Y me volteé como si estuviera en cámara lenta, y ahí te vi.
Te vi mirándome...
Y fue tan lindo ese cruce de miradas, que sin decir una palabra, hablaban de todo.
Tus ojos, las puertas del alma, entraron en mi y saquearon todo mi ser.
Pusiste todo patas arriba, se volvió un caos de emociones, de esas lindas que no había sentido en años
Tan callada, tan reservada y hoy te escribo en los renglones, para que no solo sepas que acá estoy, sino para hacerte saber cuán especial sos.




















