Parece que piensas que soy una especie de hotel.
Un lugar al que se regresa cuando no queda ningún otro sitio a dónde ir.
Llegas, descansas, dejas tus maletas y vuelves a marcharte.
Como si no hubiera sentimientos detrás de estas paredes.
Como si siempre fuera a encontrarme aquí, esperando tu regreso.
Parece que piensas que estoy obligado a quedarme.
Que una promesa puede sostenerse para siempre
Yo también creía eso.
Hasta que me enseñaste que algunas personas recuerdan las promesas sólo cuando les conviene volver.
Espero que hayas cambiado de parecer cuando veas que las puertas cerré











