuentra completa comodidad en compañía.














